domingo, 30 de septiembre de 2012

Un portal.

Aproximación a un portal de Madrid, aparentemente inofensivo. 



lunes, 24 de septiembre de 2012

Iñaki Ochoa de Olza

Buscando vídeos para la entrada anterior, me crucé en youtube con algunos otros que me trajeron a la memoria una vieja historia; una historia que quizás le suene a algún lector español. 

Es la historia de un montañero navarro que quedó atrapado a gran altura en el Annapurna, y de los esfuerzos que se hicieron para rescatarle. Esto ocurrió en el año 2008. 

Recuerdo haber seguido los acontecimientos por la radio, aunque había olvidado ya el nombre del chico y los detalles del rescate. Ahora, al ver estos vídeos, he conocido los hechos con más profundidad, y me ha parecido que la historia merecía ser recordada. Tanto por la interesante personalidad del montañero, Iñaki Ochoa de Olza, como por el valor que demostraron las personas que se lanzaron a su rescate. 

Subo tres vídeos. El primero contiene una entrevista a Iñaki Ochoa realizada en el año 2007. Y los dos vídeos siguientes contienen la primera y segunda parte, respectivamente, de un reportaje realizado para TV en el año 2010 sobre todo lo ocurrido. La historia es de las que te atrapan, aunque -ya lo anticipo- no termina bien.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Jon Krakauer: "Mal de altura"

Hace unos días terminé de leer un libro que me ha encantado. Se titula “Into thin air” -traducido al español como “Mal de altura”- (Ed. Desnivel, edición de 2008) obra del escritor/periodista/alpinista Jon Krakauer. Este libro es la “crónica de una tragedia en el Everest”, ocurrida durante la temporada de escalada del año 1996. Fue publicado pocos meses después de los hechos.

El autor trabajaba entonces para una revista de montañismo. La revista le propuso que escribiese un artículo sobre la creciente explotación comercial del Everest. Para ello debía unirse a una expedición comercial (estas expediciones que llevan a la gente a la cima a cambio de un dinero), y contar desde dentro sus experiencias.

Y al tipo le sonrió la fortuna -periodísticamente hablando-, porque ese año y en su presencia se desencadenó una tragedia. Un día de buen tiempo coincidieron en la cumbre varias expediciones (unas treinta personas en total). A primera hora de la tarde, cuando todavía había escaladores en la cumbre o incluso llegando a ella, se desató repentinamente una tormenta. Murieron en total ocho personas, y otras cuantas salieron de allí con congelaciones más o menos graves.

El libro trata, en diversos pasajes, sobre un problema recurrente en el montañismo, que se puede hacer extensivo a muchas otras esferas de la vida.

Se trata de lo siguiente. La meta del alpinista cuando sube la montaña es, cómo no, alcanzar la cumbre. Sin embargo, existe (o debe existir, en una mentalidad racional) una meta superior a la anterior, que es la meta de volver a tu casa con vida.

La experiencia ha demostrado sobradamente que resulta muy peligroso hacer cumbre más tarde de una determinada hora (la hora dependerá de la cumbre que sea, de la distancia al último campamento, etc.., pero en general será en torno a la primera hora de la tarde), pues muchos accidentes mortales se producen en el descenso, cuando al montañero se le hace de noche, o le sobreviene un cambio de tiempo, o se le acaba el oxígeno, o simplemente le abandonan las fuerzas.

A medida que el objetivo se encuentra más cerca, más al alcance de la mano, se hace más fuerte el impulso de llegar a la cumbre, y más difícil tomar la decisión de parar y dar media vuelta; esta proximidad a la cumbre, unida a la circunstancia de que a ocho mil metros de altura parece ser que no se piensa con claridad, provoca que, con cierta frecuencia, los alpinistas supediten la meta superior (el regreso a casa), a la consecución de una meta que es -o debería ser- inferior (llegar a la cumbre).

