sábado, 27 de febrero de 2010

Munich: las cervecerías

En Munich vale la pena visitar las cervecerías, cuantas más mejor. Son espacios enormes, provistos de largas mesas de madera, donde además de beber cerveza se puede comer muy bien y barato. Suele haber una pequeña orquesta amenizando el local con canciones típicas de Baviera. A medida que avanza la noche y se consume la cerveza, comienza la conocida escala de la borrachera: facilidad de palabra, exaltación de la amistad, cantos regionales, tuteo a la autoridad, insultos al clero, y delirium tremens… lo de siempre; aquí, en Alemania, y en la Cochinchina.

La gran fiesta de la cerveza (la Oktoberfest) tiene lugar a finales de septiembre y principios de octubre. En una pradera que hay en la ciudad colocan unas carpas inmensas, y dentro de ellas se montan unas juergas espectaculares. Una versión light de esto es lo que se vive en las cervecerías de la ciudad el resto del año. Aquí pongo fotos de tres de ellas.

La Augustiner:


La Spaten:


Y la más conocida de todas, que es la Hofbräuhaus:


En esta última no pudimos cenar en la sala principal por la gran cantidad de gente que había. Lo hicimos en una sala de la planta superior. Era un ambiente más tranquilo, pero aun así tenían una orquestilla y unos bailaores bávaros:



Y para terminar, una terraza al aire libre… marchaaaaaaaaaaando una de nieveeeeeeee!!!


miércoles, 24 de febrero de 2010

New Order: "True Faith"

Os pongo un video-resumen de lo que está siendo mi vida durante esta semana, jeje.. Ya contestaré vuestros comentarios y visitaré vuestros blogs el próximo fin de semana, ¡si es que llego vivo!



Como la música no parece barroca, no se lo dedicaré a Roberto (ejem, no como otra que yo me sé..); no le gustará el video de todas formas, dada la naturaleza pacífica y conciliadora de nuestro amigo. En cambio... creo que se lo voy a dedicar a Myriam y a Leve.. ;-P

domingo, 21 de febrero de 2010

Munich: un paseo por el centro

Para que no me pase lo mismo que con otros viajes –que nada más volver se me ocurren varias entradas para poner, con sus fotos correspondientes, pero luego voy dejando pasar el tiempo y al final nunca más las cuelgo- me propongo subir al blog las entradas que he pensado escribir sobre Munich de forma consecutiva… espero que no os resulte muy repetitivo a los lectores habituales.

Era fin de semana de carnaval (12 a 14 de febrero de 2010), y por ese motivo habían colocado en las calles diversos adornos de colores. Aunque pueda parecer extraño, los alemanes también celebran el carnaval (especialmente en la ciudad de Colonia). Vimos alguna gente disfrazada por la calle -aunque a ninguna mulatona en paños menores, vaya…- pero sin excesos. Lo que se veía era mucha gente vestida con el uniforme del equipo de fútbol local (el Bayern), y a otros muchos vestidos con el uniforme del equipo que les visitaba para el partido de ese día (Borussia de Dortmund), todos conviviendo en armonía.

En esta primera foto sale una de las puertas de entrada a la ciudad antigua (la Karlstor), de la cual habían colgado un muñeco de carnaval:

Ésta es la calle principal del centro (Kaufingerstrasse):


El Museo de la Caza y de la Pesca (me hizo gracia el pez que habían plantado en la entrada, como uno de esos leones que guardan las puertas de los edificios importantes):

El palacio de la foto siguiente (la Residenz) estaba en obras de restauración, pero sobre el edificio habían colocado una lona en la cual se encontraba pintado el propio palacio… de forma que seguía formando parte del paisaje urbano. Estas lonas pintadas ya las he visto alguna vez en España, lo que nunca había visto es el detalle simpático que aparece en ésta:




Ésta es la Odeonplatz, y luego la Theatinerstrasse que parte de ella hacia el centro:


Terminamos este pequeño recorrido en el mismísimo centro, en la Marienplatz, donde se encuentra el Ayuntamiento, que es el edificio grande de la foto siguiente:

En esa misma plaza hice esta curiosa foto de un piano y unos atriles solitarios:


