domingo, 16 de agosto de 2009

Carlos Gardel: "Por una cabeza"

Si todo ha ido bien –esto es, si la sonda de marras ha funcionado, si las alas no se han desprendido, si al suicida de turno se le mojó la pólvora accidentalmente en los lavabos…- ya tendremos los pies firmemente asentados en el Nuevo Mundo (the New World, debería decir más bien).

Habremos hecho el viaje inverso a éste que comenzaba aquí.

Me gustan mucho los tangos y Carlos Gardel, vaya eso por delante. Pero no puedo ver la escena a la cual he puesto el vínculo anterior -por lo demás magnífica- sin hacerme una serie de preguntas, que me atrevo a formular públicamente con la esperanza de que no se ofendan demasiado mis queridos lectores argentinos… ¿realmente es necesario que los protagonistas de la escena estén tan cerca? ¿alguien más considera que están demasiado pegados, o son manías mías? ¿no se produce una manifiesta invasión del “espacio interpersonal”?

12 comentarios:

Nautilus dijo...

¡ jajaj ! Creo que tu pregunta es solo algo eventual, no me parece que haya que verlo desde ese punto de vista "intrapersonal" jaja...
Sobre "Por una Cabeza", la mejor versión de este tango es la que hicieron el violinista Itzhak Perlman y el compositor John Williams...realmente sublime.

¡ Que andes bien che !

Nautilus dijo...

Erratas : Debío ser en mi texto anterior "inter-personal" y no "intra-personal"...

Levemente dijo...

Lo prime... ¡qué envidiosa envidia me dais!

Lo segun... ¡qué magnífico tango elegiste... e ídem intérprete!

Lo terce -y para levecontestar a una de las preguntas que formulas-... Si fueran mujeres las protagonistas de la escena... ¿considerarías también que el espacio físico interpersonal habría sido invadido por una o ambas "cabezas" (con sus correspondientes cuerpos, claro)?

Seguro que estáis disfrutando así que... sólo me queda lanzar un deseo de continuidad a ese bien-estar.

Yamil... mencionaste a mi violinista por excelencia... Para mí, el virtuoso donde los haya. Es que me estremezco cada vez que le escucho...

Y también a uno de los grandes creadores de bandas sonoras... ¿Qué decir de él si ya lo expresan sus composiciones?

Roberto dijo...

Parecería que es como tú dices, Víctor: un poco "pegados" están... dicho esto, por supuesto, sin discutir la excelencia de la escena que ya es histórica.
Saludos desde Buenos Aires.

Roberto dijo...

Víctor,
debemos recordar que en sus comienzos el tango era una danza de hombres, ya que en los lugares donde se bailaba no eran muy bien vistas las mujeres, De allí que debe haber quedado un resabio y a los tangueros se los suele ver muy juntos.
Por otra parte los tangos de la época, me resultan muy llorones... siempre el hombre se está lamentando de su suerte en el amor, la timba o las carreras.
Saludos.

Víctor dijo...

Pues buscaré la versión que me dices.. de todas formas, también te digo que me gustan los tangos cantados por sus autores habituales, me parece la combinación ideal de música y voz. Imagino que la versión de Perlman será sin voz, y no sé si me entusiasmará un tango sin voz. Escuché de niño un disco de tangos cantado por Plácido Domingo, y aunque al principio me gustó, luego me pareció que no encajaba un tango con ese torrente de voz.

Lo que tengo en casa de Perlman + Williams es un tema de la B.O. de la lista de Schindler... que también merece el calificativo de "sublime"

Víctor dijo...

Leve, nada de envidia, te digo lo mismo que a Trenzas en el comentario a la entrada de los zombis: organízate un plan de viaje a Nueva York y ejecútalo. Es mucho más fácil de lo que parece (siempre que consigas sustraerte de tus obligaciones locales, que será la parte más complicada), y de verdad que vale la pena.

Efectivamente, si fuesen mujeres probablemente no hubiera pensado que se producía una invasión del espacio interpersonal... pero creo que existe una base objetiva que justifica ese "prejuicio" implícito, porque es un hecho cierto que las mujeres que son amigas mantienen más contacto y proximidad física entre sí que los hombres (salvo que uno de éstos último haya marcado un gol, evidentemente, pues entonces ¡todo cambia!...)

Víctor dijo...

Roberto, es que incluso se produce una situación de grave peligro para el ojo derecho del compañero de Gardel, por la proximidad con el ala del sombrero de Gardel. Se está rozando la tragedia...

Levemente dijo...

Pues a eso iba... lo que es una pena que los varones estéis "estigmatizados" de ese modo. Porque podría ser tan grato que un amigo abrace a un amigo, por ejemplo, como el que una amiga haga ídem con una amiga.

No todo iban a ser ventajas para vosotros... y ese es un pesado lastre que os toca llevar... hasta que empecéis a soltarlo claro. Y para ello hay que currárselo, hacer méritos que se diría. Y como nada es gratis...

En cualquier caso personalmente me molesta -independientemente de que sea un hombre o una mujer, siempre y cuando sean desconocidos a los que no "autorizo" para el contacto físico o proximidad- que se invada mi espacio. Tendrías que ver cómo me las gasto en las colas de los super. ¡He dicho!

Víctor dijo...

jeje, yo a mis amigos les quiero mucho, pero para llegar al abrazo tiene que existir un motivo MUY justificado... que no digo que no pueda haberlo, ojo, pero es que no soy del género "tocón", más bien al contrario.

Me pasa lo mismo que dices en las colas de los supermercados... ocurre sobre todo con las señoras mayores, bajitas y regordetas, que avanzan como pequeños carros de combate sin reparar que hay humanos enfrente... me alegro que haya gente como tú que las combata, yo suelo aguantarme callado porque me parece que no entenderían fácilmente la noción de "espacio", se haría demasiado complicada la explicación...

Roberto dijo...

Una perlita sobre el tema. El actor que está junto a Gardel en la escena de esta entrada se llamaba “Tito Lusiardo” que paradójicamente no era argentino, ni uruguayo, sino gallego!. La historia que me ha llegado de él es que era verdaderamente amigo del zorzal criollo y que no cayó con el avión en Colombia simplemente porque le tenía pánico a los vuelos.
Como escribe Levemente, estos dos amigos, más allá de la ficción, estaban adelantándose a su tiempo.

Víctor dijo...

Hola RobertoV... veo ahora que se me pasó a tu contestar a tu comentario anterior, así que te contesto ahora a los dos:

1) Ignoraba que el tango fuese originariamente un baile de hombres, me ha sorprendido que fuera así (al menos no me vienen ahora a la cabeza muchos bailes que sean exclusivamente masculinos -o femeninos-). No me imagino ahoa a un tango sin una mujer por ahí, me parece un elemento esencial.

2) Tampoco conocía la historia de este tal Tito Lusiardo.. en este caso no me sorprende tanto que fuese gallego, a fin de cuentas Gardel había nacido en Francia.

Puedes adelantarte un poco a tu tiempo, pero siempre que el adelanto se limite a lo mínimo necesario como para cambiar las cosas o participar en los cambior... pero como te adelantes mucho, que quedas fuera de juego por completo.

A mi me gusta volar (salvo por el problema ya comentado de que se empeñen en meter 300 personas donde caben 100), pero en el aire estamos fuera de nuestro medio natural, eso está claro.