miércoles, 28 de mayo de 2008

Kylie Minogue: In your eyes



Hoy toca entrada doble. No podía dejar de felicitar a la compañera Kylie, que hoy cumple los 40 añitos. Es lo que pasa este año cuando has nacido en 1968. Pura Vida Amiga.

Alphonse Mucha en Caixa Forum de Madrid


En el Caixa Forum nos encontramos esta exposición de Alphonse Mucha (1860-1939), artista a quien no conocía de nada, debo decir.

Este tal Mucha fue un dibujante checo que llegó a Paris a finales del siglo XIX, y se dedicó a diseñar carteles para funciones de teatro y revista. Creó un estilo muy característico que se acabó convirtiendo en el símbolo del “art nouveau” en el ámbito en el diseño gráfico. La imagen que acompaña a esta entrada es un ejemplo.

La actividad de Mucha no se limitó al diseño, también se dedicó a la pintura y a la fotografía. Incluso diseñó los billetes checoslovacos posteriores a la Primera Guerra Mundial. En la exposición hay ejemplos de todo esto, parece muy completa.

Personalmente no me entusiasma el estilo, pero desde luego hay que reconocer su pervivencia en el tiempo, su éxito. Después de visitar la exposición te empiezas a fijar en lo mucho que se emplea, sobre todo en cajas y envoltorios de jabones, colonias, chocolates, etc… En marketing deben tener este estilo bastante estudiado.

En fin, para quien le guste mucho Mucha, el chico checo.

Hasta el 31 de agosto de 2.008. Entrada gratuita.

sábado, 24 de mayo de 2008

Castillo de Colditz, en Alemania.


La semana pasada estuvimos en Alemania, y nos alojamos en el castillo de Colditz.

Colditz es un pequeño pueblo situado en Sajonia, en la zona de la antigua Alemania Oriental, entre las ciudades de Leipzig y Dresden, conocida por su castillo. El castillo tiene una historia muy larga, pero su fama proviene de haber funcionado como campo de prisioneros durante la II Guerra Mundial.


El castillo al fondo (edificio con andamios), desde la plaza del pueblo.
Como campo fue muy especial. Allí sólo encerraban a oficiales de alto rango de los países occidentales (más algún oficial polaco), o a familiares de dirigentes extranjeros que habían caído prisioneros (por ejemplo, un sobrino de Churchill). Pero lo verdaderamente característico del lugar es que se cumplían a rajatabla las normas de la Convención de Ginebra sobre el trato a los prisioneros de guerra. Esto suponía que si algún preso trataba de escapar no le liquidaban (como probablemente hubieran hecho en cualquier otro campo, especialmente en el Este), sino que le castigaban a pasar unos días en una celda de aislamiento.





Museo del campo: una de las celdas

Como consecuencia, aquéllo era un cachondeo. Aunque se suponía que era una prisión inexpugnable, se intentaron numerosas fugas con distintos medios, y muchas de ellas tuvieron éxito. El remate es la historia del planeador. Unos presos construyeron ¡un planeador! en el desván de la iglesia, bajo el tejado, con intención de salir de allí volando, como unos señores, en lugar de tener que arrastrarse por un túnel como las ratas. Pero justo cuando lo tenían terminado, casi al final de la guerra, vieron que el ejército americano se encontraban ya muy cerca de la ciudad, y temiendo usar el planeador por si se mataban, prefirieron esperar un poco más y salir liberados por la puerta, como así fue. Todas estas historias están en el apartado 3.5 "Fugas" de la página de la wikipedia que he vinculado al principio.

Vista desde el interior. Zona de la antigua prisión.

El castillo funciona actualmente como albergue juvenil. Las habitaciones están pensadas para que duerman varias personas, en literas, con un baño en cada una. Cuesta unos 25 Euros por persona y noche, e incluye desayuno-buffet. Es un sitio magnífico para quedarse a dormir y visitar los alrededores con un coche de alquiler. Los aeropuertos más cercanos son los de Leipzig, Dresden, y Altenburg, pero no hay vuelos directos a esas ciudades desde Madrid (sí en cambio desde Mallorca, Canarias,etc...). Nosotros fuimos haciendo escala (en Munich a la ida, y Frankfurt a la vuelta), pero seguramente hubiera sido mejor volar directamente a Berlin y viajar desde allí en coche a Colditz, que está a unos 180 Km de distancia, por autopista en su mayor parte.


