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viernes, 8 de agosto de 2014

100 Km, tres países


El último día de nuestra estancia en Holanda visitamos tres ciudades muy próximas entre sí, si bien situadas en tres países distintos: Maastricht en Holanda, Aquisgrán en Alemania, y Lovaina en Bélgica. Aunque realmente parece que todas pertenecieran a un mismo país, no sólo por la inexistencia práctica de fronteras sino también por presentar todas un estilo parecido, tanto en las construcciones antiguas como en las modernas.

Pese a las apariencias, el nombre de la ciudad de Maastricht tiene un origen romano: Mosae Trajectum, o Paso sobre el río Mosela. Bajo uno de sus puentes, mientras paseábamos por la orilla del río, un chico joven se acercó a nosotros y nos ofreció hachís… cosa extraña en un país donde se puede comprar en las tiendas (en las "coffeeshops").

Maastricht tiene una gran plaza en la que coinciden edificios importantes de diferentes épocas. Entre ellos, el edificio rojo de la segunda foto, que ahora es un Museo y hace unos siglos era la sede del gobierno español en la zona.





Aquisgrán (Aachen, en alemán), es una ciudad conocida por su catedral, en la que encuentra enterrado Carlomagno. Es más pequeña de lo que me imaginaba, aquí está:



El cuerpo de forma redondeada coronado por una cúpula, que vemos en la parte central del edificio desde esta perspectiva, es la Capilla Palatina, construida por Carlomagno en el s. VIII. El resto del edificio es posterior.

Un par de fotos del interior, que no quedaron muy allá:





Los mismísimos huesos de Carlomagno se pueden contemplar en el interior de varios relicarios de oro macizo que forman parte del tesoro de la catedral, como si fuera un santo. Esta costumbre cristiana de los relicarios me resulta incomprensible. A mí -al igual que al resto de los humanos, imagino- lo de ver los huesos del santo de turno dentro de un relicario me despierta una curiosidad morbosa, lo reconozco, pero no creo que la satisfacción de esos bajos instintos sea el sentido de los relicarios. No termino de entender qué objetivo teológico o pastoral pretenden conseguir mostrando esos huesos semipodridos, que ponen sólo de manifiesto que los santos quedan reducidos al mismo estado que, por ejemplo, los perros muertos en la carretera. Lo de los perros no lo digo por faltar, sino porque juraría no haber visto nunca huesos humanos reales que no sean de santo.

Finalmente, tenemos Lovaina. De las tres ciudades, es la que tenía aspecto de menos cuidada. Por aquí pasamos muy rápidamente porque se acercaba la hora de coger el avión el Bruselas. Pero no olvidé tomar la foto que le prometí a Mariposa:



Y aquí termina este breve reportaje por esta zona tan hermosa de Europa. Quizás os preguntaréis por qué ando publicando tanto estos días, y el motivo es que, ejem, ¡estoy de vacaciones! Además, mañana salimos nuevamente de viaje (en realidad, hoy, pues ya pasa media hora de las doce). El destino esta vez está en las islas griegas (no todas, obviously), entre ellas las que vieron nacer a Pitágoras y a Hipócrates. Visitaremos también la ciudad donde, según alguna de las tradiciones, nació el misterioso Homero. En fin, que habrá historias y fotos interesantes próximamente por aquí.

Saludos a todos :-)

miércoles, 6 de agosto de 2014

Holanda - Un repaso rápido

Y aquí algunas fotos más de Holanda.

Las dos primeras están tomadas en el dique principal de esta zona del país, llamado Afsluitdijk (no se me han trabado los dedos, se escribe así). Tiene 32 kilómetros de longitud, y sobre la historia de su construcción tenemos más información aquí.