Y aquí estaría la enseñanza o moraleja general: no hay que perder nunca de vista los objetivos finales de cada uno, ni sacrificarlos por objetivos intermedios que previamente –con la cabeza fría- no se habían definido como finales. Y que resulta crucial mantener la “razonabilidad de las expectativas”, como dijo Roberto una vez.

El autor del libro consiguió coronar antes del límite horario que los integrantes de su expedición se habían autoimpuesto –límite que no todos respetaron-. Tuvo muchos problemas en el descenso, pero finalmente sobrevivió. Otros montañeros fallecieron, en medio de una confusión generalizada sobre la situación y los movimientos de cada uno, provocada por la tempestad y por la noche.

El autor se entrevistó posteriormente con todos los testigos presenciales que pudo localizar, y trató de reconstruir pormenorizadamente los acontecimientos según ocurrieron. Se produjeron diversos conflictos morales derivados, básicamente, del riesgo y sacrificio personal que supone ayudar a un semejante a ocho mil metros de altura. 

La versión de los hechos contenida en el libro fue rebatida por otro de los montañeros presentes (el kazajo Anatoli Boukreev), que dio su propia versión en un libro publicado un año después ("The Climb", traducido al español como “Everest 1996”, Ed. Desnivel). Tras la publicación de este segundo libro, Krakauer escribió una nota de complemento a su libro inicial, contestando a las objeciones planteadas por Boukreev. La polémica no duró mucho porque Boukreev se mató muy poco después en el Annapurna. No he leído (todavía) el libro de Boukreev, pero por la contestación que dio Krakauer deduzco que no hay apenas divergencias entre ambos en cuanto a los hechos ocurridos, sino que la discusión se refiere más bien a la atribución de responsabilidades por la tragedia. 

En la época en la que escribió el libro, Jon Krakauer era un buen alpinista, pero no un “profesional” (si es que se puede decir así). Había escalado montañas complicadas, pero nunca de tanta altura. Cuenta en su libro que él, al igual que muchos otros alpinistas aficionados, había perdido el interés por el Everest cuando la montaña comenzó a popularizarse, y a ser escalada por personas muy poco preparadas, o de mucha edad, merced a los servicios prestados por las expediciones comerciales sobre las cuales trataba precisamente el artículo que debía escribir originalmente. Compartía la opinión general de que el Everest era una montaña fácil que ya podía ser escalada casi por cualquiera. 

¿Montaña fácil? En youtube hay algunos vídeos muy ilustrativos sobre la arista final que hay que salvar para llegar a la cita del Everest (se aprecia en esto video también la romería de gente que por allí circula… habrá mucho valiente en este mundo, pero yo no llamaría “fácil” a esa arista) 

Y en este último video, la arista final aparece a partir de 1:40.

viernes, 14 de septiembre de 2012

De tapadillo..

Dicen que, después de las vacaciones, debes reincorporarte al trabajo de forma paulatina, sosegada, con el fin de evitar que te den infartos u otros patatuses gordos. Este año no he podido seguir ese sabio consejo sanitario y he empezado con mucho, pero que mucho, lío, por lo que tengo el blog un poco abandonado.

Esta mañana he estado jugueteando un poco con el teléfono, de tapadillo.. :-) 


sábado, 1 de septiembre de 2012

Banco Malo

Cuenta hoy el periódico que ayer viernes nació un nuevo banco en España. Visto el panorama bancario patrio, esta noticia supone un soplo de aire fresco. ¡Por fin una buena noticia! ¡Por fin un atisbo de esperanza! ¡Un banco nuevo, sin problemas! ¡Qué ganas tengo de acudir a las oficinas de ese nuevo banco, este próximo lunes a primera hora, para depositar allí los ahorros, domiciliar la nómina, y contratar un plan de pensiones! Mi nuevo banco se llama Banco Malo. 

domingo, 26 de agosto de 2012

Fin de las vacaciones

En fin, que todo llega. Y hoy le ha tocado llegar al final de las vacaciones de verano. Sic transit gloria mundi. No es que no me guste trabajar, es sólo que el tiempo me parece demasiado escaso, y por lo mismo demasiado valioso. No creo que pusiera mi tiempo en venta, si pudiera evitarlo. Mira.. paciencia. 

