
Este tal Justo es un hombre de unos 80 años. Hace 50 años ingresó en un convento, pero allí enfermó de tuberculosis y le expulsaron para que no contagiara al resto de la comunidad religiosa. Volvió entonces a su pueblo, Mejorada del Campo, y comenzó a construir una “catedral” en un terreno que era propiedad de su familia (¿por frustración, quizás?). Su intención, una vez se encuentre terminada, es cedérsela al Arzobispado de Madrid para que la destine al culto católico.
El edificio lo está levantando él solo desde hace 50 años, con ayuda ocasional de algunos voluntarios y aprovechando materiales de desecho, como los ladrillos que descartan por defectuosos en una fábrica cercana.
La construcción sigue un diseño elemental que se le ocurrió a este hombre. Al menos formalmente, la obra carece de proyecto técnico, de dirección facultativa o de un plan de trabajo digno de ese nombre.
En la actualidad el edificio tiene ya un tamaño considerable, encontrándose bien definidos sus elementos estructurales y pudiendo visitarse distintas dependencias en su interior (la nave central, el claustro, la cripta…). Sin embargo, se está acometiendo toda la obra al mismo tiempo, sin fases, de modo que a día de hoy no hay absolutamente nada que se encuentre terminado. Este caótico plan de obra, unido a la circunstancia de que se empleen materiales de desecho y a la pobre ejecución material que se advierte en cuanto reparas a corta distancia en los detalles, transmite la sensación de que lo que se está construyendo no es otra cosa que una gigantesca ruina, condenada a la demolición.
Llama la atención que el Ayuntamiento permita la ejecución de una obra de estas características, o que no prohíba las visitas al recinto por razones de seguridad. Evidentemente, se trata de un caso especial desde cualquier punto de vista. No obstante, y en honor a la verdad, debo decir que la obra, pese al aspecto que he descrito, parece sólida; no da la impresión de que se tenga que desplomar precisamente el día en que uno la visita.
En cualquier caso, allí no se va a admirar arquitectura, sino a valorar el asombroso resultado que puede producir el tesón, o el empecinamiento, humano. El elogio de una locura. En este aspecto, es un lugar único en España, y casi me atrevería a decir, en el mundo.
La entrada al recinto es gratuita, si bien después de la visita no puedes dejar de hacer alguna “ofrenda” para contribuir a sufragar el coste de la obra, en un bidón metálico que está preparado al efecto. Justo Gallego está en persona todos los días a pie de obra, salvo los domingos, día que descansa y cede la atención al público a un familiar suyo (un cuñado, si no recuerdo mal) también entrado en años.
Aunque nada tenga que ver, a quien le gusten los aviones podrá ver pasar uno de ellos cada dos o tres minutos, pues la catedral se encuentra a pocos kilómetros de la cabecera sur de las pistas de Barajas. Recuerdo que de niño escuché la noticia del accidente que había sufrido un Jumbo colombiano en Mejorada… no pudo ocurrir muy lejos de la catedral de Justo Gallego.
Arriba he puesto una foto del exterior de la catedral, para que se puedan apreciar las dimensiones del edificio (no se olvide, ¡es el trabajo de una sola persona durante 50 años!). Y ahora vienen fotos del interior.
Esta primera, de la cúpula:
En esta foto que viene sale el cuñado de Justo Gallego, a la izquierda, explicando la obra a unos visitantes como nosotros. Como puede verse en las paredes de la nave principal, ha comenzado la decoración interior de la catedral, con unas pinturas de estilo... inclasificable.


Las fotos que siguen están hechas a detalles constructivos que me llamaron la atención. Para empezar, lo que por el momento aparenta ser una capilla consagrada al dios de los jíbaros. Confío que la ubicación de las cabezas sea provisional, y que, una vez haya conseguido Justo reunir doce ejemplares, pueda organizar con ellas una Última Cena en condiciones.

Unos arcos, sospechosamente parecidos a un tubo corrugado.

Al fondo, unos decorativos cubos de plástico que dan al elemento un aspecto modernista.


Las fotos que siguen están hechas a detalles constructivos que me llamaron la atención. Para empezar, lo que por el momento aparenta ser una capilla consagrada al dios de los jíbaros. Confío que la ubicación de las cabezas sea provisional, y que, una vez haya conseguido Justo reunir doce ejemplares, pueda organizar con ellas una Última Cena en condiciones.

Unos arcos, sospechosamente parecidos a un tubo corrugado.

Al fondo, unos decorativos cubos de plástico que dan al elemento un aspecto modernista.
Y estas dos que siguen pertenecen a la zona del claustro.




