Este último fin de año lo pasamos en Santander, como en otras ocasiones. Pero esta vez decidimos aprovechar el viaje al norte para pasar unos pocos días -el fin de semana previo a fin de año- en el País Vasco. Y, en concreto, en una zona que teníamos poco trabajada, que es la Costa de Vizcaya. Localicé una casa rural en las afueras de Bermeo que tenía buena pinta, y allí que nos fuimos. La casa se llama "Lurdeia", y aprovecho para recomendarla.
En la primera foto que sigue, podemos ver las vistas que tenía la casa hacia el pueblo de Bermeo y el mar. En la segunda, vemos una actividad a la que asistimos el mismo día que llegamos. Resulta que se alojaba allí un "cantautor" (cuyo nombre no recuerdo, lamentablemente), que cantó algunas canciones para los huéspedes. Tenía buena voz.
Las dos fotos siguientes son de Bermeo. La primera, tomada con el teléfono durante un paseo que nos dimos por el puerto en la noche, y la segunda, tomada desde las afueras del pueblo con el objetivo grande montado en la cámara.
Las fotos que siguen son de diferentes excursiones que hicimos a lugares cercanos a Bermeo. En cuanto a la identificación de los lugares, adelanto que no voy a seguir ningún criterio concreto en el uso de las posibles denominaciones (castellanas o vascas), sino que usaré en cada momento el término que me dé la gana, que para eso es mi blog :-D
La primera excursión que hicimos consistió en rodear la ría de Urdaibai e ir visitando los puntos de interés por el camino. Esto es Mundaka, población situada en la desembocadura de la ría.
En la siguiente foto vemos la famosa (famosa entre los surfistas atléticos como yo) "ola izquierda de Mundaka"
Hacía un día con sol y chubascos intermitentes. Llegando al pueblo de Sukarrieta nos encontramos este magnífico arco iris doble completo:
Lo más bonito del día fue, sin duda, la visita al Bosque de Oma, el bosque pintado por Ibarrola. Este bosque se encuentra en el barrio de Basondo, del pueblo de Cortézubi. La mejor forma de hacer esta visita es llegando a media mañana al parking del Restaurante Lezika. Ese parking es el punto de partida de las dos visitas que se pueden realizar allí (el propio Bosque de Oma, y las cuevas de Santimamiñe). En un par de horas da tiempo a caminar los tres o cuatros kilómetros que hay hasta el bosque, visitarlo, y volver a la hora de comer para darse un merecido homenaje en el mismo restaurante. Las cuevas no fuimos a visitarlas (por lo que había leído la preparar el viaje, el grueso de la visita no discurre por el interior de las cuevas, sino que consiste en proyecciones audiovisuales o algo por el estilo, y eso me quitó un poco las ganas).
Debo decir que las fotos no son capaces de transmitir las sensaciones que produce el lugar. Los bosques ya son mágicos de por sí, inasibles por la fotografía (creo que nunca en mi vida había utilizado la palabra "inasible".. ¡la coloqué!). En este caso, a la magia del bosque se une la mano del hombre de una forma armónica. A mi por lo menos me gustó.
Durante el trayecto de ida y vuelta por el Valle de Oma (mejor ir por la ladera del valle y volver por el fondo) se disfrutan los típicos paisajes vascos:
Este es el Restaurante Lezika que comentaba antes. A la derecha puede verse el parking donde se deja el coche para visitar el bosque o las cuevas. De hecho, al fondo de la foto puede verse el acceso a las cuevas.
Y, estando en el País Vasco, es un crimen no zamparse una buena chuleta.. en el Lezika éste la sirven en la forma que puede verse en la foto, con unas brasas abajo para mantenerla bien caliente.
Al día siguiente fuimos a visitar Guernica, de donde proceden las imágenes siguientes:
En esta especie de templete tienen enclaustrado el tronco seco del viejo árbol de Guernica:
El actual, todavía demasiado pequeño para el peso de la tradición que debe sustentar, es éste:
Las fotos siguientes son de la ciudad de Bilbao, por este orden:
1º.- Una calle cualquiera.
2º.- El principio de la ría, desde el puente de acceso al Casco Viejo.