Este verano, por aquello de la crisis, he prescindido de los países perfectos, y me he paseado por países perfectibles.. países rescatados o al borde del rescate financiero inmediato. A Portugal y España me refiero. De modo que no podré tirarme el resto del año publicando fotos del verano anterior tomadas en lugares exóticos -o sease, viviendo del cuento, bloguerísticamente hablando-, sino que me tocará confiar en la inspiración y/o picar piedra. Mira.. paciencia. 

Ya veremos cómo se desarrolla este año que ahora empieza (pues los años empiezan en este momento, no el día primero de enero). Promete ser duro, pero me apetece enfrentarlo. Y empiezo con algo agradable, que es retomar el blog y el contacto con los lectores habituales. Un abrazo a todos, y ¡suerte para todo el año!

miércoles, 15 de agosto de 2012

Sorpresas te da la vida..

Entrada programada, bip-bip..

Estuvimos dando una vuelta por Madrid una tarde-noche del pasado mes de julio. Esta ciudad, supongo que como todas las ciudades medianamente grandes, guarda siempre alguna sorpresa para sus habitantes. Nunca la conoces completamente. Los elementos esenciales permanecen, por supuesto. 

Por ejemplo, el Palacio Real al atardecer..


La Plaza de la Ópera...

 

O la Puerta del Sol y sus variadas atracciones.


Otros elementos fijos de la ciudad te resultaban desconocidos y simplemente los descubres..


Pero al final terminan llegando las sorpresas. Los elementos variables e impredecibles de la ciudad.

En primer lugar, unos recien casados haciéndose las fotos de boda en un cruce de peatones muy concurrido (para los madrileños: Gran Vía a la altura de Callao). Ahí estaré ahora, como paisaje de fondo en un album de bodas..


En segundo lugar, ¡¡una procesión!!. En la Puerta Sol nos tropezamos con la cabecera de una procesión, que se abría camino entre la indiferencia y el estupor de la concurrencia..


Y el remate: esa procesión, con su figura de la Virgen (la Virgen del Carmen, en concreto), sus costaleros, sus cofrades, sus beatas, y su banda de música, bajaba con toda dignidad por ¡¡la calle Montera!! (para los no madrileños: la calle Montera se caracteriza porque... cómo decirlo... suele estar repleta de chicas, jóvenes y no tanto, con las que resulta muy fácil ligar a poco que uno se quiera gastar algo de dinerete).

sábado, 4 de agosto de 2012

Dalarna, Suecia

Escapemos de este calor, aunque sea por un momento y en la imaginación.. 

Llevo bastante tiempo con ganas de viajar al cabo Norte. Está situado en Noruega, y es el punto más septentrional de Europa (71 N). 

Hace veinte años tenía el proyecto/ilusión de llegar allí de camping y con un billete de Interrail. Ahora, que se me pasó el arroz para Interrail, me apetece viajar en coche y a ser posible sin dormir en el suelo (me valen los albergues juveniles, no soy exigente con los hoteles). Y si no lo hago pronto, dentro de veinte años me veo con el proyecto/ilusión de llegar al cabo en un viaje organizado para ciudadanos de la tercera edad. 

El año pasado, durante el viaje a Suecia, lo tuve verdaderamente a tiro, pero por circunstancias que no vienen al caso no llegamos a ir. Pero he vuelto con la experiencia necesaria para saber que resulta un viaje no solo absolutamente factible, sino muy cómodo y sencillo. 

La fórmula consiste en volar a Estocolmo, alquilar un coche, y subir al cabo Norte por el interior de Suecia, parando a dormir en albergues juveniles de la red STF previamente reservados desde casa por internet. Puede uno incluso coger un vuelo de Estocolmo a Kiruna y alquilar el coche allí, para ahorrarse dos o tres días de conducción; pero ya me parece demasiada vagancia, sinceramente. 

