Con el nombre de “Ribeira Sacra” se conoce a una comarca de Galicia que se extiende por el sur de la provincia de Lugo y el norte de la provincia de Orense. En esta comarca se unen el río Miño y su principal afluente, el río Sil (como nos enseñaban en la escuela, “el Miño pone el nombre, y el Sil el agua”).
Ambos ríos discurren por estas tierras encajonados en escarpados cañones. Esta complicada orografía ha sido aprovechada para la construcción de numerosos embalses, destinados a la generación de energía eléctrica. Las aguas, por tanto, no fluyen furiosas, como cabría esperar en este relieve, sino que reposan tranquilas y profundas. Parecen más bien mares entre montañas, a modo de fiordos noruegos.
Las fotos de la entrada anterior son del cañón del Sil. La foto que viene a continuación pertenece al cañón del Miño:

Una de tantas presas que hay por la zona:

El apelativo “Ribeira Sacra” tiene su origen en la Edad Media, haciendo el mismo referencia a las numerosas iglesias y monasterios levantados desde antiguo en las riberas de los dos ríos.
La edificación más importante de la zona es el Monasterio benedictino de
Santo Estevo de Ribas de Sil (junto al Sil, como su nombre indica), el cual funciona hoy en día como Parador Nacional (en el link se accede a un video que, si bien muestra principalmente el interior de hotel actual, contiene al principio y al final algunas buenas imágenes del lugar). Y aquí una foto del claustro:

Junto al Miño encontramos también un “Santo Estevo”, la iglesia de Santo Estevo de Ribas de Miño. En este caso se trata de una iglesia románica del siglo X, mucho más pequeña que el Monasterio anterior, aunque con más encanto:

A pocos kilómetros de la iglesia anterior se encuentra ésta otra, bien bonita: San Pelayo, en el pueblo de Diomondi (vaya nombrecito, Diomondi)

En las laderas orientadas al sur, se cultivan viñedos desde la época de los romanos. Según dicen, el vino producido se enviaba directamente a Roma, donde era muy apreciado.
Las viñas se encuentran plantadas en bancales, dada la pronunciada inclinación de las laderas. La vendimia debe realizarse forzosamente a mano, y las uvas recogidas deben acarrearse –fundamentalmente a mano, con auxilio ocasional de elevadores mecánicos- hasta el camino más próximo, donde puedan ser recogidas por un vehículo. Denominan por ello a esta actividad “viticultura heroica” (Todo esto te lo explican con bastante detalle en un centro de interpretación llamado
Centro del Vino, situado en Monforte de Lemos, pueblo que viene a ser la capital de esta comarca de la Ribeira Sacra).
Aquí vienen algunas fotos (tomadas en el Sil):




Contra lo que pudiera pensarse, el vino que se produce en esta comarca es principalmente tinto (más del 90% de la producción). La variedad de uva tinta que se cultiva es la Mencía.
En el Centro del Vino disponen de una gran cantidad de vinos de la zona a la venta. Los diseños empleados en las etiquetas de las botellas son modernos y elegantes, notándose aquí un esfuerzo comercial por la promoción de los vinos.
Pese a todo lo anterior, no creo que puedan calificarse estos vinos como “muy buenos”. La inmensa mayoría de ellos son vinos jóvenes, no envejecidos en barrica (sólo muy recientemente se están introduciendo las barricas, según nos dijeron). Son vinos ligeros y muy afrutados. Son agradables de tomar, pero no llaman especialmente la atención. Aunque claro, en esto de gustos, cada uno tiene el suyo…
También se come muy bien, aunque no tiene la comarca (que yo me haya enterado) un plato singular propio de ella que sea distinto de la gastronomía gallega en general.