3º.- El puente de Calatrava. El tal Calatrava es para echarle de comer aparte.. Cualquier español (qué digo español, cualquier persona residente en España) sabe que Bilbao es una ciudad muy lluviosa. A los políticos de la ciudad no se les ocurrió mejor idea que contratar a Calatrava un puente peatonal sobre la ría (en el pecado llevan la penitencia, por otra parte), pensando seguramente que a tan afamado arquitecto no se le iba a escapar ese pequeño detalle de la lluvia abundante. Pues bien, cuando Calatrava terminó de parir su engendro, resultó que había construido una pista de patinaje sobre la ría, y no propiamente un puente. La superficie de la plataforma era de cristal, o un material parecido. Total, que los pobres ciudadanos bilbaínos y visitantes comenzaron a caer en la trampa como chinches. El Ayuntamiento no tuvo más remedio que extender una especie de alfombra de felpa sobre el puente para que la gente no se matase. Y al amigo Calatrava no sólo no se le cayó la cara de vergüenza, sino que incluso ¡demandó a la ciudad! alegando que con esa intervención sobre el puente, habían infringido sus derechos de propiedad intelectual sobre su diseño. Sin palabras. Creo que en Venecia también están muy contentos con él. La foto documenta esta bonita historia..
4º.- El Museo Guggenheim, que ya ha aparecido por aquí alguna vez.
Vienen ahora unas fotos del islote/ermita de San Juan de Gaztelugatxe. Es una pequeña paliza subir y bajar, pero merece muy mucho la pena. Me parece que las imágenes se comentan por sí solas.
Finalmente, unas fotos tomadas desde el cabo Machichaco. En la primera podemos ver el anterior islote de San Juan de Gaztelugatxe desde un lateral, y en la segunda, ampliando el objetivo, el aspecto general de la costa. La última imagen es del faro que domina el cabo.
Y hasta aquí el resumen de nuestra última visita al País Vasco. Como siempre, muy satisfactoria.

















12 comentarios:
Excelentes fotos y muy bien lograda la transmisión del "ambiente del lugar".
En la foto del árbol nuevo de Guernica se ve al fondo una construcción idéntica a la de nuestra Catedral de Buenos Aires, aunque parece ser más pequeña. Y, curiosamente otra similitud con Buenos Aires, tres fotos más abajo está el puente realizado por Calatrava... uno muy parecido, también realizado por Calatrava, está a trescientos metros de donde yo estoy ahora.
Puedes ver la Catedral de Buenos Aires en
http://atisbosdelarealidad.blogspot.com.ar/2008/11/76-el-jacarand.html
y el puente en
http://es.wikipedia.org/wiki/Puente_de_la_Mujer
Un abrazo.
Qué fotos más hermosas!
Me has dejado con ganas de recorrer esos lugares también. Siempre me gustan mucho tus viajes y sobre todo las fotos que nos muestras.
Un abrazo grande!
Gracias Roberto!
La construcción que mencionas, aunque en efecto se parece mucho en su aspecto a la Catedral de Buenos Aires, llama la atención por lo diminuta que es. Tengo mis dudas de que funcione como un verdadero edificio. Para que te hagas una idea, la altura de una persona adulta de talla media equivale más o menos la mitad de las columnas. Funciona más bien como un pórtico que cubre unos asientos de piedra que existen en su frente. En la wikipedia he encontrado esta información:
"El Árbol es el corazón del conjunto monumental. Se sitúa ante una tribuna neoclásica que sustituyó, en la reforma de 1826, a la anterior, pero que mantiene los puestos que componen la mesa presidencial de las antiguas Juntas Generales y los siete asientos destinados al corregidor, a los diputados y a los síndicos."
No conocía ese puente que me indicas. Es verdad que se parece mucho a uno que hay en Sevilla, como se dice en el link. Para ser de Calatrava no es demasiado feo jeje. Al menos tiene la virtud de la simpleza. Bueno, ahora en serio, a mi Calatrava no me gusta mucho porque me parece muy efectista y poco práctico, pero lo que verdaderamente me molesta de su obra es que encaja como un guante en la mentalidad efectista y poco práctica de nuestros políticos, y por eso le ha ido tan bien en los últimos años a costa de mucho desperdicio de dinero público. En fin, no voy a abundar en lo que ya he dicho tantas veces..