Una de las atracciones turísticas más conocidas de Munich es el reloj de carillón que tiene la torre del Ayuntamiento. Todos los días, a las once de la mañana y a las cinco de la tarde, se pone en funcionamiento. Tomé un poco de video para mostrároslo (lo que no os exime de viajar a Munich en cuanto tengáis la oportunidad para verlo en vivo):

viernes, 19 de febrero de 2010

De vuelta de Alemania

Siempre que voy a Alemania y veo cómo viven allí, vuelvo a España divagando y teorizando sobre el origen de la riqueza en las naciones… como si fuera un Adam Smith de pacotilla. No por voluntad de mortificarme –de lo que no tengo ningún interés-, ni porque tenga alguna esperanza de que este país pueda algún día imitar a Alemania –en lo bueno, como debe ser-, sino por pura curiosidad intelectual.

Es una opinión generalizada que los países ricos lo son por robar a los países pobres, que nos encontramos ante un supuesto de suma cero con arreglo al cual la riqueza de unos procede exclusivamente de la pobreza de otros. Yo no lo veo así. Creo que esa opinión general puede tener una parte de verdad, pero muy pequeña; en lo fundamental, la riqueza de las naciones obedece a causas mucho más profundas, vinculadas con la forma en la que sus habitantes han llegado a organizarse entre ellos.

Pero a los efectos que ahora me interesan –y también como prueba lógica de lo anterior- voy a prescindir de esa discusión. Aceptemos incluso que es así, que los países que son ricos lo son únicamente porque roban a los pobres. El problema sobre el origen de la riqueza se mantendría, sólo que en ese caso la pregunta sería: ¿por qué unos países –o grupos humanos, más bien- han sabido situarse por encima de los otros, a la cabeza de esa hipotética cadena trófica de naciones? ¿Por qué han sido capaces de imponerse?

Las respuestas posibles a esa pregunta son numerosas. Por centrarme en una, es evidente que gran parte de los países ricos –caso, por ejemplo, de Alemania- se sitúan en latitudes donde soportan inviernos brutales, en zonas donde se hace difícil entender que los pobladores primitivos pudiesen siquiera sobrevivir (imaginémonos a nosotros mismos viviendo en el bosque, en una cabaña sin electricidad, con temperaturas permanentemente por debajo de cero durante semanas enteras).

Es llamativo que estos grupos humanos, que en el desarrollo histórico partían de una situación de desventaja tan acusada en relación con aquellos grupos asentados en territorios de naturaleza más benigna, hayan sido a la postre los que se hayan impuesto sobre los demás (por lo menos en una fotografía del momento presente, ¡no hay que perder de vista que la historia no ha terminado!..).

Se podría sostener, pienso que con fundamento, la teoría de que estos grupos humanos de los países fríos desarrollaron, por una imperiosa necesidad de vencer y someter a una naturaleza hostil, capacidades de organización y colaboración social que les llevaron a acceder antes que otros grupos a -por ejemplo- avances tecnológicos y les colocaron en una posición de ventaja frente a los demás. Esta teoría también tiene sus pegas, por supuesto, pero bueno, ahí la dejo.

En el caso de Alemania, nos encontramos con un país más pequeño que España, sin los recursos naturales que se necesitan en la economía moderna y con unas necesidades ingentes de energía para calentarse, y sin el recurso del “sol y playa” del que nosotros disponemos. La única ventaja objetiva sobre nosotros es que tienen casi el doble de población, alrededor de 82 millones de habitantes. Pues bien, con esta escasa diferencia de partida, resulta que son ¡el primer exportador del mundo!, por encima de Estados Unidos o de Japón, y sólo este año les ha alcanzado ya China (que tiene 1.300 millones de habitantes y que es la potencia del futuro).

Y paseando por allí, tampoco te da la impresión de que se maten a trabajar. Probablemente tengamos nosotros jornadas laborales más largas que ellos. Además de trabajar menos, tienen salarios más altos, y los bienes y servicios a su disposición son de mayor calidad y en muchos casos más baratos que en España.

¿Y cuál es el secreto del éxito? ¿Cuál es esa fórmula inalcanzable, más valiosa que la fórmula de la Coca-Cola ? Pues, básicamente, una buena organización. Nada más. ¿Y cuál es el secreto de esa organización eficaz, cómo se puede conseguir? Aquí se encuentra el meollo de la cuestión, y la verdadera dificultad: está dentro de cada uno de nosotros, en el impulso individual de hacer las cosas bien dentro de nuestro ámbito de actuación.

