Dicen que, después de las vacaciones, debes reincorporarte al trabajo de forma paulatina, sosegada, con el fin de evitar que te den infartos u otros patatuses gordos. Este año no he podido seguir ese sabio consejo sanitario y he empezado con mucho, pero que mucho, lío, por lo que tengo el blog un poco abandonado.
Esta mañana he estado jugueteando un poco con el teléfono, de tapadillo.. :-)


10 comentarios:
Hoy debí amanecer con ansiedad de limpieza porque, en tu primera fotografía, donde han ido directo mis ojos ha sido a los interruptores, ejem, concretamente al trocito de pared que los bordea. Manita pintura le hace falta... o una fregadita si es lavable :-D
En cambio tus zapatos brillan como el oro... digo como el azabache pulido.
¡Animo!
ssshhhhhh!! ¡¡Qué no se enteren!!
Un abrazo y ya queda menos para las próximas
A mi me encanta el cartel, de hecho estoy por adaptarlo a nuestra biblioteca añadiendo que tampoco es un cibercafé. Entran pegando auténticos gritos; aunque conociendo a los alumnos fijo que se pondrían a hacer tertulia al lado del cartel (lo hacen con el de prohibido hablar por el móvil).
No me había fijado Leve, sí que es verdad que están un poco guarros los interruptores, jaja. Será que los usuarios tenemos las manos negras...
Pues sí Ángel, no se juega en según que sitios, jeje..
Un abrazo
Paloma, se me ocurre que una buena medida sería instalar en la biblioteca un inhibidor de frecuencias. ¡A grandes males, grandes remedios! No sólo no hablarían por el móvil, sino que probablemente ni fueran a la biblioteca, sólo irían las personas que realmente necesitaran estudiar. Aunque habría que pensar una solución para los jefes del cotarro, jeje..
Besos, y gracias por pasarte de nuevo por aquí!
Yo creo que cada biblioteca tiene su propia personalidad, las hay así muy serias y formales y hay otras donde definitivamente sería imposible callar a la gente, caso particular la de la escuela donde yo estudio, la mayoría de los que asisten son chavitos de licenciatura y se van ahí a hacer sus tareas y es un bullicio imposible de callar.
Pero lo mejor de todos son tus zapatitos, que lindoooo!!! como dice esa vieja canción infantil:
"Zapatito blanco, zapatito azul, dime cuantos años tienes tú..."
A mi se me han ido los ojos a los libros, creo que es medio inevitable...
Mucho ánimo con la reincorporación al trabajo.
En Chile por fiestas patrias hemos tenido una semana de vacaciones dentro del año laboral, así que tendremos que volver el lunes y con kilos de más, jejeje, se come mucho para las fiestas patrias acá.
jeje Myriam, me ha gustado lo de los chavitos. Estoy de acuerdo con lo que dices. Si en una biblioteca hay mucha gente y están hablando, es evidente que a la mayoría le gusta ese entorno, que es el tipo de biblioteca que andan buscando y les gusta.
Uy Mariposa, te advierto que esos libros no son humanos.. son.. otra cosa, no cumplen la función de un libro normal, de un libro de verdad, jeje.
¡Qué patria tan buena, que te da una semana de vacaciones en su honor! Aquí nos despachan con un día de fiesta, y gracias.. :-)
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