Termino primero de contestar vuestros comentarios, y a continuación voy a corregir la información de la entrada relativa a Calatrava, que es incorrecta.
Un abrazo
Gracias a ti también Phy!
Eso, yo te voy exhibiendo el muestrario, y cuando hayas elegido el sitio que más te guste, te vienes de visita :-)
Un abrazo
Tengo que corregir algo de la información que se da en la entrada, jeje.
Yo intento que la información que doy en el blog sea siempre exacta, pero tampoco me mato por confirmar todos y cada uno de los datos.. digamos que soy menos riguroso que, por ejemplo, en el trabajo, porque a fin de cuentas aquí se trata sólo de pasar el rato. O sea, que muchas veces hablo de lo que recuerdo, confiando en la memoria... y la memora siempre es falible.
Casualmente, hace un par de días salió Calatrava en los periódicos a cuento de que quiere demandar a los responsables de una página web (calatravatelaclava.com) porque considera que le denigran y son los culpables de que haya perdido nosequé contrato.. Pues bien, entré en la página para curiosearla, y allí cuentan con más detalle esta historia del puente de Bilbao.. y es parecida a la que yo he contado, pero no igual.
La historia real parece ser la siguiente:
"Hubo que añadir una moqueta antideslizante, ya que cuando llueve o hiela es imposible atravesar el puente sin resbalarse.
· El coste de reemplazar cada loseta de cristal es de 240 Euros. En el año 2007 ya se habían cambiado 560 losetas.
· Calatrava denunció al Ayuntamiento porque añadieron una rampa de acceso para minusválidos desde un edificio anexo al puente. Pidió 3 millones de euros de indemnización por “lesión al derecho moral de la propiedad intelectual", pero el juez le otorgó 30.000 Euros."
Pues eso :-)
Saludos a todos
Me encanta la entrada y me encantó el viaje.
Las fotos del bosque son buenísimas, pero ciertamente no consiguen reflejar toda la magia... Los dibujos que se van alterando con tu propio movimiento...
Siempre que había leído o visto algo sobre ese bosque había algo que me echaba para atrás. No me terminaba de llamar la atención. Pero ciertamente merece mucho la pena. Además la caminata de ida y de vuelta hace que de alguna manera lo disfrutes más, después de haberte oxigenado un poco.
¡Y ya la chuleta para terminar fue el remate!
Todo muy precioso y muy rico, pero, pero, pero, lo más importante: ¿Has aprendido a ordeñar vacas o no? Porque entonces, rural, rural :-P
El otro día pensaba en "dime de dónde eres y te diré como escribes".
Sin duda alguna, ustedes pueden tener la creatividad a flor de piel, misma con la que nos retratas los espacios y nos haces querer estar ahí.
Sin duda alguna, son espacios que se prestan para historias.
Clara, a mi me pasaba lo mismo. No tenía el bosque de Oma entre los "must", pero estando tan cerca no nos costaba nada acercarnos. Y valió mucho la pena (y además, sin "pena" jaja). Besos
Leve... nop, no he ordeñado vacas en mi vida. Una vez vi esquilar una oveja a un metro de distancia, creo que eso es lo más "ganadero" que he hecho en mi vida :-D Pero sí me gustaría probar un día!
Un abrazo
Caray Mariposa, ¡muchas gracias! :-)
Aunque no estoy seguro de compartir esa idea que apuntas, tendría que reflexionar más sobre ella.. Por un lado, porque la belleza de los lugares muchas veces es una mera atribución nuestra, y no un hecho objetivo. Y por otro, porque la imaginación, o la creatividad, puede desarrollarse mejor allí donde existen menos realidades, ¿no te parece?
Un abrazo
Vaya viaje bonito...lo tendré en cuenta para próximas escapadas.
Me gusta especialmente la tercera foto del bosque de Oma. Parece que te estén mirando.
Un beso
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