Vista desde el interior. Zona del albergue actual.

viernes, 23 de mayo de 2008

Katie Melua: The closest thing to crazy. Live in Belfast



Veo que en la sección de música no he metido hasta ahora más que a tíos feos. Voy a arreglarlo inmediatamente fichando a una chica guapa. Dados los tiempos que corren debo precisar que la mujer tiene talento, aquí no hay cuotas que valgan. Por alguna entrevista que he visto de ella, pienso que también tiene cerebro. Vamos, una joya.

lunes, 19 de mayo de 2008

Borges: "Hombre de la Esquina Rosada"


Pongo aquí un vínculo al cuento del que hablamos, "Hombre de la Esquina Rosada", magnífico como todos los de Borges.

A quien no conozca el cuento y pueda dedicar 15/20 minutos de su precioso tiempo a leerlo con tranquilidad, se lo recomiendo.

El cuento está escrito siguendo la fonética "gauchesca" y empleando algunas palabras que nos resultan desconocidas en España, por lo que conviene leerlo sin prisas para comprenderlo bien y disfrutarlo plenamente. Borges no da puntada sin hilo, no hay más que ver la foto...

miércoles, 14 de mayo de 2008

Lago de Bañolas



Este es el Lago de Bañolas, o Estany de Banyoles, el pasado fin de semana.


El mal tiempo tenía vacía la zona de baños; sólo algún piragüista que se esforzaba por batir sus marcas alteraba las aguas del lago, perturbando la tranquilidad del monstruo que, con total seguridad, dormitaba en el fondo.

"Tanguera", en Nuevo Teatro Alcalá



El pasado viernes estuvimos viendo el musical “Tanguera”, en el Nuevo Teatro Alcalá.

Es la representación de una historia realizada a través del tango. No se emplean diálogos, ni se incluyen tangos cantados (con dos breves excepciones). La música, que suena de fondo permanentemente, es lo por tanto casi siempre instrumental, sin orquesta (sonido grabado).

No aparece ninguno de los tangos más conocidos. Sólo en un momento en el que, dentro de la historia representada, los protagonistas bailaban un tango (la obra dentro de la obra), suena un popurrí con algunos tangos típicos.

(Atención a la definición de la palabra “popurrí” en el diccionario de la RAE: del francés “pot pourri”, calco del español “olla podrida”).

Lo fundamental de la obra, y por lo que merece la pena ir a verla, es sin ninguna duda el baile, que ejecutan de forma magnífica, espectacular. Me pareció también muy buena la iluminación, así como la escenografia.

La historia representada es muy simple, como lo impone la ausencia de diálogos: un tipo bueno buenísimo, y otro malo malísimo, se pelean por la misma chica guapa, que quiere al bueno y no al malo. Eso sí, como queriendo subrayar el carácter argentino de la historia, su desarrollo y el final son completamente borgianos, aviso.

La única pega que le veo al espectáculo es que las entradas son bastante caras, entre 20 y 50 Euros (hay distintos precios en función del día). Las mejores entradas –y las más caras- son en este caso las del patio de butacas, pues aunque los palcos y las plantas superiores tienen buena visibilidad, me parecen que están demasiado alejados del escenario como para apreciar con detalle lo mejor de la obra, que es el baile.

Según su página web, está en cartel hasta el día 1 de junio de 2008.


lunes, 12 de mayo de 2008

Frank Sinatra: I've got you under my skin




Tenía pensado colgar uno de estos días algún video de Frank Sinatra y...zas!, justo hoy sale en el periódico información sobre el personaje, con motivo del décimo aniversario de su muerte que se cumple uno de estos días. Pues aprovechémosla!