La mayor parte del camino transcurre a través de Suecia; luego sólo hay que cruzar un cachito de Finlandia, otro de Noruega, y ¡zas!, ya estamos en el cabo Norte. Desde el cabo Norte o algún pueblo de pescadores cercano supongo que se podrá alquilar un bote de remos y continuar hacia el Polo Norte… pero eso ya son palabras mayores. Aunque, quien sabe… 

En nuestro viaje a Suecia tomamos ese camino hacia el Norte, hasta la zona del lago Siljan, en la provincia de Dalarna. Se trata de un territorio de lagos y bosques, de forma circular, que ocupa el cráter dejado por un antiguo meteorito. Está en el centro de Suecia, en el paralelo 61 N, todavía lejos del cabo Norte. Es un destino turístico nacional, por lo que cuenta con una buena oferta de alojamiento y servicios. 

Nosotros nos quedamos en el albergue de la STF del pueblo de Orsa, que es éste:


Aquí, sentado en una de esas sillas, con vistas al lago y una cerveza... 


Algunas fotos de la ciudad de Orsa y de sus alrededores: 








En Orsa tienen un parque de naturaleza impresionante. En realidad es como un zoo, pero los animales no están en jaulas sino libres, en parcelas acotadas de terreno natural, de varias hectáreas de extensión. Como sería muy complicado que los visitantes pudieran ver a los animales en esas condiciones, el circuito de la visita discurre por unos pasajes elevados de madera, estratégicamente situados, que facilitan la observación de los animales. En las dos fotos siguientes puede apreciarse el tamaño de estos recintos:



Los animales tenían un aspecto magnífico como se puede ver en estas fotos que vienen, nada que ver la pinta triste que presentan en un zoológico normal y corriente.






(Los tigres que tienen allí son de la especie que vive en Siberia, el llamado tigre del Altai. Y no el tipo de tigre de la India que se quería comer a Mowgli).

El principal lago de la zona es muy poco profundo en sus márgenes, por lo que los embarcaderos para subir y bajar de los barcos que navegan por él se alejan mucho de la orilla. En el pueblo de Rättvik presumen de tener el embarcadero más largo de Suecia, o de Europa, o del mundo, o algo así. 




En ese mismo pueblo de Rättvik grabé estos vídeos de trenes tan chulos:





Otra cosa interesante que hay que visitar en esa región se encuentra en el pueblo de Dalhalla. Se trata de una antigua cantera de piedar caliza que han rehabilitado como auditorio para conciertos. Es un lugar realmente sorprendente.




En fin, que se trata de una zona muy atractiva, y mucho más accesible desde España de lo que a primera vista se pudiera pensar. 

Termino con algo que nada tiene que ver. He subido un vídeo muy divertido en el blog Ressest. ¡Por fin, una ventrílocua que no abre la boca! Lo he colgado allí porque está en inglés y sin subtitular, pero vale la pena verlo aunque no se entienda el inglés. 

Y esto es todo. Mañana nos vamos de vacaciones durante unos días. Si me da tiempo, dejaré programada alguna entrada para la semana que viene. Feliz verano a todos.

jueves, 26 de julio de 2012

Un poco de todo

Frente a la avalancha de malas noticias, ¡pasemos al contraataque! 

Aquí viene un concentrado de cosas buenas y divertidas que he tenido la suerte de disfrutar en los últimos días. 

El fin de semana pasado estuve en la fresca y verde Galicia, en el pueblo de Mondariz (provincia de Pontevedra)


Aaaaaaaaaaaaaaah!!


Oooooooooooooh!!


Uuuuuuuuuuuuuuuh!!

El domingo había mercadillo en el lugar. Y, como en todo buen mercadillo que se precie, no podía faltar ese inevitable y enigmático fenómeno que es.. ¡la oferta de bragas!.. Mein Gott!


Me gusta descubrir en los pueblos pequeños los vestigios de otros tiempos, como por ejemplo: 

a).-  Los monumentos al vecino destacado del lugar; en este caso, al médico del pueblo fallecido en 1923:


b)- Y, por supuesto, las admoniciones moralizantes:


El lunes por la mañana, ya en Madrid, le saqué esta foto a un fashion victim que me crucé en el metro. En Mondariz le hubieran mirado como si fuera un extraterrestre, jeje.. Y puede que lo fuera.


