martes, 28 de diciembre de 2010

Ante todo, no confesar

Divertida escena de la película argentina, "El Secreto de sus ojos".

Los funcionarios del juzgado habían estado investigando un asunto, en contra de las instrucciones recibidas del juez. Éste lo descubre... y se arma el Belén:

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Os deseo, a todos los lectores, una feliz Navidad en buena compañía, y os envío un abrazo.


(Plaza Mayor de Madrid. 22/12/2010)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Una de controladores aéreos..

Inauguro con esta entrada una sección de provocaciones varias, ya veremos qué vida tiene.

Esta primera se refiere a un tema muy local, previsiblemente de poco interés para los habituales lectores extranjeros.. pero claro, es el material que tengo más a mano.

Muy frecuentemente vemos alguna persona, en la prensa o en la tele, parafraseando la conocida reflexión de “primero se llevaron a los comunistas, y guardé silencio porque yo no era comunista; después se llevaron a los judíos, y guardé silencio porque tampoco soy judío; un día vinieron a por mi, y no quedaba nadie para protestar…”

La reflexión es magnífica, indudablemente. La pronunció un pastor protestante, Martin Niemöller, al terminar la Segunda Guerra Mundial. Su interesante historia y su contenido completo se pueden consultar aquí.

Esta reflexión se escucha, invariablemente, en boca del “representante” (más o menos autoproclamado) de algún colectivo que se siente perjudicado por alguna modificación legislativa.

Recientemente se ha montado un buen bochinche en España con el asunto de los controladores aéreos, esos reputados apestados sociales. Una buena mañana, el gobierno cambió sus condiciones de trabajo de forma dudosamente legal; esa tarde, abandonaron sus puestos de trabajo, de forma manifiestamente indebida; y a la mañana siguiente, el gobierno “les militarizó”, declarando un “estado de alarma” dudosamente constitucional, para obligarles a volver a sus trabajos bajo amenaza de meterles un buen paquete.

A cuenta de este “estado de alarma” y de la privación de derechos que supone, me llamaba la atención que nadie hubiese alzado todavía la voz para pronunciar, por enésima vez, la reflexión antes mencionada.

Finalmente, alguien lo ha hecho. Lo hicieron ayer dos representantes de los controladores –cómo no-, en un programa de televisión cuyo video pongo al final. Pero, de nuevo, es una “parte afectada” quien utiliza la famosa reflexión en su beneficio o defensa.

A lo que quiero llegar, es a que la reflexión de marras sólo tiene sentido cuando la utiliza alguien que NO haya sido perjudicado por la medida de que se trate. Ahí está la gracia de la frase y la clave del asunto: en saber colocarse en el lugar del perjudicado, sin serlo; y no en que el propio perjudicado la tenga que usar para defenderse. Los controladores aéreos son los comunistas o los judíos de esta película, y somos los demás ciudadanos quienes, por mucha tirria que les tengamos por lo que hicieron, deberíamos defender sus derechos.. si no queremos que, algún día, nos “militaricen” a nosotros. ¡¡Señor, sí, señor!!

domingo, 19 de diciembre de 2010

Un helado de faro, por favor..

Refrescantes imágenes de Cleveland, ciudad situada en el Estado Unido de Ohio, para quien no las haya visto todavía en prensa o televisión. Se trata del faro del puerto (en el lago Erie), cubierto de hielo durante una tormenta que sufrieron la semana pasada.

Y.. un cálido abrazo para Esther, que habrá podido disfrutar de esta visión in situ.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Bronca a Calleja..

Divertida bronca femenina (de la variedad “¡debes ser más responsable!”), que se llevó Jesús Calleja en el programa del domingo pasado. Sin ser un buceador experto, quería sumergirse, en cabeza del equipo, en un cenote del Yucatán (supuestamente inexplorado)..



Conviene señalar que la fémina que le aplica el correctivo a Calleja (María March), tiene un concepto de la “responsabilidad” personal ya de por si bastante laxo, como lo demuestra la siguiente secuencia del mismo programa televisivo.


viernes, 10 de diciembre de 2010

Venecia (VI). Un poco de todo..

Una última entrada con fotos de Venecia (que le tenía prometida a Myriam), sin ningún orden en especial.

En Venecia encuentras pocos signos externos de modernidad. Los edificios, las calles… y hasta los comercios y restaurantes, todo conserva una estética antigua, como si el tiempo se hubiese detenido muchos años atrás.

Callejeando de noche en busca de un lugar donde cenar, lugares como éste de la foto que sigue se hacen casi irresistibles:


Por los alrededores de la Plaza de San Marco hay numerosos comercios con artículos de lujo a la venta. Eso sí, los bolsillos normales sólo podemos curiosear los escaparates, observando asombrados cosas tales como, por ejemplo, globitos de cristal a 500 Euros la pieza.


Pero Venecia también cuenta con calles estrechas y siniestras, en las que nadie abriría tienda alguna..


Como tiene también su ración de calles sucias y olvidadas..

Y su barrio de prostitutas (al menos lo era en la antigüedad). Ante ustedes, el Ponte de le Tette, o Puente de las Tetas (los de blogger me cerrarán este blog por guarro, lo veo venir..), llamado así porque las citadas profesionales se situaban sobre el puente, y desde allí arriba mostraban a los navegantes lo que les podían ofrecer.

Pero puesta a ser moderna, Venecia también saca nota. Atención al inexplicable establecimiento de la foto siguiente, con un letrero de neón en su escaparate, escrito en alemán, que proclama a los cuatro vientos (traducido a román paladino): “la cultura es un palacio construido con caca de perro.”