En este link que pongo aquí relatan algunas anécdotas de Sinatra. Por estas puñeteras casualidades de la vida, cuenta el periodista que estando en Oporto con motivo de un concierto del amigo, oyó a Sinatra comparar a esa ciudad con Praga, y que todos los presentes vinieron a pensar que estaba chiflado. Pues no señor, en esto estoy contigo Frankie, seguro que te habían dado un paseo por el centro y en la Avenida de los Aliados de Oporto viste la Plaza de San Wenceslao de Praga.

Pero el link bueno es este otro. Han recopilado 20 videos con canciones de Sinatra (muchas rapiñeadas de youtube, estamos todos igual), con la aportación de que cuentan la pequeña historia de cada canción. A los fans les resultará muy interesante.

Pues eso, start spreading the news...

jueves, 8 de mayo de 2008

Joan Manuel Serrat: Aquellas pequeñas cosas

Pasado mañana nos vamos a Olot, a visitar a una tía-abuela mía que vive allí y cumple ahora 91 años.

Para ir entrando en ambiente escucharemos a un conocido artista que vive muy cerca de ella, natural de Barcelona y vecino de Camprodón.

martes, 6 de mayo de 2008

Galería de los Uffizi en CaixaForum de Madrid

Sandro Boticelli. Virgen de la Galería


En el nuevo centro CaixaForum de Madrid (situado en el Paseo del Prado, frente al Jardín Botánico) exponen algunas obras procedentes de la Galería de los Uffizi en Florencia, bajo el título “El pan de los ángeles. De Botticelli a Luca Giordano”.

La exposición se plantea en torno al tema “el sacrificio del hijo de Dios que redime a los hombres del pecado original”. En la primera sala nos presentan tres tapices relacionados con el misterio de la transustanciación –del cuerpo de Cristo en pan-, y en un panel nos explican algunos episodios de la historia sagrada que los organizadores consideran vinculados al tema central de la exposición. El resto de obras son cuadros (unos 25, no serán más), distribuidos en cuatro o cinco salas y agrupados según los episodios bíblicos que representan -no según sus estilos artísticos-.

Nos encontramos, por tanto, ante una exposición más centrada en los contenidos que en los soportes, más en la teología que en el arte. No es que me parezca un planteamiento equivocado en si mismo (de hecho, responde estrictamente a la finalidad didáctica que tenían las obras en el tiempo en que fueron realizadas, como medio de enseñar la historia sagrada a una población mayoritariamente analfabeta), pero pienso que no responde al gusto de las personas que visitan hoy en día la exposición, seguramente interesadas en el arte y no en la teología.

Además, la preocupación por el contenido resulta ser más aparente que real; en el panel inicial se mencionan algunos paralelismos entre episodios bíblicos que no se comprenden sin una explicación adicional, que no se ofrece; por ejemplo, se relaciona el sacrificio –frustrado- de Isaac por su padre Abraham, con el sacrificio de Cristo en la cruz. Según me enseñaron en el colegio, Abraham actuaba por orden de Dios, que le estaba probando: ¿qué relación posible tiene un sacrificio obligatorio, ordenado por un ser superior, con un sacrificio que hace de forma voluntaria un ser superior por unos seres inferiores?.

Con todo, la exposición tiene interés por dos motivos:

1º.- Porque permite ver con claridad ese tipo de cuadro que habitualmente encontramos en las iglesias, y que por lo general sólo percibimos como unas manchas negras en las paredes por la altura a la que están colocados, la escasa iluminación del recinto y la roña centenaria que acumulan.

2º.- Porque en unos pocos cuadros se puede apreciar con mucha claridad la evolución de la pintura en tres siglos (XV - XVII), aunque para ello nos tengamos que montar la exposición nosotros solos.

El más antiguo es un cuadrito pequeño de estilo gótico internacional, de inconfundible fondo dorado (fechado, si no recuerdo mal, en 1395-1400). Luego tenemos cuadros del Quatroccento (por ejemplo, el de Boticelli que he puesto al principio, que sirve para representar la exposición). De principios del siglo XVI hay un par de cuadros curiosos, pintados por italianos pero en un estilo flamenco del siglo anterior. Ya de pleno siglo XVI tenemos cuadros que siguen el canon hercúleo típico de Miguel Angel (hay una Cena en Emaus que parece más bien una comilona de vigoréxicos), también cuadros manieristas, para terminar en el s. XVII con el barroco de Lucas Jordán.