A la izquierda de la primera foto, y a la derecha de la segunda, se encuentra el Mar del Norte. Se puede apreciar la diferencia de nivel existente entre las aguas del mar abierto, y las aguas que quedan en el interior, la antigua bahía ahora denominada IJsselmeer. Con el dique consiguen rebajar el nivel de estas aguas interiores, y que de este modo "emerjan" tierras en el interior del país que se encuentran sobre este nivel rebajado. Es un pequeño lío :-)

Fotos de algunas ciudades y pueblos, sin orden ni concierto. Empezamos por Amsterdam, que es la capital del país pero no la residencia del Rey ni la sede del Gobierno.

La Plaza Dam. Una vista de hace tiempo, y una vista actual con la ciudad en fiestas:





Y unas pocas fotos más de Amsterdam:











Ahora viene La Haya, do moran Rey y Gobierno. La primera foto es del aparcamiento de bicis frente a la estación:





Delft:



Hindeloopen:





Congestión de tráfico en Enkhuizen:


Volendam:



Edam:



Marken:





Y para terminar, Haarlem (atentos a la segunda foto, todo el mundo tomando el sol como los caracoles):







En definitiva, se trata de un país muy bonito, muy sencillo de visitar por tu cuenta, y muy a mano para los lectores españoles. Tan solo debo advertir de un peligro, y no menor: mucho ojito con los ciclistas. Por supuesto que no hay que meter el pie en un carril bici si no quieres perderlo, pero la permanencia en la acera no te garantiza la inmunidad. Da igual que los ciclistas sean niños, señores mayores, o chicas jóvenes, todos son igualmente kamikazes. Sólo te respetan cuando vas circulando en tu coche de alquiler. Ahí sí tienes tú la sartén por el mango. Aunque si atropellas a alguno, sería mejor que no sobreviviera, porque la reacción de una fiera de esas herida podría ser letal. Dejo este aviso ya que nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores, en clara dejación de sus funciones, no lo hace.

miércoles, 30 de julio de 2014

Holanda - Keukenhof

Los Países Bajos (más conocidos por el nombre de una de sus regiones, Holanda) es una nación muy peculiar.

Al igual que ocurre en los países más desarrollados que he conocido (básicamente, Japón y los países centroeuropeos), el mundo rural -reserva del pasado- y el mundo urbano -creación del presente- conviven equilibradamente, en buena armonía.

Holanda no tiene grandes ciudades, sino numerosas ciudades de tamaño medio magníficamente conectadas entre sí mediante una densa red de autopistas y vías ferroviarias. En cierto modo, y desde un punto de vista práctico, el conjunto del país funciona como una gran ciudad, en cuyo interior se conservan -como pequeños barrios- numerosos pueblos de toda la vida.

La vida típica de un ciudadano común, por lo que pude ver, se desarrolla de la siguiente manera: el ciudadano reside en una casita unifamiliar, en las afueras de una ciudad o en un pueblo; sale por la mañana temprano en bicicleta en dirección a la estación de tren más próxima, que se encontrará a pocos kilómetros de su domicilio; coge un tren hacia alguna de las ciudades importantes del país (Amsterdam, Rotterdam, La Haya, Eindhoven, etc…), a la cual normalmente no tardará más de una hora en llegar; desde la estación de destino se dirigirá a su puesto de trabajo en transporte público o en su propia bicicleta; y por la tarde realiza el camino inverso a su casa. Las bicicletas se transportan o se dejan en el parking de la estación, según la necesidad de cada cual. Supongo que mucha gente tendrá dos bicicletas, y dejará una en su estación de destino habitualmente.

Esto explica al menos un par de cosas: que las estaciones de tren estén rodeadas por cientos de bicicletas aparcadas junto a ellas, y que los ciclistas -en general- sean bastante poco respetuosos con los peatones.. pues no están de paseo, o haciendo de deporte, sino de camino o de vuelta del trabajo. ¡Mucho cuidado con los ciclistas en Holanda!

Otra característica de Holanda -según mi impresión personal, carente de soporte científico alguno- es la mentalidad de la gente. La base es evidentemente germánica, con su organización y tal. Pero parece que los holandeses tuvieran algo distinto a los alemanes, una suerte de ramalazo "latinoide" que confiere a su personalidad algo de lo caótico, o del gusto por lo improvisado, que tenemos los españoles, italianos, y demás gente de mal vivir.