Ese mismo día por la noche estuvimos viendo a Toquinho, que ha participado otra vez en el programa de los Veranos de la Villa. Entre los músicos que le acompañaban había una pianista que me encantó, Silvia Goes. En un momento dado, Toquinho sacó al escenario a una chica a la que presentó como una cantante que estaba empezando (Anna Setton), con quien cantó algunas canciones. Me pareció que la chica afinaba particularmente bien, pero en el concierto me dio la sensación de que su voz era demasiado “buena”, o potente, para la música brasileña.

Un primer vídeo donde sale Toquinho de joven:



Ahora otro donde vídeo más reciente, donde sale Toquinho con esta Anna Setton que mencionaba antes (aquí, en cambio, canta más suave que en el concierto):



Y el martes por la tarde estuvimos en el concierto de Katie Melua, también dentro del programa de los Veranos de la Villa. Esta chica también vale mucho..



Por lo demás, peleando contra el mes de julio, que suele ser muy malo. Menos mal que ya no le queda mucho para terminar.

viernes, 20 de julio de 2012

¡La cosa está que arde!

Y no me refiero ahora a la situación económica, sino al tiempo atmosférico, que pretende contribuir con su granito de arena (sahariana) al cálido ambiente que se respira. 

Ayer por la tarde estuvimos tomando unas cervezas en una terraza... y, en uno de sus paseos, el camarero cayó desplomado por el calor. 

Y en el camino de vuelta a casa, la perspectiva de la noche era esta:


Visto lo visto, he decidido emigrar. Por el momento, sólo unos días a Galicia. Pero lo de irme a vivir a Suecia con cualquier excusa, por estrambótica que sea, no lo tengo del todo descartado. Todo será que allí no me quieran. ¿Alguien tiene a mano un disfraz de oso polar?

domingo, 15 de julio de 2012

Sobre los funcionarios

Hoy voy a comentar brevemente las últimas noticias económicas de España, y los acontecimientos que en relación con ellas se están produciendo. 

Una noticia es que España ha pedido a la Unión Europea ayuda financiera para el sector bancario (un “rescate”). A cambio de su concesión, la Unión Europea va a controlar de ahora en adelante el sistema bancario español (una “intervención”). 

Otra noticia es que España ha solicitado una prórroga en los plazos previamente establecidos para reducir el déficit público (un “rescate”). A cambio de la concesión de esta prórroga, la Unión Europea ha obligado a España a tomar las medidas que sean necesarias para cumplir con el límite de déficit público en los nuevos plazos acordados (una “intervención”). 

Aunque en puridad se trata de asuntos distintos, presentan un origen común y una coincidencia temporal que permite identificarlos y resumirlos en una sola frase: la Unión Europa le da dinero a España, y a cambio le impone medidas de austeridad. 

(Antes de seguir, haré un inciso. Existe la creencia generalizada, en España y fuera de ella, de que Alemania está rescatando a los países pobres del Sur, dándoles ingentes cantidades de dinero. Esto no es exactamente así. El dinero de los rescates procede de un fondo al que contribuyen todos los países de forman parte del euro, en proporción a su PIB. Alemania, al ser el país más grande, es el país que más contribuye en términos absolutos –algo así como un 28%-. Pero España contribuye con la cuota que le corresponde –algo así como un 12%- De forma que, proporcionalmente, España contribuye exactamente igual que Alemania. Con una pequeña diferencia: mientras que Alemania se financia actualmente al 0% -sin duda por sus propios méritos-, España lo hace al 7% -por sus propios deméritos-. Lo cual significa que el esfuerzo real que realiza España para contribuir al fondo común y a la construcción europea, es muy superior al esfuerzo que hace Alemania. El hecho de que esta idea, tan sencilla de entender, no se sepa trasladar a la opinión pública y/o hacer valer en la Unión Europea, es una muestra más de la incapacidad de nuestros políticos). 