10 comentarios:
Esta de la catedral todavia no ha suscitado comentarios. Los estaba esperando para ver que opinaba la gente. Para mi es una cosa extrañísima: fuera del tiempo, fea, diria, grotesca, y me pregunto si habrá obtenido permiso del Ayuntamiento para edificarse. Pero no me extraña que en poco tiempo se transforme en más un lugar de peregrinacion, si no religiosa, aunque tambien, por lo menos turística, y eso les vá bien a los ayuntamientos. Qué li farém!!!!!!!
Besos
Si yo anduviera por aquellos lugares no dudo en que también la visitaría aunque, es cierto eso de que la seguridad puede ser un aspecto a tomar en cuenta antes de hacerlo.
Total, si al final no se la reciben para el culto religioso, que la use para vivir, por lo menos que valga la pena para algo. Pero si es de extrañarse eso del permiso. Aquí en México seguidito se ven sellos de clausura en las construcciones a pesar de que no son ostentosas ni nada, quien sabe como le habrá hecho, pero que le siga y que sea feliz.
Hola Mati, cuánto tiempo sin verte por aquí.
Yo también estaba echando de menos los comentarios, ya que el sitio los merece.
Ahí va el mío. La primera vez que fuimos a ver la catedral me llevó Víctor de sorpresa. No me dijo donde íbamos. Cuando llegamos, no daba crédito. Había oído vagamente hablar de la catedral, de hecho hace tiempo salió en un anuncio de Acuarius, pero no era consciente de la dimensión. Las fotos del blog permiten hacernos una idea, pero verlo allí es absolutamente indescriptible: el estilo, las dimensiones, el hecho de que está todo empezado pero todo sin acabar, los materiales, y sobre todo la circunstancia de que lo haya hecho un hombre con ayuda de algunos pocos.
Recomiendo a la gente verlo. Merece la pena. Como dice Víctor, no sé cuanto tiempo permanecerá en pie cuando el tal Justo nos abandone (cuentan que aunque le echaron del convento por tuberculoso, nunca se ha puesto enfermo y trabaja 6 días a la semana a pie de obra, ¡y hay que ver la obra para ver lo que esto significa!). Si podéis, os recomiendo llevar a una persona "a ciegas" como me llevaron a mí.
Y, Mati, para tu información, la segunda vez que fuimos había autobuses con guías turísticas explicando la Catedral.
Besos.
Hola Myriam, no te he saludado porque nos hemos solapado escribiendo el comentario.
Lo cierto es que aunque está todo "manga por hombro" y no parece que todo encaje exactamente tal y como debería (por ejemplo, mira la foto del blog del arco) no da sensación de inseguridad.
¡Hola Clara! me da gusto saludarte. Vi nuevamente la foto del arco y quizá mas bien quisiste decir que no da la sensación de seguridad jeje, porque si se ve medio crítico que no embonen bien el arco con su columna.
Creo que lo rescatable de todo esto, es como dice la entrada "elogiar la locura" de alguien que cree en su proyecto a pesar de que a los ojos de la gente común y profesionales de la construcción pueda ser un soberano enredo. ¡Saludos!
Fui a visitar esta catedral cuando aquarius utilizó la catedral de Justo Gallego para promocionarse... de aquella tenía unos años menos y quedé maravillado, aunque Justo no me cayó demasiado bien, sinceramente... pero hay que reconocer... que vaya trabajo está haciendo, sea por el motivo que sea...
Saludos!
Hola a todos. Muchas gracias por vuestros comentarios, me ha alegrado conectarme al blog al llegar a casa y ver que se había suscitado un pequeño debate con la "catedral" de este hombre.
Mati, la "catedral" es lo más bonito que tiene ese pueblo, los que no habéis estado no os podéis ni imaginar lo feo que es. Es el clásico pueblo español espantoso. Así que una de las razones de que permitan la obra debe ser, efectivamente, el interés turístico. Aun así, no creo que los turistas se dejen mucho dinero allí, está demasiado cerca de Madrid como para que los turistas se queden a dormir, o incluso a comer.
Myriam, estás en lo cierto, lo que llama la atención del lugar es que constituye la manifestación material (y por ello fácilmente perceptible) de un concepto abstracto como es la "locura"
Clara, me temo que cerca de Madrid no hay más sorpresas de este estilo...al menos que tú sepas...
Javi, buscando en google encontré un sitio donde se metían con Justo. Al parecer, el hombre debe ser un poco machista...
Vaya, creo que ya se un lugar al que decirle a mi prima que me acerque la próxima vez que vaya a Madrid... Aunque me parece extraño esta manera de construir que puede considerarse un poco "sin ton ni son", no se no sigue un patrón arquitectónico de estos que ahora se ven por todas partes. Simplemente parece como "enganches" de partes de lo que ya conocemos, parece muy curioso e interesante de ver.
Carol, creo que artísticamente se podría calificar como un "pastiche", o como una cosa "kitsch"... o como una birria, vamos :-)
Pero insisto, lo que te sorprenderá si vienes algún día a verla es que sea la obra de un tío en solitario ... éste se coge a 4 ó 5 amigos de su cuerda y termina la Sagrada Familia en un pis-pas.
yo continuo en la mia... como diria Diana, mi sobrina, esta catedral me dá susto! ... por más que sea la obra de una o dos personas a lo largo de unas decenas de años... és más una manifestacion de megalomania.... y como todas las megalomanias, me asusta.
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