Escenas de esta misma tarde, en el centro de Madrid. Había gente paseando por todas partes -diría que aprovechando el tiempo tan bueno que tenemos para esta época del año, y el hecho de que últimamente abran muchos comercios también los domingos-, y sobre todo música, mucha música.
Años
Hace 3 semanas
6 comentarios:
¡¡Encantador!! ¡Mariachis en el centro de España! snif, snif, que bonito.
Pues el sonsonete se oye bastante bien, si no dices que es España podría ser una muy buena interpretación hecha aquí mismo en México, lo que si está de ¡glups! es la bailada de las chicas de la plaza. Digamos que lo que estaban bailando podría ser lo que se conoce como "baile del caballito" más propio de un género que se clasifica como "cumbia banda" y no de música de mariachi la cual va más bien bailada en pareja con pasos alternados hacia un lado y hacia el otro. ¡En fin! pasaría lo mismo si aquí intentáramos bailar alguna pieza española.
Se nota que fue una deliciosa tarde-noche muy propia para salir a pasear, excelente toda la demás música, gracias por compartirla con nosotros amiguito. Un beso bien grande para ti Victorcito.
Tienes mucha suerte, Victor, de vivir donde vives. Tú que conoces mundo, ¿en qué lugar del 1 al 10 colocarías Madrid? Yo en el 9,5 a pesar de la contaminación (y de Gallardón je, je)
Madrid es amiga de la "bulla", y me gusta. Refiriéndose a la que se forma en la Semana Santa de Sevilla, Antonio Burgos comenta: "No tengo que exaltar, por venerada, la cultura de la bulla, forma autóctona de vertebración social; ni la soberanía de la bulla, ni su carácter normativo. La bulla es nuestra ordenación del caos. Cierto que la cultura de la bulla ha perdido mucho, desde que en la Expo aprendimos a guardar cola. La bulla es la tradición; la cola, la modernidad. Ahora se desconfía de la bulla, cuya cultura hizo crisis en la famosa Madrugada del 2000, terror del milenio en forma de nazareno con guión sacramental tajelando tela. A la bulla últimamente le ponen demasiadas vallas, demasiados tíos del gualquitalqui, demasiados centros operativos."
Saludos.
Gracias a ti, Myriam.
Los intérpretes debían ser mexicanos auténticos, y las chicas del "baile del caballo" tenían pinta de ser turistas de Estados Unidos.
Besos
Bufff Civilis, me siento incapaz de dar una puntuación a esta ciudad. Vivir en una ciudad grande tiene sus inconvenientes, pues cualquier acto de la vida diaria, cualquier gestión, requiere más tiempo y esfuerzo que en una ciudad pequeña (hace unos meses publicaron una estadística sobre gordos y delgados en España, y creo recordar que los madrileños éramos los más delgados.. ¡todo un dato!). Pero también tiene sus ventajas, y una de ellas es que raramente te encuentras a alguien conocido por la calle, por lo que puedes hacer bastante lo que te da la gana (por ejemplo, entrar y salir de incógnito en un edificio okupado, jeje).
Bulla últimamente se nota mucha, el centro de Madrid está siempre a reventar. Pero no pienso que sea una ciudad especialmente bulliciosa entre las españolas, que por ahí fuera la gente también sale mucho a la calle..
Un abrazo.
Tienes razón en eso de vivir en una ciudad con mucha gente en lo que se refiere a que sales y dificilmente te encuentras a alguien conocido (aunque suele suceder) y así puedes comerte algo sentado en la banqueta (acera), o andar fachoso y sin bañar en el centro y que además encuentras de todo y para todos los gustos.
Si, la vida se te va más rápido por los traslados y filas de espera, pero ¡que diantres! hay vida alrededor y eso es lo que a mi me importa.
Me encantaría pasear por Madrid, yo creo que es bullicioso como México pero en su modalidad europea y con el sonido de los euretes tintineando por ahí.
Beso :D
Uy Myriam, se me había pasado contestar este último comentario tuyo!!
jeje, pues ya sabes, si quieres darte un paseo por Madrid, estaré encantado de acompañarte.. sonido de euretes hay poco ahora mismo, jajaja, pero lo pasaremos bien igual.
Besos
Besos
Publicar un comentario