Leve, mira esta otra foto de la fuente, todavía con más hojas encima. La he tomado esta misma mañana. Se la nota un poco agobiada, casi deseando que venga ya un viento helado y se las quite de encima.
Víctor, te consulto: ¿alrededor de la fuente hay árboles de distintas especies o más bien se trata de hojas de idénticos árboles pero con diferente grado de marchitamiento? (¿se dirá así..?).
Te consulto esto porque el colorido es espectacular.
Hola Roberto. No, son los mismos árboles, álamos. Se trata de una minúscula alameda que crece junto a la fuente. Pienso que son dos los motivos de esta coloración tan variada: primero, que las hojas de este árbol tienen un color diferente en cada lado (verde/amarillo por un lado -según sea primavera u otoño-, y blanquecino por el otro en ambas estaciones), por lo que, en principio y salvo que las leyes físicas determinen otra cosa, cada lado (anvés o revés) debe estar representado en el suelo en un porcentaje del 50%; y segundo, que el otoño ya está muy avanzado, por lo que las hojas del suelo presentan diferentes grados de marchitamiento (admitamos el neologismo, si es que lo es..)
En resumen, están justificados los colores amarillos, blanquecinos, y diferentes tonalidades de marrones.
Civilis, jeje.. sólo el hecho de tener buena salud ya me resulta suficiente para tener el espíritu alegre y contento (en eso soy más clásico que los romanos). No creo que, ese que apuntas, haya sido el motivo de que haya me haya salido una foto bonita ;-)
Más bien habrá sido la casualidad, o la fotogenia de la propia fuente.
6 comentarios:
Víctor, te consulto: ¿alrededor de la fuente hay árboles de distintas especies o más bien se trata de hojas de idénticos árboles pero con diferente grado de marchitamiento? (¿se dirá así..?).
Te consulto esto porque el colorido es espectacular.
Abrazo.
¡qué foto más bonita!
No es casualidad el que te salgan tan bien. Puede que sea porque tienes el espíritu alegre y contento ;-)
Saludos.
Hola Roberto. No, son los mismos árboles, álamos. Se trata de una minúscula alameda que crece junto a la fuente. Pienso que son dos los motivos de esta coloración tan variada: primero, que las hojas de este árbol tienen un color diferente en cada lado (verde/amarillo por un lado -según sea primavera u otoño-, y blanquecino por el otro en ambas estaciones), por lo que, en principio y salvo que las leyes físicas determinen otra cosa, cada lado (anvés o revés) debe estar representado en el suelo en un porcentaje del 50%; y segundo, que el otoño ya está muy avanzado, por lo que las hojas del suelo presentan diferentes grados de marchitamiento (admitamos el neologismo, si es que lo es..)
En resumen, están justificados los colores amarillos, blanquecinos, y diferentes tonalidades de marrones.
Un abrazo
Civilis, jeje.. sólo el hecho de tener buena salud ya me resulta suficiente para tener el espíritu alegre y contento (en eso soy más clásico que los romanos). No creo que, ese que apuntas, haya sido el motivo de que haya me haya salido una foto bonita ;-)
Más bien habrá sido la casualidad, o la fotogenia de la propia fuente.
Un abrazo
¡Qué boniiiitaaaaaaa!, aunque mucho más preciosa la del margen derecho, porque sí... a esta se la ve excesivamente abarrotada de hojas.
¡Y el musgo de los troncos de los árboles también aportan su aquel a la imagen! :-)
No sé porqué, pero a mí el musgo me recuerda a los belenes. O a los gnomos, pero esto ya es más normal, je.
¡Buen día!
Leve, a me gusta más la de la entrada, precisamente por esa avalancha de hojas.
Vete instalando el Belén que ya es época, pero este año no pongas un gnomo en el lugar del Niño Jesús, gamberra..
Publicar un comentario