Bueno, vamos a las fotos del viaje. Voy a poner unas pocas del primer día, ya vendrán más en alguna entrada posterior.

Pese a los comentarios elogiosos vertidos hace dos entradas sobre mi condición de organizador, lo cierto es que el primer día la cagué pero bien cagada, porque sugerí que fuéramos a cenar a lo que pensé que era una cervecería cercana al hotel, y tras caminar un rato más largo del previsto nuestro destino resultó ser ¡una fábrica de cerveza!, cerrada a esas horas, por supuesto. Tuvimos que dar media vuelta y volver a las cercanías del hotel, donde, por suerte, encontramos una buena cervecería para cenar.

Hay que tener en cuenta que estaba ya bien entrada la noche. Ignoro la temperatura exacta que haría, pero como indicaba Clara en su comentario del otro día la temperatura mínima prevista era de -11 grados, por lo que la temperatura en esos momentos no se encontraría muy lejana a ese valor. Y en ese ambiente no está bien hacer pasear a la gente en vano, jeje.

Nos hizo bastante frío, pero fue interesante visitar la ciudad en ese ambiente invernal. La gente iba muy abrigada, como es natural. En ocasiones se veía a alguien paseando con la camisa al aire, pero eso sólo podían hacerlo los muy muy muy machotes.

Esta primera foto la tomé en el aeropuerto, a nuestra llegada. Aterrizamos sin novedad, afortunadamente no le dio al avión por realizar patinaje artístico.


Ésta es Clara, haciendo el ganso por la calle.


Ésta es Clara, con el homenajeado.



Y ésta es Clara, acompañada de este servidor de ustedes que hasta aquí les platicó… :-)


miércoles, 17 de febrero de 2010

Una necesaria tabla de salvación para Marquesas venidas a menos..

Hoy he sabido que ha nacido una nueva Fundación en España.

Por Orden Ministerial de 22 de diciembre de 2009, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado día 25 de enero de 2010, se procede a su inscripción en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social.

Se denomina “Fundación Marquesa de Balboa Ancianos Solitarios Venidos a Menos”

Son sus fundadoras “doña Pilar Serrada Martínez de Pinillos, en su calidad de albacea, contador partidor de la herencia de la Excma. Sra. doña Isabel de Borbón y Esteban de León, Marquesa de Balboa; la Excma. Sra. doña Leticia de Borbón de Rojas, Condesa de Torrellano; la Excma. Sra. doña Oliva de Borbón y Rueda, Marquesa de Villamantilla de Perales; doña Cristina Lorenza, conocida por doña Cristina de Figueroa Borbón; y doña Beatriz Bullón de Mendoza Gómez de Valugera”

Este Comando del Pelo Cardado deberá gestionar la dotación económica de la Fundación, que inicialmente asciende a la cantidad de 601.012,10 Euros, procedentes de la herencia de la Excma. Marquesa de Balboa. Esto es, 100 millones exactos de las antiguas pesetas, u 825.000 dólares americanos aproximadamente.

Los fines de la Fundación son: «atender y cuidar a pobres vergonzantes y ancianos solitarios venidos a menos, que vivan solos o en condiciones precarias, con su familia o con personas a quienes también estorban, o en residencias que tienen deficientes condiciones de higiene y en donde, además les traten mal, atendiendo primero a las mujeres, y preferentemente a las que tuvieron una buena posición, con preferencia a las personas de la condición social que tuvo la extinta Excma. Sra. Marquesa de Balboa, que necesitan ayuda y no se atreven a solicitarla o no lo consiguen».

No, no estoy de broma. Si queréis pruebas, aquí las tenéis.

Siento no extenderme más. Todavía estoy tratando de asimilar todo esto..

viernes, 12 de febrero de 2010

Bilocación al canto

Nos encontramos ante un nuevo caso de bilocación, querido Watson..

Por causa y efecto de una admotio de loco ad locum –o viaje que te crió-, en el momento en que estas líneas salgan publicadas mis ojos no estarán viendo una pantalla de ordenador, sino esta otra imagen:



A los lectores más antiguos puede que os suene la foto, pues la colgué in hilo tempore (y ya van dos latinajos). En concreto, aquí.

