miércoles, 30 de julio de 2014

Holanda - Keukenhof

Los Países Bajos (más conocidos por el nombre de una de sus regiones, Holanda) es una nación muy peculiar.

Al igual que ocurre en los países más desarrollados que he conocido (básicamente, Japón y los países centroeuropeos), el mundo rural -reserva del pasado- y el mundo urbano -creación del presente- conviven equilibradamente, en buena armonía.

Holanda no tiene grandes ciudades, sino numerosas ciudades de tamaño medio magníficamente conectadas entre sí mediante una densa red de autopistas y vías ferroviarias. En cierto modo, y desde un punto de vista práctico, el conjunto del país funciona como una gran ciudad, en cuyo interior se conservan -como pequeños barrios- numerosos pueblos de toda la vida.

La vida típica de un ciudadano común, por lo que pude ver, se desarrolla de la siguiente manera: el ciudadano reside en una casita unifamiliar, en las afueras de una ciudad o en un pueblo; sale por la mañana temprano en bicicleta en dirección a la estación de tren más próxima, que se encontrará a pocos kilómetros de su domicilio; coge un tren hacia alguna de las ciudades importantes del país (Amsterdam, Rotterdam, La Haya, Eindhoven, etc…), a la cual normalmente no tardará más de una hora en llegar; desde la estación de destino se dirigirá a su puesto de trabajo en transporte público o en su propia bicicleta; y por la tarde realiza el camino inverso a su casa. Las bicicletas se transportan o se dejan en el parking de la estación, según la necesidad de cada cual. Supongo que mucha gente tendrá dos bicicletas, y dejará una en su estación de destino habitualmente.

Esto explica al menos un par de cosas: que las estaciones de tren estén rodeadas por cientos de bicicletas aparcadas junto a ellas, y que los ciclistas -en general- sean bastante poco respetuosos con los peatones.. pues no están de paseo, o haciendo de deporte, sino de camino o de vuelta del trabajo. ¡Mucho cuidado con los ciclistas en Holanda!

Otra característica de Holanda -según mi impresión personal, carente de soporte científico alguno- es la mentalidad de la gente. La base es evidentemente germánica, con su organización y tal. Pero parece que los holandeses tuvieran algo distinto a los alemanes, una suerte de ramalazo "latinoide" que confiere a su personalidad algo de lo caótico, o del gusto por lo improvisado, que tenemos los españoles, italianos, y demás gente de mal vivir.

Más peculiaridades de este país. No han ganado territorio con guerras, sino con obras de ingeniería. Como es sabido, gran parte del país se encuentra bajo el nivel del mar, de ahí su nombre. Construyendo grandes diques en los lugares apropiados, han conseguido bajar el nivel de las aguas que permanecen en el interior, y de este modo hacen que afloren terrenos inicialmente sumergidos: los denominados "polders." En estas dos fotos que siguen podemos apreciar el "antes" y el "después" del país:





En la segunda foto podemos apreciar, en color azul, las tierras que se encuentran bajo el nivel del mar. No cabe duda de que es admirable lo que han conseguido, aunque no me parece muy prudente jugar de este modo con la naturaleza, la verdad.

Al segundo o tercer día del viaje me percaté de otra circunstancia curiosa, que viene a ser una consecuencia lógica de lo anterior: en Holanda apenas se ve el mar. En la inmensa mayoría de las zonas costeras que he conocido en otros países, el terreno se eleva a medida que se aleja del mar, y éste último pasa a formar parte del paisaje habitual a poco que uno levante la vista. En Holanda, en cambio, aunque estés borde mismo del mar -incluso al borde del mar interior que se ha formado con la construcción de los diques exteriores-, no es posible ver el agua, porque se encuentra siempre oculta por una elevación del terreno que, disimuladamente, protege a los habitantes de las inmediaciones.

Finalmente, he descubierto otra cosa llamativa: en su himno hablan de España, y no de forma negativa. La letra es una especie de discurso, no sé si real o figurado, que pronuncia Guillermo de Oranje-Nassau (uno de los líderes de la rebelión holandesa contra el dominio español de su época en esas tierras). Y en ese discurso menciona su obediencia al Rey de España. Tratándose de un himno, por definición una canción nacionalista, resulta chocante. Aquí está (la referencia a España, sobre el segundo 00:50):


Por no alargar más la entrada voy a subir ahora unas pocas fotos, y ya subiré algunas más en otro momento.

Las fotos de hoy están tomadas en un parque dedicado a las flores, que abre sólo unas pocas semanas  al año, en primavera: se llama Keukenhoff, y se encuentra en los alrededores de Leyden, en una zona donde existen muchos cultivos de tulipanes. Lamentablemente -en lo que a las fotos se refiere-, el día salió gris, pero así salen casi todos en Holanda.

















