sábado, 27 de febrero de 2010

Munich: las cervecerías

En Munich vale la pena visitar las cervecerías, cuantas más mejor. Son espacios enormes, provistos de largas mesas de madera, donde además de beber cerveza se puede comer muy bien y barato. Suele haber una pequeña orquesta amenizando el local con canciones típicas de Baviera. A medida que avanza la noche y se consume la cerveza, comienza la conocida escala de la borrachera: facilidad de palabra, exaltación de la amistad, cantos regionales, tuteo a la autoridad, insultos al clero, y delirium tremens… lo de siempre; aquí, en Alemania, y en la Cochinchina.

La gran fiesta de la cerveza (la Oktoberfest) tiene lugar a finales de septiembre y principios de octubre. En una pradera que hay en la ciudad colocan unas carpas inmensas, y dentro de ellas se montan unas juergas espectaculares. Una versión light de esto es lo que se vive en las cervecerías de la ciudad el resto del año. Aquí pongo fotos de tres de ellas.

La Augustiner:


La Spaten:


Y la más conocida de todas, que es la Hofbräuhaus:


En esta última no pudimos cenar en la sala principal por la gran cantidad de gente que había. Lo hicimos en una sala de la planta superior. Era un ambiente más tranquilo, pero aun así tenían una orquestilla y unos bailaores bávaros:



Y para terminar, una terraza al aire libre… marchaaaaaaaaaaando una de nieveeeeeeee!!!


8 comentarios:

Clara dijo...

Lo bueno de la primera fase de la borrachera es que te sueltas mucho con los idiomas... lo cual viene muy bien. Y como veis en el vídeo, los cantos regionales no quedaban del todo mal en ese entorno.

Myriam dijo...

¡Jajaja! me encanta tu descripción de las diferentes etapas de la borrachera, sobre todo eso de la "exaltación a la amistad" ¡JAJAJAJA!, ya me imagino, el clásico: "tu no eres mi amigo, ¡eres mi hermano!" y diciéndo ¡salud! cada dos minutos ¿no? jajaja :)

Y lo de las mesas nevadas se ve lindísimo aunque yo me pregunto ¿por qué no las metieron bajo techo? a ver cuando se terminan de secar y quedan reutilizables esas sillas :)

Levemente dijo...

Vale... y si no te gusta la cerveza, como me pasa a mí... ¿sólo mirar? Pues sí queeeeee...

Levemente dijo...

¡Qué torpe!... Creía que las sillas estaban "tapizadas" de blanco, todo esponjosas y mulliditas por la redondeada espuma (no la de la cerveza en este caso, sí por la sintética). Ya me extrañaba, que el blanco es un color muy sucio.

¡Pues da el pego!... al menos para quien todavía esté algo dormido, je.

Víctor dijo...

Se me ha olvidado decir en el texto de la entrada (aunque creo que lo hemos mencionado en comentarios anteriores) que la medida normal del vaso que te ponen si no dices otra cosa es 0,5 litros. Sería el equivalente a nuestra "caña". La medida superior (lo que sería nuestra jarra de 0,5 litros), es allí la jarra de 1 litro.

Pero en la Hofbräuhaus, la cerveza normal (la clara) sólo la servían en jarras de 1 litro. Conviene ir con sed, por tanto.

Víctor dijo...

No te preocupes Leve, seguro que puedes pedirte vino; aunque el vino alemán ya sabes que no está muy allá.

En invierno hay unos puestecillos por las calles donde venden "Glühwein": es una bebida que se prepara con vino, especias y un poco de licor, que se sirve muy caliente.. con eso entras en calor rápidamente. Quizás sea un sacrilegio lo que voy a decir, pero diría que viene a ser un equivalente a nuestra sangría, sólo que para el invierno.

Así que no tienes excusa para ir, jeje

Víctor dijo...

Myriam, la descripción no es mía, forma parte de la "cultura popular" en España, después de repetidos "estudios", jeje... Busca en google "fases de la borrachera" y encontrarás el asunto más desarrollado.

La fase de exaltación de la amistad es, efectivamente, la más significativa de todas: dices bien, "tú no eres mi amigo, ¡eres mi hermano!", jaja, es exactamente eso. O "te quiero mucho.. hic, hic.. sabes que te quiero un huevo.. hic hic"

Anónimo dijo...

Yo me pasé, por las circunstancias, el fin de semana bebiendo agua (sin gas eso sí) y bueno aunque no es lo mismo también se disfruta del ambiente.