A ver si consigo explicar con claridad cómo he llegado hasta aquí, que no es fácil.

Una persona, varón para más señas, lector esporádico de este blog, va a convertirse próximamente en pater familias (tres). Esta persona de la que hablamos es un reconocido amante de la cerveza (para no dañar su reputación pública preciso que no la bebe en exceso, es más una simple cuestión de amor puro y duro). Pues bien, la señora esposa de este probo varón, y futura mater amatisima (cuatro), ha tenido la brillante idea de regalar a su marido un viaje a la capital mundial de la cerveza, para que se despache a gusto durante todo un fin de semana… antes de dar por concluida definitivamente su juventud y pasar a asumir otras responsabilidades.

Pero este planteamiento, en apariencia impecable, adolecía de un defecto. El nasciturus (cinco) no tiene todavía la edad legal para beber, lo cual impide a la nave nodriza que le alberga probar una sola gota de alcohol. Y eso significaba que el homenajeado tendría que ¡beber solo!

Como quiera que Clara y yo tenemos mucha confianza con esta pareja, nos ha parecido que les podría venir bien nuestra compañía para que el regalo resultase plenamente satisfactorio para su destinatario… pues no se bebe igual de bien solo que acompañado de otros borrachuzos, dónde va a parar.

Por ese motivo nos hemos ofrecido voluntariamente en sacrificio (al que se han apuntado también otras personas, tan solidarias como nosotros)… primero nos hemos tenido que pegar una paliza de dos horas de avión, y ahora estamos aquí levantando repetidamente estas pesadas jarras de litro de cerveza, que nos están dejando los brazos como los de Popeye.

Y es así, en resumidas cuentas, cómo y por qué nos encontramos en este mismo momento, 21:00 horas del día 12/02/2010, en una cervecería de Munich, Alemania. Según la previsión meteorológica, fuera de la cervecería debe estar haciendo un frío del de verdad, pero aquí dentro se está bien calentito.

En fin, sic transit gloria mundi (y seis)

PD. No sé por qué me ha dado por soltar latinajos en esta entrada, ha sido un avenate como otro cualquiera. En el cole me metieron el latín en la mollera con sangre, sudor y lágrimas, y ahora no hay quien me lo saque. Para recordar una escena divertida sobre el latín y su enseñanza en los ya viejos tiempos, podéis pinchar aquí.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Mozart: "La Flauta Mágica" (II)


Continuamos la historia que dejamos con la escena del otro día, la del retrato…

El romanticismo artístico omite siempre toda referencia a un personaje muy presente en la vida real, que resulta así injustamente olvidado: ¡¡¡la suegra!!! Como dice más o menos el refrán, “detrás de toda gran mujer existe necesariamente la madre que la parió”. Y, en efecto, la chica del retrato no había venido al mundo por ósmosis inversa.

La historia (en versión resumida y bastante libre por mi parte) continúa de la siguiente manera: tras caer Tamino enamorado de la chica del retrato, se presenta ante él la madre de ella, que se hace llamar “La Reina de la Noche” (con ese nombre ya vamos mal, Tamino). Le cuenta que su hija (la del retrato, que resulta llamarse Pamina) ha sido secuestrada por el malvado Sarastro, sacerdote de Osiris; y le pide a Tamino que vaya a liberarla. Implícitamente (y no recuerdo si incluso explícitamente), ofrece darle a cambio la mano (¡ay, la mano!) de Pamina.

Pues bien, ni corto ni perezoso se dirige Tamino (acompañado por otro personaje, llamado Papageno) al encuentro del tal Sarastro. Al llegar, conoce por fin las carnes y los huesos de Pamina, y no se lleva ningún chasco. Averigua que Sarastro es un santón, que se ha llevado a Pamina ¡sólo para protegerla de su madre! (menuda pieza debía ser). Tamino y Papageno se unen a Sarastro, e ingresan en no sé qué seminario o escuela iniciática.

De alguna forma que no recuerdo bien ni viene al caso, en este punto de la historia Pamina se reencuentra con su madre, quien le insta a que mate a Sarastro y le entrega un cuchillo para ello. Esta escena entre la Reina de la Noche y su hija es una de las más conocidas de esta ópera y, en general, de la Ópera como arte.