Durante algunas semanas al año, todo el país se convierte en un gigantesco jardín gracias a la floración de los tulipanes que se cultivan para exportación. Los plantan en hileras de tierra estrechas y larguísimas, ordenados por colores, creando la impresión de un inmenso tapete. Por desgracia, los días que estuvimos en el país no coincidieron con la floración general de los tulipanes, y sólo ocasionalmente descubríamos una hilera florida en el curso de nuestros desplazamiento por las carreteras secundarias. En Keukenhof tienen un mirador en el punto más elevado con vistas a los campos de tulipanes que se encuentran en el exterior del parque, y desde allí tomé esta última foto:



Y esto es todo por hoy. ¡Saludos a todos!

domingo, 6 de julio de 2014

Costa Rica Reloaded

¡Enhorabuena a Costa Rica por el gran Mundial 2014 que han disputado! Aquí en casa íbamos con ella –“con la Sele”- desde la temprana eliminación de España (como muchos otros españoles, según he podido percibir en el ambiente).. pero esta madrugada “nos” han eliminado los tulipanes. Mejor dicho, nos han vuelto a eliminar. Yo ahora me paso a Alemania, aunque tampoco me parecería mal que Roberto se llevase una buena alegría..

Y precisamente de Costa Rica quería hablarles, de la visita que hicimos a ese país a principios del mes pasado.

En Costa Rica tengo familia y amigos. Acudir a visitarles en varias ocasiones me ha llevado a conocer relativamente bien el país. Es un lugar muy interesante por el grado de desarrollo que ha conseguido en comparación con los países de su entorno (al menos según las noticias que me llegan de esos otros países, bastante escasas y fragmentarias por otra parte). Estoy pensando en Brasil, o en Venezuela. En el caso de Brasil, me cuentan que hay unas desigualdades sociales brutales, una mayoría de la población en situación de gran pobreza, una tremenda corrupción, y una educación pública muy deficiente. Todo lo cual provoca una gran inseguridad ciudadana, y al final, una ausencia de bienestar para los ciudadanos; bienestar que, en definitiva, es la medida del desarrollo.

En Costa Rica, en cambio, no se aprecian grandes diferencias sociales. Sin duda existirá gente muy rica y gente muy pobre, no lo dudo, pero el grueso de la población parece estar integrado por una amplia clase media, bien formada, que quizás no tenga a su disposición muchos bienes materiales o no tenga acceso a buenos servicios públicos, pero que se encuentra en condiciones de disfrutar plenamente de lo que tiene. Para empezar, se puede pasear tranquilamente por la calle, algo que en países supuestamente más “ricos”, como Brasil, parece ser imposible.

Esta vez no tengo fotos de paisajes hermosos porque no fuimos de turismo. Traigo fotos del día a día. Estuvimos una semana laborable trabajando, y los fines de semana anterior y posterior básicamente asistiendo a partidos de fútbol infantil. ¿Qué plan más raro, eh? :-D

Empecemos por el puritito principio: el despegue de Madrid:



Los aviones de Iberia más nuevos cuentan con una pantallita por asiento también en clase turista, en la que ofrecen información del vuelo y muchas películas, música, juegos, etc.. Esta es la información que daba sobre el vuelo cuando estábamos en la mitad del Atlántico, en ese punto donde no conviene que se afloje alguno de los miles de tornillos que sujetan el aparato:


Aquí estábamos sobrevolando el misterioso Haití:




Y aquí estamos, tras 11 horas de vuelo, entrando en Costa Rica por la zona del Parque de Tortuguero:



El aterrizaje en San José fue algo brusco, seguramente porque la pista es más bien corta para el tamaño del avión.



Este es el equipo de fútbol al que seguimos.. alguno de estos chicos podría ser la estrella de Costa Rica dentro de un par de Mundiales, ¡quien sabe! 


Un estadio de barrio en San José:




Este es el Estadio de La Liga, el segundo equipo más importante de Costa Rica después del Saprissa. Sería algo así como el Barcelona de aquí ;-)



Un mercadillo de barrio en San José:



Una furgoneta-hippy/puesto-de-frutas en el centro de San José.



Un local de comidas especializado en pollo colombiano, en el Mercado Central de San José.


Columna de hormigas cortadoras de hojas, a las que allí llaman "zompopas". Muerden bastante fuerte si las molestas, no conviene andar con sandalias cerca de ellas..



Vista desde la habitación de hotel, según se acercaba el aguasero.



Mismo lugar unos minutos después, en pleno aguasero.



Y termino con la curiosa escena del tren que tienen allí, atravesando San José. Todavía no he viajado en ese tren, la próxima vez que vaya a Costa Rica tengo que hacerlo sin falta.




Saludos a todos, y hasta pronto (¡espero!). Salvo imprevistos, la próxima entrada se la dedicaré a Holanda. Tiene gracia que vayan a coincidir aquí entradas de Costa Rica y de Holanda, pero así de caprichoso es el destino..