Durante el trayecto de vuelta de nuestro viaje de fin de año, notamos que la rueda trasera izquierda del coche perdía aire. Un par de días después, la víspera de Reyes, el coche amaneció en el garaje con esa rueda desinflada. En cuanto pasó el pequeño terremoto que son los Reyes, nos dispusimos Clara y yo a cambiar la rueda del demonio.
Cambiar una rueda es una operación muy sencilla (al menos en nuestro coche, resulta más fácil que cambiar las bombillas de las luces de cruce), pero en este coche era la primera vez que teníamos que hacerlo, por lo que empezamos el proceso consultando el libro de instrucciones, como personas responsables.
Localizamos el gato en un compartimento que desconocíamos situado en el interior del coche, sacamos la rueda de repuesto del maletero (digo "rueda" de repuesto por decir algo, porque se trata de uno de esos ruedines infames que llevan los coches modernos), desatornillamos la rueda pinchada, levantamos el coche con el gato, sacamos la rueda pinchada, colocamos el ruedín, bajamos el coche, atornillamos el ruedín, metimos la rueda pinchada en el maletero y guardamos el gato de nuevo en su compartimento ultrasecreto. Todo ese proceso nos llevó un tiempo aproximado de 40 minutos.
Hecho lo anterior, fuimos al taller a llevar la rueda pinchada para que la repararan (tenía un tornillo clavado). Le dejamos la rueda al tipo, y nos dijo que nos avisaría al día siguiente para que pasáramos a recogerla y montarla.
Al día siguiente por la mañana nos avisan, y me paso por la tarde a terminar de solucionar el asunto. Cuando llego, me encuentro al mismo tipo con la cabeza metida en el coche de otro cliente, quien estaba a su lado mirando cómo enredaban en las tripas de su vehículo.
Es entonces cuando el tipo de garaje pronunció la frase que me dejó atónito. Dirigiéndose al dueño del coche en el que estaba trabajando, le dijo: "Déme CINCO MINUTOS para montar una rueda en el coche de este chico* y cobrarle, y enseguida estoy de vuelta con usted"
Y así fue. En dos minutos y medio cambió el ruedín por la rueda ya reparada (sin pararse a leer instrucciones de ninguna clase, provisto de un gato que no era un gato sino un tigre, y empuñando una especie de metralleta atornilladora), y en otros dos minutos y medio me cobró la reparación.
*P.D. Quizás no dijera "chico", sino "señor", pero como venía yo del trabajo y vestía con traje y corbata, es posible que el tipo no advirtiera mi falta de madurez.
Y sin que tenga nada que ver con la historia anterior, aprovecho que estoy aquí blogueando para subir unas pocos fotos tomadas hoy en el centro de Madrid. Me gusta cuando tengo que desplazarme al centro por trabajo a primera hora de la mañana, porque se encuentra siempre sorprendentemente solitario y tranquilo ("Me gusta cuando callas porque estás como ausente"). Y es que en el centro histórico no hay muchas oficinas, tan solo algunas dependencias administrativas. Forma una especie de isla, rodeada de atascos y bullicio. Es curioso.





9 comentarios:
Creo que alguna vez conté que, a diferencia de Madrid, Buenos Aires tiene su centro histórico coincidente con la ubicación de los principales ministerios del poder ejecutivo nacional y las casas centrales de los principales bancos.
Ahora encuentro otra diferencia gracias a tus fotos: el centro histórico de Madrid está LIMPIO; nosotros en la Plaza de Mayo tenemos carpas con gente que reclama por diferentes razones... DESDE HACE AÑOS; tenemos también una recia reja que divide en dos la plaza, ambas secciones accesibles... PERO NO SE PUEDE PASAR DE UNA A LA OTRA... en fin, damos a propios y extraños una imagen que no sé como calificar...
Algunos intentos:
1. Deprimente.
2. Desconsoladora.
3. Extraña.
4. Incivilizada.
5. Varios etcéteras.
Bueno, como se suele decir: "ya vendrán tiempos mejores..."
Un abrazo.
(Me olvidaba: puse un comentario después del tuyo en mi blog que te puede interesar.)
En Bogotá sucede lo mismo que en Buenos Aires, la plaza de Bolívar que es nuestro lugar principal, coincide con varias sedes del poder ejecutivo y judicial, además de una catedral. Y efectivamente, es en esa plaza donde normalmente concurren todas las marchas y manifestaciones sociales y políticas. La caminata desde mi universidad a la plaza ya la conozco,Deprimente gracias a un par de manifestaciones y más o menos dura dos horas hahaha :) ^^.