Os pongo la escena a continuación. Hay muchas versiones en youtube, de las cuales he elegido dos: la primera tiene la gran ventaja de contar con subtítulos en español, aunque no es la que más me gusta (ni por la voz de la cantante, ni por el deditooooo); la segunda tiene de interés que contiene al comienzo un pequeño trozo de la parte hablada, y la voz me parece mejor… aunque el escenario es un poco lamentable.




domingo, 7 de febrero de 2010

¡Superpremio!

Aunque sea con mucho retraso, aquí os muestro el gran premio que me envío Myriam desde México por haber vencido en dos de los concursos que ha propuesto en su blog. Recibí por correo un elegante sobre con el siguiente contenido:


1º Una bonita carta.

2º Dos postales; escritas ambas, al igual que la carta, con la letra más limpia y las líneas más rectas que recuerdo haber visto. Y además en lápiz, mi instrumento favorito de escritura. Por el lado de la foto, una de las postales muestra una perspectiva de la Ciudad de México en la que destacan dos enormes montañas nevadas que se alzan sobre el extenso paisaje urbano: el “Popocatépetl”, y el “Iztaccíhuatl”. La otra postal es una vista aérea de las ruinas de Teotihuacán, “uno de los lugares más sobresalientes de México”.

3º Un total de siete separadores, que me vienen de miedo porque tengo la mala costumbre de leer dos o tres libros simultáneamente.

Tres de ellos son de madera, elaborados artesanalmente: el primero es un búho rojo que te mira con ojillos atentos desde su rama; el segundo es una sandía… mmmm, ¡qué rica!; y el tercero es una jirafa daliniana, con la cabeza de madera, el cuello de cuerda, y el cuerpo de tres judías coloridas.

Los cuatro separadores restantes están hechos del material habitual (papel-cartón, o como se llame): uno tiene una foto de Teotihuacán en el anverso, y la frase “la lectura es el alimento del alma” en el reverso. Los otros tres son separadores publicitarios de una tienda de “libros-música-video-café” llamada “Gandhi”, de la cual debe ser Myriam cliente habitual y donde –sospecho- habrá conseguido estos tres separadores al realizar alguna compra (o con cada treinta tazas de café que se tome allí, la muy cafetera).

Pues éstos son los tesoros que pueden conseguir en el rico reino azteca quienes viajen a esas lejanas tierras en busca de aventuras y concursos, (¡como en los viejos tiempos!). Aparte de conocer muchas cosas interesantes de México en este blog. Gracias Myriam.

viernes, 5 de febrero de 2010

Yasmine Reza: "Arte"



El fin de semana pasado fuimos al teatro, a ver “Arte”. No quería dejar de incluir aquí una reseña de la obra, aunque sea muy breve, para recomendar a los lectores madrileños que vayan a verla.

En Madrid ha sido representada en dos ocasiones anteriormente, con diferentes actores. Los de ahora son Enrique San Francisco, Javier Martín, y Vicente Romero.

Según el prospecto que nos dieron a la entrada, la obra se representó en Argentina con mucho éxito durante cinco años (siendo Ricardo Darín uno de sus actores). Y desde enero de este año se encuentra otra vez en “los escenarios argentinos”… así que ya sabéis, también vale esta recomendación para los afortunados veraneantes que pasáis por aquí.

El planteamiento de la obra –se expone en los cinco primeros minutos de la representación, por lo que no desvelo ningún secreto- es el siguiente: un tipo (Javier Martín) se gasta una burrada de dinero en comprar un cuadro de “arte moderno”, que no es más que un lienzo blanco (“con unas líneas en diagonal, también blancas”). Un amigo suyo (Enrique San Francisco) piensa que ha cometido una locura y le dice que el cuadro "es una mierda", produciéndose un enfrentamiento entre ellos. Y otro amigo de ambos (Vicente Romero), incapaz de tomar partido, trata de conciliar las posturas irreconciliables de sus dos amigos.

La obra no trata sobre el arte, sino sobre la amistad. Y sobre la forma de ser, y de relacionarnos con los demás, que tenemos los humanos.

Vale la pena ir a verla. Está en el Teatro Maravillas. Se pueden comprar las entradas por Internet (seleccionándose la butaca en la propia página web), e imprimirlas en casa, con lo cual resulta muy cómodo.