Hasta el día 25 de mayo de 2008 (prorrogada hasta el 8 de junio). Entrada gratuita.

Lucas Jordán. Subida al Calvario

domingo, 4 de mayo de 2008

Anocheciendo en Marte

Courtesy NASA/JPL-Caltech.

Los Rovers de la NASA que se encuentran actualmente en Marte constituyen una fuente inagotable de imágenes. Por aquí pasarán bastantes.

Esta foto fue tomada por el Spirit el día 19 de mayo de 2005, a la puesta del Sol.


viernes, 2 de mayo de 2008

Oporto (y II)

Lo prometido es deuda, aquí vengo a contar una escapada a Oporto. Me temo que voy a tener problemas, pues no había advertido la dificultad de meter todo lo que me ronda la cabeza en un viaje de fin de semana, ni me había percatado de que casi no tengo fotos digitales que me permitan ilustrar la entrada (tendré que localizar algunas fotos en internet, y tirar de otras que tengo hechas con móvil, de poca calidad).

Bien, la visita empieza llegando en avión el sábado alrededor de las 9 de la mañana. Lo primero que habría que hacer es coger un taxi e ir al hotel elegido para dejar el equipaje que llevemos. No conozco hoteles en Oporto, pero esa información se puede conseguir fácilmente en internet a través de las múltipes páginas de viajes y reservas. En Semana Santa estuvimos en Lisboa (otra vuelta que vale la pena), reservamos hotel a través de la página http://www.muchoviaje.com/, y no tuvimos ningún problema. Lo que sí convendría es elegir un hotel céntrico. Veo en esa página un hotel en la Praça da Batalha -Mercure-, que tiene una ubicación estupenda, además de página propia para reservas (sólo es una idea, ni siquiera una recomendación, pues no le conozco de nada). En el hotel no nos darán la habitación a esas horas, habrá que pedir que nos permitan dejar nuestras cosas en el habitáculo ese que tienen.
Los taxis no son caros (del aeropuerto al centro, que es el trayecto más largo que se hará, costará unos 12 euros). También hay un metro desde hace unos años, curioso pero algo lento. El sistema tarifario es un poco lioso y complica la compra de los billetes a la gente de fuera, pero vamos, con un poco de paciencia todo se consigue (si alguien quiere detalles que me pregunte, no quiero alargar la entrada más de la cuenta).

Pues nada, dejado el equipaje comenzamos la visita por el centro. Conviene llevar una pequeña guía con mapa para no perderse y seleccionar los sitios para ver. El mejor lugar que conozco para comprar guías: la librería “De Viaje” en Serrano, tienen de todo.

Se puede empezar por la Rua Santa Catarina (principal calle comercial, que sale de la Praça da Batalha. Los cafeteros, que hagan una parada en el café Majestic de esa calle), bajando luego a la Avenida de los Aliados y Praça da Liberdade (idéntica a la Plaza de San Wenceslao en Praga), y entrando de camino en el mercado do Bolhao (me encantan los mercados, y más éstos antiguos donde siguen vendiendo animales vivos –pollitos para cría, gallinas, pavos y conejos…-).
Luego habría que echar un vistazo a la Estación de tren de Sao Bento (preciosa), para subir después a la Catedral, disfrutar de las vistas de esa zona, y bajar finalmente al rio (la Ribeira) callejeando por allí.
En la Ribeira habrá llegado el momento de comer (atención que en Portugal comen muy pronto, a la 1 habría que tener ya localizado el sitio donde queramos hacerlo). En esa zona hay varios restaurantes. Lo más típico es el bacalao a la brasa, pero hay de todo (diré de paso que el plato tradicional de Oporto resultan ser ¡los callos!, de hecho los locales reciben por ese motivo el apelativo de “tripeiros”).
Después de comer podemos cruzar el río andando por el tablero inferior del puente de Dom Luiz I, para llegar a la orilla opuesta, al pueblo de Vila Nova de Gaia -en primer plano en la foto de arriba-, lugar donde están las bodegas de vino de Oporto (los viñedos están en el interior del país, traen el vino a estas bodegas para envejecerlo en barricas y exportarlo). En la misma orilla del río se encuentran varias de las más conocidas (Sandeman, Ramos Pinto…). De las que están más alejadas, la más bonita es la Taylor´s, pero para verla hay que subir bastante (los aventureros, que cojan el autobús 32, que deja cerca). Interesa visitar varias porque cada una tiene su gracia. Es característica la cogorza con la que puedes terminar después de dos o tres visitas probando “buenos caldos.”
Para los que compren vino, que tengan en cuenta que lo tendrán que facturar. En el aeropuerto hay posibilidad de comprar vino después de pasar los controles, saldrá más caro pero lo puedes llevar contigo en cabina y evitar la facturación.