Bien, continúo mi rollo. La opinión general es que la “parte buena” del asunto es recibir el dinero de Europa, y la “parte mala” la intervención a la que nos van a someter. Yo lo veo justo al revés. En mi opinión, la “parte mala” de la historia es que nos prestan 30.000 millones de euros (por ahora), pues es una cantidad que habrá que sumar a todo lo que ya debemos, y devolverla algún día con sus intereses. Y la “parte buena” es, por el contrario, la denostada “intervención”. El hecho de que sean funcionarios de la Unión Europea quienes controlen el sistema bancario, y quienes impongan la reducción del déficit, es algo que me parece magnífico. Que quiten a la caterva de impresentables que tenemos como dirigentes políticos toda la capacidad de decisión que sea posible. Yo me quedo así más tranquilo. 

Pero en este punto nos encontramos con un problema muy grave, gravísimo, y probablemente sin solución. En los países del norte de Europa, bastante más normales y más serios que nosotros, los políticos sirven al pueblo que les elige (o al menos yo me lo quiero imaginar así). En consecuencia, cuando desde esos países ordenan a los políticos españoles que, puesto que piden dinero de la hucha común, tengan la bondad de gastar menos de lo que ingresan, están dando por supuesto que los políticos españoles adoptarán las medidas de reducción del gasto e incremento de los ingresos con arreglo a un criterio racional que consista en perjudicar lo menos posible a los ciudadanos, en particular, a los más desfavorecidos económicamente. 

Pues conviene que los políticos europeos sepan que, en esa suposición, se equivocan de plano. 

Sobre los famosos “recortes” se podría hablar largo y tendido. Aquí voy a centrarme únicamente en una parte del problema, que es el de la Administración Pública. Y dentro de esta parte, me gustaría comentar un aspecto muy particular: la naturaleza de la relación que existe entre los políticos –entendiendo por tales a los cargos electos-, y la Administración Pública –entendiendo por tal a los funcionario públicos-. Pues de esta relación, de lo que debería ser y de lo que ocurre en la realidad de las cosas, nace gran parte de los problemas. 

En un país normal, la Administración Pública se encuentra integrada por funcionarios, que se incorporan a ella tras superar un proceso público de selección, basado exclusivamente en criterios de mérito y capacidad. Los funcionarios constituyen la personificación del Estado, y la inamovilidad de la que gozan se justifica por la necesidad de permanencia y continuidad del propio Estado, con independencia de los cambios que se produzcan en la dirigencia política. La Administración es una maquinaria, un instrumento, un ente políticamente neutro, que actúa según las instrucciones que reciba del político que acceda al poder. Una Administración Pública independiente constituye un requisito básico de la democracia, pues su existencia permite que la alternancia política se convierta en una operación relativamente sencilla. 

A nivel teórico y legislativo, lo anterior ha estado bastante claro en España desde el s. XIX. Pero, ¿qué se ha ocurrido en la práctica? ¿Se han respetado los principios teóricos en el terreno de los hechos? 

El último gran cambio político en España fue la transición desde una dictadura a la democracia, que tuvo lugar entre los años 1975 (muerte de Franco) y 1978 (promulgación de la actual Constitución democrática). No tengo apenas información cómo era la realidad de las cosas en época de Franco -en relación con este asunto que comento-, pues esa época casi no la viví. Pero lamentablemente tengo algunos motivos para pensar que entonces la realidad no se alejaba demasiado de la teoría (no sería por apego a una democracia que no existía, sino por puro conservadurismo o tradicionalismo decimonónico, pero el caso es que el funcionario público era una figura respetada). 

 La Constitución de 1978 recogió en su articulado la independencia de la Administración Pública respecto al poder político. Esto, como digo, no era ninguna novedad, pues así se reconocía también en la legislación vigente en época de Franco, o en la precedente Constitución Republicana de 1931. 

