El pasado verano hicimos un periplo por el oeste de la península ibérica que comenzó en Galicia y terminó en la provincia de Cádiz. En Cádiz nos alojamos en el pueblo de Conil de la Frontera durante unos días, y desde allí hicimos varias excursiones por los alrededores. Cuando no salíamos de exploración, nos dábamos vueltas por el pueblo o por la playa. En fin, la vida despreocupada del verano, ya se sabe...
Buscando ahora fotos de Conil, descubro que tengo muy pocas, y sólo una tomada durante el día..
He aquí cuatro fotos del lugar. Respectivamente: la playa, las terrazas donde tomar copichuelas, la comida y bebidas típicas del lugar, y la torre que defendía la población de los piratas en los tiempos de Maricastaña.
Estas fotos que siguen son del pueblo de Vejer de la Frontera. Se trata del típico pueblo andaluz de casitas blancas, calles estrechas, y plazas sosegadas, sólo que éste es un poco más bonito de lo normal.
Lo más contrapuesto a la tranquilidad de Vejer lo podemos encontrar a pocos kilómetros, en el bullicio de la costa en agosto. Atención a la playa de Chipiona, pasen y vean..
Las fotos siguientes están tomadas en Sanlúcar de Barrameda. Aquí nos hizo un calor espantoso, pero espantoso. Cómo sería la cosa, que Clara -persona amante del calor donde las haya- sufrió una ligera, o no tan ligera, insolación, y en un estado semidelirante comenzó a darme instrucciones sobre lo que tenía que hacer en caso de que sufriera un desmayo. Ni delirando baja la guardia, jeje..
Otra excursión muy interesante fue la que hicimos a Tarifa. Para llegar allí no hay ya autopista, y toca serpentear por una carretera nacional de toda la vida. Abundan los molinos de viento, y los paisajes amplios y espectaculares.
Esta que viene es la famosa playa de Tarifa, el templo del surf. Según dicen, allí el viento no para nunca de soplar. El día que estuvimos estaría recuperando el resuello, porque no hacía ni la más ligera brisa.
En la segunda foto puede verse la pequeña fortaleza que se encuentra justo en el mismo punto en el que termina la Península Ibérica.
El camino de acceso a esa fortaleza lleva al punto más meridional del continente europeo (36º 01' N), lugar de separación oficial entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico.
La foto siguiente está tomada mirando hacia el Sur, y en ella puede verse el cartelito que indica "Mediterráneo" (a la izquierda) y el cartelito de "Atlántico" (a la derecha); en la segunda foto, otro cartel explicativo, que parece sacado de una escuela de primaria; y en la tercera, junto al cartel que marca el comienzo del Atlántico, el típico surfero tío-bueno.
Para terminar, dos fotos muy chulas.
En la primera puede verse el estrecho de Gibraltar, con África al fondo.
Y en la segunda, la Bahía de Algeciras en primer plano, y el Peñón de Gibraltar al fondo. Esta vez no fuimos a Gibraltar, pero aprovecho para recomendar la visita. Entrar allí es zambullirse en un ambiente completamente inglés (más estrictamente, britiz -así, con acento de Cádiz-), con sus casitas de colores y su olor a mantequilla tostada. Pero ojo, no se puede entrar sólo con el DNI, hace falta pasaporte.
Y ya está. Quería terminar con un vídeo que grabé de cientos de cigüeñas volando en bandada como si fueran estorninos, pero estoy tan hasta los c... del p... editor de blogger que como siga un minuto más aquí voy romper a cabezazos la pantalla del ordenador. Y no es plan, que es nuevo.