Atención al problema que se plantea a los sufridos usuarios de los trenes de cercanías de Madrid:
Nótese que la persona que realmente necesite resolver el problema no podrá hacerlo reflexionando serenamente en el sofá de su casa, sino que se encontrará envuelto en un gran jaleo y con la presión añadida de saber que, de retrasarse en hallar la solución, puede chamuscarse el culo. ¡Todo un reto para el ciudadano!
PD del 15/01/2012.- Si se quiere evitar el problema anterior, y se deja el martillo al alcance de los amigos de lo ajeno, se puede plantear otro problema de difícil solución: cómo romper el cristal de la ventana con el soporte vacío de un martillo desaparecido..


9 comentarios:
Creo que la solución (poco civilizada, realmente...) consistiría en llevar por una vez un martillo de la propia casa, romper el cristal en un día de poco movimiento de pasajeros, robar el martillo de romper cristales, confiar en que lo repongan y, finalmente, viajar con ese martillo en el portafolio para poder, en el futuro, romper el cristal que proteje al martillo rompecristales o bien usar el propio... según el grado de peligro subyacente. Pero esto no es legal, ¿no?
En la Argentina es más simple: en cuanto los pasajeros se enojan por cualquier cosa, digamos, la tardanza de un tren, enseguida son entusiasmados por activistas políticos o por los pasajeros de psicología más compleja a proceder a quemar algún otro tren estacionado por ahí o la estación en sí misma, para luego retirarse en perfecto orden apremiados por la policía para mayor eficiencia en el despeje de la zona.
Pero esto es el Nuevo Mundo y tiene sus propias reglas.
Jaja, no tiene pinta de ser muy legal, no.. No conozco la multa por la rotura preventiva del cristal, pero no debe ser pequeña.
Bueno, aquí en el Viejo Mundo las cosas no son muy distintas. Quizás la frontera del caos esté ligeramente más alejada, por la costumbre de estabilidad acumulada en los últimos tiempos, pero en cuanto se traspasa comienzan las bofetadas igual o peor.
Eso sí, me ha encantado lo de la gente con "psicología más compleja", creo que utilizaré esa expresión con frecuencia a partir de ahora, jeje.
Un abrazo
La verdad es que la expresión la acabo de inventar pero... me parece que es el resultado de haber compartido espacios con algunos miles de alumnos, hasta el momento. Creo que yo también la voy a usar en reemplazo de su equivalente que... bueno, no es políticamente correcta, je je.
Abrazo y hasta mañana, Víctor.
No conocía a Roberto en ese plan tan radical transgrediendo las leyes argentinas y no argentinas, pero claro, cae en lo absurdo tener que romper un vidrio para después poder romper un vidrio.
Creo que lo que hace falta más bien es una pequeña cajita al lado de esa caja donde haya un martillito que ayude a romper el vidrio para sacar el martillote que servirá para romper los vidrios del tren.
Cosas de la vida amigo, ver para creer.
Yo lo único que puedo decir al respecto es... je-je-je... Eso, ¡por no llorar!
País... o países, no sé bien, je.
Jajajajajaja increíble!! Uso a veces el tren y no lo había visto! La próxima vez pondré más atención.
Myriam, yo tampoco me imagino a Roberto quemando trenes, al menos así de primeras, aunque todo depende del tiempo de retraso, jeje..
Ese es el problema Myriam, que no puedes dejar ni martillito ni martillote al alcance de la people.
Países, creo yo.. en todos lados cuecen habas
Hola Pablo. En realidad no me di cuenta yo del problema, sino Javier, que iba en ese momento con nosotros. La foto está tomada en la parte superior de un tren de dos pisos. La nueva foto que he añadido está tomada en un tren de los antiguos.
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