miércoles, 21 de enero de 2009

Obama

En este blog prescindo deliberadamente de la política por diversas razones. Una de ellas, quizás la principal, porque el mero hecho de pensar por un momento en los impresentables políticos españoles me agota profundamente; otra, porque lo verdaderamente importante en la política son los hechos, que cambian la realidad, y no las palabras, que sólo conducen a discusiones estériles y, sin embargo, interminables.

Pero que no hable de política no significa que no me interese, o que no sepa reconocer un acontecimiento político excepcional cuando se produce. Me refiero, naturalmente, a la toma de posesión de Barack Obama que tuvo lugar ayer, día 20 de enero de 2009.

Pongo un extracto de su discurso, del momento en el que habla sobre política internacional. Si algún día localizo el video del discurso subtitulado en español, lo colocaré aquí en sustitución de éste. Pero por ahora quedará esta versión, que podrá utilizarse también como una breve práctica del idioma inglés.




La toma de posesión, y, sobre todo, la forma en que un político ha sabido inspirar al pueblo de la democracia más antigua del mundo, son hechos históricos. El discurso, son palabras. Habrá que ver en qué se convierten las palabras cuando la Realpolitik llame a la puerta, pero por ahora reconozcamos que hemos sido testigos de unos acontecimientos excepcionales en la Historia.

Se habla mucho de un “cambio de era”. Ya veremos. Para mí sí se produjo ayer algo parecido a un cambio de era, aunque nada tenga que ver con Obama: se cumplieron 100 años del nacimiento del mayor de mis abuelos (hoy los cuatro ya fallecidos). No se puede ser ya muy joven si tienes, o podrías haber tenido, un abuelo de 100 años…

Se inicia también dentro de poco un "nuevo siglo" en el blog, pues ésta es la entrada número 98; no puede ser un blog muy reciente, si tiene ya casi 100 entradas…

2 comentarios:

Trenzas dijo...

De acontecimiento excepcional se puede catalogar, de eso no hay duda.
Barack Obama, desde su misma nominación, ya está en la Historia por más de un motivo. Y que sus primeras disposiciones hayan sido cerrar Guantánamo y congelar los sueldos de los altos cargos, ya dice algo sensato de él. Y sensatez es lo que más necesitamos ahora mismo, me parece.
La mala política, la que criticas con razón en este post, es la que más se da, por desgracia. Tiras y aflojas estúpidos, partidistas hasta el agobio y sin ninguna capacidad de ilusionar es loq ue ahora mismo "disfrutamos" en este país.
Que alguien, en alguna parte, sea capaz de provocar esperanza, se agradece de veras.
Y como dices, ya veremos, pero de momento, me ha gustado.

Y tú eres tan joven como tus arterias, no como tus años :)
Abrazos, Víctor.

Víctor dijo...

Casi me quedo con mis años, que los conozco, y no con mis arterias, que vete a saber cómo están, compañera.

Mis reservas no proceden de que no me fíe de Obama, que parece una persona de fiar, sino de la convicción de que hay muchos temas que no está en su mano solucionar.