Más peculiaridades de este país. No han ganado territorio con guerras, sino con obras de ingeniería. Como es sabido, gran parte del país se encuentra bajo el nivel del mar, de ahí su nombre. Construyendo grandes diques en los lugares apropiados, han conseguido bajar el nivel de las aguas que permanecen en el interior, y de este modo hacen que afloren terrenos inicialmente sumergidos: los denominados "polders." En estas dos fotos que siguen podemos apreciar el "antes" y el "después" del país:





En la segunda foto podemos apreciar, en color azul, las tierras que se encuentran bajo el nivel del mar. No cabe duda de que es admirable lo que han conseguido, aunque no me parece muy prudente jugar de este modo con la naturaleza, la verdad.

Al segundo o tercer día del viaje me percaté de otra circunstancia curiosa, que viene a ser una consecuencia lógica de lo anterior: en Holanda apenas se ve el mar. En la inmensa mayoría de las zonas costeras que he conocido en otros países, el terreno se eleva a medida que se aleja del mar, y éste último pasa a formar parte del paisaje habitual a poco que uno levante la vista. En Holanda, en cambio, aunque estés borde mismo del mar -incluso al borde del mar interior que se ha formado con la construcción de los diques exteriores-, no es posible ver el agua, porque se encuentra siempre oculta por una elevación del terreno que, disimuladamente, protege a los habitantes de las inmediaciones.

Finalmente, he descubierto otra cosa llamativa: en su himno hablan de España, y no de forma negativa. La letra es una especie de discurso, no sé si real o figurado, que pronuncia Guillermo de Oranje-Nassau (uno de los líderes de la rebelión holandesa contra el dominio español de su época en esas tierras). Y en ese discurso menciona su obediencia al Rey de España. Tratándose de un himno, por definición una canción nacionalista, resulta chocante. Aquí está (la referencia a España, sobre el segundo 00:50):


Por no alargar más la entrada voy a subir ahora unas pocas fotos, y ya subiré algunas más en otro momento.

Las fotos de hoy están tomadas en un parque dedicado a las flores, que abre sólo unas pocas semanas  al año, en primavera: se llama Keukenhoff, y se encuentra en los alrededores de Leyden, en una zona donde existen muchos cultivos de tulipanes. Lamentablemente -en lo que a las fotos se refiere-, el día salió gris, pero así salen casi todos en Holanda.

















Durante algunas semanas al año, todo el país se convierte en un gigantesco jardín gracias a la floración de los tulipanes que se cultivan para exportación. Los plantan en hileras de tierra estrechas y larguísimas, ordenados por colores, creando la impresión de un inmenso tapete. Por desgracia, los días que estuvimos en el país no coincidieron con la floración general de los tulipanes, y sólo ocasionalmente descubríamos una hilera florida en el curso de nuestros desplazamiento por las carreteras secundarias. En Keukenhof tienen un mirador en el punto más elevado con vistas a los campos de tulipanes que se encuentran en el exterior del parque, y desde allí tomé esta última foto:



Y esto es todo por hoy. ¡Saludos a todos!

martes, 27 de mayo de 2014

Unos tulipanes


Hace ya semanas que hemos vuelto de Holanda, y todavía no he subido ninguna entrada sobre ese gran país.. quiero pensar que he estado muy liado, y no que me están flaqueando las fuerzas con el blog.

Pero mañana nos vamos unos días a Costa Rica, y no quería comenzar ese viaje sin antes haber subido al menos algún paisaje de tulipanes. Espero que sea la primera de algunas otras entradas.

Un abrazo a todos





sábado, 26 de abril de 2014

¡La jugarreta!

Os voy a contar una historia divertidísima. Para morirse de la risa, vamos.