Con la llegada de la democracia se comenzaron a celebrar elecciones libres, y por primera vez en la historia española (salvo un breve intervalo de tiempo durante la Segunda República), los políticos empezaron a ser a ser elegidos por el pueblo, y no por el rey o el dictador de turno. 

Desgraciadamente, esta legitimidad de origen se les subió a los políticos a la cabeza. Con la idea de que tienen detrás de ellos al pueblo, el sacrosanto pueblo que no se les cae de la boca a la hora de justificar todas sus actuaciones, los políticos han asumido que todo les está permitido. 

Y lo que han hecho ha sido asaltar el Estado. En lugar de limitarse a dirigir políticamente la Administración Pública, como tenían que hacer, en cuanto han podido han tratado de prescindir de la Administración existente. 

 Para un político, la Administración supone un problema porque: 

A).- Se encuentra en la tesitura de tener que dirigir a personas que son inamovibles y no tienen una adscripción política especial, por lo que no tiene ninguna garantía de que, llegado el caso, un funcionario pueda negarse a ejecutar órdenes que considere contrarias a la Ley.. ¡o incluso denunciar sus intenciones si pretende alargar la mano hacia el cofre del Tesoro! 
B).- Ya están ahí, formando parte del órgano administrativo del que se trate, todas las personas que, en principio, debe necesitar; por lo que el político se ve privado en gran medida de satisfacer ese ansia de poder que le corroe por dentro, ese ansia de erigirse en Sumo Hacedor y, cual emperador romano, mover discrecionalmente su dedo bobalicón para designado a las personas que habrán de cobrar un suculento sueldo procedente del erario público gracias a su Enorme Magnanimidad, y que le deberán por ello Eterna Gratitud. 

En consecuencia, los políticos han creado en infinidad de lugares y a todos los niveles (Estado, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, Universidades, etc...), mediante diversos subterfugios, auténticas administraciones paralelas, para las cuales han designado a una pléyade de “asesores” y de “altos cargos”, con sueldos siempre muy superiores a los de los funcionarios públicos de verdad, y sin procesos selectivos objetivos, o con procesos amañados. No han podido desmantelar la Administración Pública de verdad porque lo prohíbe la Ley, pero la han conseguido soslayar con sus administraciones paralelas. 

Este sistema administrativo absolutamente corrupto y enloquecido se ha podido sostener económicamente en el tiempo gracias a los ingentes ingresos fiscales que se han producido en los últimos años como consecuencia de la burbuja inmobiliaria. 

Ahora ha pinchado la burbuja, y se han desplomado los ingresos. Sin embargo, el gasto estructural permanece inalterado, porque nos encontramos con una Administración Pública, la de siempre, y con multitud de administraciones paralelas creadas por los políticos. 

¿A qué está bastante claro lo que tendría que hacer el Gobierno para recortar el gasto de personal? 

Pues lo que ha hecho no es fumigar las cucarachas, sino, como todo el mundo sabe, quitar la paga de Navidad a todos los funcionarios de la Administración Pública, más tres días de vacaciones. Y estas medidas a quienes se aplican con toda seguridad es a los funcionarios de verdad. A los chupópteros de las administraciones paralelas todavía está por ver si les afecta. 

Lo cual explica muy bien el cabreo generalizado que existe entre los funcionarios públicos, porque las injusticias molestan. 

Hoy se ha convocado una manifestación de funcionarios a través de las redes sociales, sin apoyo de partidos políticos ni de sindicatos. Se ha celebrado frente al Congreso, y nos hemos pasado un momento por allí. Hemos llegado pronto y apenas había gente. No parece que la convocatoria haya sido un éxito, la verdad sea dicha, aunque no sé qué ocurrirá esta noche. 

Siguen unas pocas fotos que he tomado. En la primera se puede ver, al fondo, al pequeño grupo de manifestantes. En las siguientes, el impresionante dispositivo policial que se había montado para proteger el Congreso, no se sabe muy bien de qué. La Carrera de San Jerónimo estaba cerrada a cal y canto. 

Estos políticos tienen más miedo que vergüenza.