Un abrazo!
Tus fotos como siempre me han producido ganas de conocer esos lugares, y Madrid definitivamente entra entre mis ciudades a viajar antes de morir.
Hola Roberto,
Sí, recuerdo que ya hablamos de estas diferencias. Supongo que la opción de conservar los centros históricos tal como eran hace cuatro o cinco siglos, con sus edificios pequeños y sus calles estrechas, hace esas zonas incompatibles con las necesidades de espacio que requieren las grandes empresas o las grandes sedes administrativas. A cambio, se vuelven zonas muy adecuadas para el pequeño comercio, y mantienen bastantes residentes en su interior, con lo que ese tipo de centros conservan mucha vida y animación. Quizás el único momento de calma sea precisamente cuando tomé las fotos: a primera hora de la mañana, antes de que abran los pequeños comercios.
También la limpieza que se pueda ver en las fotos está vinculada a la hora que era.. todavía no ha dado tiempo a que se ensucie demasiado la calle después de la limpieza nocturna. Madrid es una ciudad por lo general limpia, pero a última hora del día se empieza a notar un poco la porquería. (Hace unos meses hubo aquí una huelga de los trabajadores de la limpieza, y en sólo ocho días parecía esto Bombay..)
En cuanto a la reja que mencionas, me parece evidente su función: defensa pasiva frente a una masa de gente que en un momento dado pudiera reunirse en la plaza a protestar. Dividir a la gente en grupos es la primera medida para controlar una masa. ¡Algún residente de la plaza teme algo! ;-D
Y sobre los calificativos que utilizas... ¡muchas veces usaría exactamente los mismos para referirme a Madrid!
Un abrazo
Hola Phy..
Lo mismo que le he dicho a Roberto vale para ti :-)
Pues ya sabes, ¡vente un día de visita! Una cosa te voy a decir: muchas personas que vienen de turismo desde América tienen una costumbre que, siendo comprensible, no es conveniente (a mi juicio). Y es la de venir a Europa y pretender visitar muchas ciudades en muy pocos días. El hecho de que, por las cortas distancias y las facilidades para desplazarse, sea posible hacerlo, no significa que sea una buena idea. Es preferible -y sobre todo en tu caso, que eres muy joven- pensar en hacer varios viajes a lo largo del tiempo, y centrarse en cada viaje en unos pocos lugares para poner conocerlos y disfrutarlos bien.
Un abrazo
Con el súper gato-tigre y la superpistola atornilladora yo creo que también hubiéramos tardado 5 minutos, chico.
Víctor, Clara, inevitablemente esta entrada me ha hecho recordar lo poco conocido que es el coche para algunos de nosotros. Si vosotros habéis tardado ese tiempo , imagino lo que habría tardado yo, ejem.
Pero vamos, supongo que hasta os hizo pasar un buen rato.
Y qué bonito es el centro de Madrid.
Frente a esa placita que fotografías hay una iglesia pequeña muy cuca,a la que hace apenas tres fines de semana entré mientras daba un paseo, como la que entraba a un sitio prohibido que acaba de descubrir....
Hola Marina! Yo tampoco conocía esa placita (de San Nicolás, se llama), tiene una pinta estupenda :-). Cuando voy al centro por temas de trabajo suelo variar los itinerarios, para descubrir un poco de mundo. Esta vez tenía que ir desde la calle Sacramento hasta el metro de Ópera, y elegí -aleatoriamente- ese camino sin pensar si era el más corto.
Ahora me pasaré por tu blog, pero ya he leído que has descubierto un lugar muy interesante! Yo todavía no lo conozco!
Un abrazo
Aunque demorarán 40 min y el susodicho mucho menos, me saco el sombrero porque igual lo intentaron y lo hicieron.
Una vez nos quedamos en pana (se paró el motor) en medio de un túnel y nuestras capacidad de arreglarlo fue arrastrar el auto hasta fuera del túnel.
La última foto, ¿de qué es?
Abrazos!
Bufff, ¡lo de quedarse tirado en un túnel es delicado!
La última foto es de una de las dos fachadas de la Ópera, en la cual tienen esos carteles que puedes ver anunciando las próximas representaciones. Me resultó chocante esa mezcla imposible de "estilos": Tristán e Isolda vs Brokeback Mountain.. :-00
Un abrazo
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