El año pasado por estas fechas, recibimos la visita de un amigo de Costa Rica que pasaba por Madrid de camino hacia Amsterdam. Se dirigía, junto con un par de amigos, a disfrutar del Día de la Reina en Amsterdam.

Hasta ese momento desconocía la existencia de esa fiesta. Nos explicaron que se trataba de una gran celebración que se hacía todos los años en Holanda, el día 30 de abril, con motivo del cumpleaños de la Reina (Beatriz). Investigando un poco más, averigüé que ese día había nacido en realidad su madre, la Reina Juliana, pero como la fecha estaba muy consolidada, la Reina Beatriz la había mantenido como fecha a la fiesta aunque no coincidiera realmente con su cumpleaños. El año pasado la Reina aprovechó esa celebración tan significada para abdicar del trono en favor de su hijo Guillermo.

Naturalmente consideramos que una fiesta así no nos la podíamos perder, y decidimos que el año siguiente, éste, allí estaríamos celebrando, como unos holandeses más, el cumpleaños del nuevo Rey. Además, este año se queda un buen puente en Madrid, al ser festivos los días 1 (jueves) y 2 (viernes) de mayo.

Hace meses sacamos los billetes de avión para este próximo día 29 de abril por la tarde. Como los vuelos a Amsterdam eran carillos (aprox. 400 Euros c/u, i/v), y de todas formas pensábamos alquilar un coche para dar vueltas por Holanda durante todo el puente, optamos por sacar los billetes para volar hasta Bruselas (aprox. 200 Euros c/u, i/v), alquilar el coche en el aeropuerto de Bruselas, y desplazarnos desde allí hasta Amsterdam.

(nota al margen: los vuelos a Bruselas son muy caros si coinciden con los horarios de desplazamiento habitual -ida por la mañana y vuelta por la tarde en días laborales-, y mucho más baratos fuera de ese horario o en días festivos).

Hace unas pocas semanas, mientras empezaba a preparar los detalles del viaje (estudio de medios de transporte dentro de Amsterdam, eventos de la celebración, hoteles, etc...), encontré una mención indirecta al hecho de que el nuevo Rey había cambiado la fecha de la celebración para que coincidiera con su propio cumpleaños. ¿¿¡¡¡EINNNNNNNN!!!???

Bastante intranquilo, traté de confirmar que esa mención era completamente errónea... ¡¡pero no lo era!! El nuevo Rey, que debe ser un niñato caprichoso hijode$#@%€$&/$.., en su Soberana Voluntad, había decidido redenominar la celebración como el Día del Rey, y cambiar la fecha de la fiesta por el día de su cumpleaños. Menuda jugarreta nos ha hecho el KBRNZ. Para más INRI, el tal Guillermo no nació el día 30 de abril (claro, eso habría sido demasiada suerte), ¡sino el día 27 de abril! O sea que por tres cochinos días de diferencia, el tipo va y cambia la tradición (de la cuál habíamos llegado a ser, en tan poco tiempo, tan devotos :-D). Eso sí, respetando una parte de la tradición (según la cual si el día de la Reina caía en domingo, se pasaba la fiesta al sábado anterior), este año la gran fiesta se celebra el día 26 de abril. O sea, HOY.

Y esta es la gracia del asunto: mientras estoy aquí en Madrid escribiendo estas líneas, en Amsterdam están celebrando a todo trapo el Día del Rey...



.. y, para asistir a esa fiesta, tenemos billetes de avión comprados ¡para el próximo martes! ¡Ay qué risa, tía Felisa!

En fin, so ist das Leben.. La parte buena del asunto es que vamos a visitar Holanda de martes a domingo de la próxima semana. Al ser un país bastante pequeño, creo que lo podremos llegar a conocer bastante bien. En el trayecto de vuelta desde Amsterdam a Bruselas tengo previsto un pequeño desvío y pasar a visitar rápidamente un par de ciudades belgas (Lieja y Lovaina) y una alemana (Aquisgrán). Ya veremos si nos cuadra bien todo. Y al Rey de Holanda, que le den por saco :-DD