Otra posibilidad para la tarde (quizás compatible con una visita rápida a las bodegas) es hacer un pequeño crucero por el río, hay uno que pasa por debajo de los puentes y dura una hora o así. Eso sí, para hacer las dos cosas habría que llevar estudiados los horarios del barco y de las bodegas con antelación.

Para cenar hay sitios en la propia orilla de Vila Nova de Gaia, cerca de las bodegas. En la Taylor´s hay un buen restaurante (la bodega tiene página web, pero no puedo poner el link por problemas técnicos).

Al día siguiente, domingo, el centro estará vacío, los comercios cerrados y la gente en las playas (en temporada y con buen tiempo, claro). Habrá que dejar otra vez el equipaje en consigna antes de salir. Se puede hacer un paseo muy bonito por la orilla del río Duero, llegar a la desembocadura (la “foz”), y luego seguir bordeando el mar hacia el norte hasta una pequeña fortificación (“Castelo do Queijo”).


El trayecto hasta la desembocadura es largo, así que ya tenemos un motivo (por si hiciera falta alguno) para coger ¡el tranvía! Hasta hace unos años todavía circulaban esos amarillos, antiguos, espero que hayan tenido la cabeza suficiente para conservarlos.
Habría que hacer lo siguiente: caminar desde el hotel hasta la iglesia de los Clérigos (con famosa torre que se puede visitar, aunque creo que las escaleras son estrechísimas). Detrás hay una placita (“Carmo”), donde se coge el tranvía nº 18 hasta la orilla del río (no hay pérdida, se hace el trayecto completo). En la orilla cogemos otro tranvía, en nº 1, hasta la desembocadura. Allí echamos pie a tierra y seguimos nuestro camino, por la línea de la costa, hasta el Castelo do Queijo, a lo largo de una avenida rodeada de jardines en el lado del mar, y de antiguas mansiones en el lado del interior. Junto al castillo permaneció muchos años, varado en las rocas y apuntando hacia el cielo, la proa de un petrolero que allí naufragó en uno de tantos temporales. Era bonito de ver, pero ya lo quitaron.

A estas alturas del día nos estará apretando la gazuza, así que toca comer. Recomiendo ir a una zona de restaurantes que está junto al puerto marítimo de Leixoes, en un pueblo llamado Matosinhos que comienza poco más allá del Castelo do Queijo. Desde el castillo esa zona de restaurantes no queda muy lejos (30/40 minutos andando), pero si ya venimos apalizados será mejor pillar un taxi. Hay que pedir que te lleven a los restaurantes de la Rua Herois de França. Se come bien y barato, sobre todo pescados a la brasa (sardinas particularmente). Al parecer es una zona muy conocida por la gente de Vigo, que lo tienen al lado.

Después de una buena zampa, tocará volver un rato al centro a despedirse, ir al hotel a recoger las cosas, y dirigirse al aeropuerto. A la noche ya estaremos en casa, con la sensación de que ha sido todo un sueño y listos para atender de nuevo a nuestros clientes con alegría…