¡Basta de procacidades! Seguidamente, una bonita perspectiva de la ciudad, desde el campanile de San Giorgio Maggiore.


Durante el viaje tuve una visión bien conocida… un déjà-vu que se me aparece continuamente..

Una de las zonas con más renombre de la ciudad, y sin embargo una de las menos interesantes, es el Lido. El Lido es la franja de tierra firme que separa la laguna Véneta del mar abierto. En la ribera del mar existe una gran playa, larga (unos 12 km) y ancha, que fue uno de los destinos estivales favoritos de la alta sociedad europea a finales del s. XIX y principios del XX. Allí se encuentra ambientada el libro (y la película) Muerte en Venecia, y también allí se celebra todos los años el festival de cine (la Mostra).

Suele utilizarse el adjetivo “decadente” para referirse a este lugar. Más bien diría que actualmente presenta un ambiente decadente en decadencia. Decadente al cuadrado, por tanto. Bien es verdad que estábamos en octubre y la temporada de baño había terminado… pero las playas se encontraban absolutamente desiertas, nadie caminaba por el paseo marítimo, y los grandes y suntuosos hoteles del pasado estaban cerrados.

Cuatro fotos del lugar: la primero, de la mezcla de coches y canales, que es la peculiaridad del Lido actual; la segunda, de la playa, con sus casetas en formación como soldaditos; la tercera, de la sede de la Mostra; y la cuarta, de un hotel decadente al cuadrado..





Bueno bueno bueno, y una mención muy especial merece Murano, una isla situada a pocos kilómetros del centro de la ciudad. Administrativamente, Murano forma parte de la ciudad de Venecia, pero materialmente viene a ser un pueblecito de los alrededores… tiene canales como el resto de la ciudad, pero en lugar de palacios hay limpias y coloridas casitas de pueblo, y en lugar de góndolas modestas lanchitas.

En mi opinión, Murano es un elemento clave en el desequilibro mental de toda la Humanidad. Esto que digo puede sonar eurocentrista (más bien sería venetocentrista), pero es la pura realidad. A ver si me explico. Cuando una persona entra en Venecia, descubre un mundo al revés…siquiera sea porque las calles son de agua y porque los vehículos que las transitan carecen de ruedas. En ese anómalo entorno, el único asidero mental que conservas con el mundo real es el autoconvencimiento de que te encuentras en una ciudad absolutamente excepcional e irrepetible. Pues bien, este autoconvencimiento providencial hace aguas (nunca mejor dicho) en cuanto coges el vaporetto a Murano y desembarcas allí. Descubres entonces que existe, también, ¡un pueblo acuático! En ese momento comprendes que la excepcionalidad de Venecia no era tal, y te asaltan unas dudas terribles: ¿existirán más pueblos acuáticos? ¿habrá países enteros acuáticos? ¿y planetas?

A continuación, unas fotos de ese precioso lugar. Fue de lo que más me gustó en todo el viaje, por lo que estas imágenes son el mejor final para la serie de entradas dedicadas a Venecia. Finito.




lunes, 6 de diciembre de 2010

Patatas con níscalos

Uno de mis platos favoritos en otoño son las patatas con níscalos. Es un plato muy sencillo de elaborar, que está para chuparse los dedos. Ayer lo preparamos, y aproveché para hacer el presente reportaje.

(Nota previa para lectores extranjeros, que al final sois mayoritarios. No sé si conocéis esta seta. "Níscalo" es el nombre que recibe en Castilla; también se la conoce por su nombre catalán –"rovellón"-, pues en Cataluña son muy aficionados a su consumo; su nombre científico, Lactarius Deliciosus, ya da una pista de lo rica que está).

Los pasos son los siguientes:

1.- Se compran los níscalos en el mercado. Su temporada termina con las heladas invernales, por lo que deben estar a punto de desaparecer.


2.- Se lavan para quitarles los restos de tierra y hojas de pino. Se les corta el pie y se trocean.



3.- Se compran unas buenas patatas gallegas. Se trocean chiscándolas (esto es, medio cortando - medio rompiendo), para que luego espese mejor la salsa.


4.- Seguidamente, hay que eliminar el agua de los níscalos. Para ello se ponen a cocer en una olla o sartén, sin aceite; al cabo de unos minutos comienzan a “sudar” y a expulsar un agua anaranjada, que se desecha. Cuando hayan dejado de “sudar”, se sacan de la olla y se pasan a un colador. Mientras están en el colador se les puede echar un poco de agua templada del grifo, para terminar de limpiarlos.


5.- Se pone aceite en una olla. Se fríen brevemente unos ajos para que el aceite coja un poco de saborcillo, retirándose luego. Se echa cebolla picada y se dora.


6.- Cuando la cebolla está dorada, se echan los níscalos a la cazuela y se rehogan un poco. A continuación, se echan las patatas. Se puede añadir en este punto algo de harina. Se mezcla todo y se rehoga el conjunto un poco más. Finalmente, se echa agua hasta cubrirlo todo, se añade un poco de laurel, y se deja cociendo durante 20 minutos (la primera foto siguiente corresponde al principio de la cocción, y la segunda al final: el plato ya terminado).



Y eso es todo. ¡A zampar!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Ya empieza el frío..

29/11/2010. Primera nevada de la temporada, que no llegó a cuajar.





03/12/2010. Segunda nevada de la temporada. Esta vez ha cuajado, pero la nieve ha sido muy escasa. Esperemos que este invierno que se avecina no sea tan frío como el pasado, aunque ya apunta maneras..