Este año el Mundial se está alargando para España más de lo que nunca había visto… ¡estamos en semifinales! Y jugamos contra Alemania..
Para España, las perspectivas no son muy halagüeñas; en las eliminatorias previas, España ha sufrido mucho para ganar por un escaso 1-0 a Portugal y a Paraguay, mientras que Alemania se ha quitado de encima a dos campeones del mundo de forma rotunda: 4-1 a Inglaterra, y 4-0 a Argentina.
España no tiene jugadores excepcionales, tan solo –y no es poco- un equipo bien construido y dirigido. Los jugadores llevan dos años consiguiendo los máximos resultados que su talento les permite.. y a quien da todo lo que tiene, no se le puede pedir más.
Para despejar la duda manifestada por algunos lectores en comentarios anteriores, aclaro: me gustaría que ganase España, por supuesto.
Y ahora diré las razones por las que me parecería más justo que ganase Alemania:
Primero, por una razón estética. Los españoles se dedican a tocar y tocar y tocar y tocar y tocar y tocar el balón hasta que el contrario cae dormido… momento que aprovechan para meter un golito. No digo que sea una mala táctica, pero como espectador tiene el inconveniente de que ese gol te puede pillar dormido a ti también. Los alemanes, en cambio, aunque tocan más que antes, siguen jugando un fútbol vertical, rápido, con pases largos, pepinazo va y pepinazo viene. Es más entretenido así.
En segundo lugar, por una razón moral. Los jugadores españoles –no sólo los de la selección, sino todos los de la liga- son los más feroces críticos de los árbitros cuando éstos se equivocan… y, al mismo tiempo, los que más esfuerzo dedican sobre el terreno de juego para tratar de engañarles, a fin de que tomen decisiones equivocadas a su favor. Es la monda. Por lo menos tendrán el futuro asegurado cuando terminen su carrera futbolística, si no como estrellas del kabuki japonés, sí como aprendices de acomodador en un teatrucho de aficionados en los bajos fondos de Bilbao. No digo que los jugadores alemanes nunca engañen al árbitro, pero no hacen de ello todo un arte y/o modo de vida.
En tercer lugar, por una razón filosófica. En España –y salvo honrosas excepciones- los equipos punteros de la liga no se organizan creando jugadores a partir de la cantera, sino comprando aquéllos que han sido previamente encumbrados –frecuentemente sin motivos sólidos- por los medios de comunicación. Siempre el camino fácil.. (y el más lucrativo para el bolsillo de los dirigentes de los clubes, que no nos chupamos el dedo). Los equipos alemanes, por el contrario, se centran más en la formación de jugadores; en el trabajo, como debe ser.
En cuarto lugar, last but not least, por una razón social. La afición al fútbol que existe en Alemania me parece mucho más “sana”, por decirlo así, que la que existe en España. Aquí la gente desea más la desgracia del rival que la victoria de su propio equipo: los aficionados de un equipo cargan a cuestas un odio sarraceno e infantil hacia algún equipo contrario en particular, o hacia los demás equipos en general. Y se desaprovecha bastante la oportunidad que ofrece el fútbol para visitar otras ciudades, pues, salvo excepciones, a los desplazamientos de los equipos fuera de su campo sólo acuden habitualmente cuatro ultras trasnochados. En Alemania, en cambio, todos los fines de semana se desplazan miles de aficionados de un lado a otro del país para visitar la ciudad rival, comer, ponerse hasta arriba de cerveza, y apoyar a su equipo.
En resumen, si el objetivo de un Mundial fuese premiar al "fútbol de un país" -considerado en todos sus aspectos-, pienso que merecería ganarlo Alemania.. empezando por el partido del este miércoles.
Pero como el objetivo del Mundial no es ése, sino pasarlo bien mientras dura, divirtámonos intentando ganar a Alemania, que podemos..