1.Programa político consistente:
2.Organización integradora:
¿Qué os parece?. La película tiene 30 años, pero no ha envejecido en absluto. No sé si es que soy especialmente mal pensado, o efectivamente existe una semejanza asombrosa entre este grupo de la resistencia, y los dos principales partidos políticos de nuestro país. No sé, a mi el primer debate me recuerda mucho a un partido, y el segundo me recuerda al otro... No señalo a nadie ni pronuncio ningún nombre, si alguien lo hace deberá afrontar solito (o solita) las consecuencias...
¿Y qué pretende Brian al unirse a la resistencia? Pues conocer a la chica, naturalmente...
jueves, 29 de enero de 2009
Esta vez sí (creo)
miércoles, 28 de enero de 2009
Cien entradas… ¡hora de refrescar el latín!
El argumento de la escena es el siguiente: el protagonista, el tal Brian, se ha unido a un grupo de la resistencia judía contra Roma. Como prueba de su compromiso, le han pedido que haga una pintada contra los romanos. Así que una noche se dispone a cumplir el encargo. Pero mientras está escribiendo la pintada, le descubre una patrulla romana. El jefe de la patrulla observa lo que ha escrito Brian y, lejos de preocuparse por el mensaje…¡comienza a corregirle la gramática latina!
Cada vez que veo esta escena me parto de risa… La situación me recuerda al cura que nos enseñaba latín en el colegio (qué habrá sido de él), el romano de la escena sigue un método pedagógico muy parecido al suyo…
sábado, 24 de enero de 2009
"Nuestra isla"
Y para amenizar una entrada que promete ser espesa, ofrezco música mexicana dedicada a la ciudad de Veracruz, fundada por Hernán Cortés en 1519. Fue la primera ciudad fundada por los europeos en la América continental.
Como punto de partida pongo esta foto, que tomé en el Museo de la Revolución de La Habana el verano pasado:
Prescindiendo de la retórica comunista del s. XX contenida en el párrafo, todavía nos queda una retórica menos evidente, más sibilina: la que se oculta tras la expresión “nuestra isla”
Eso de “nuestra isla” choca bastante con lo que uno puede ver paseando por las calles de La Habana. Aun siendo Cuba una sociedad muy igualitaria, se advierte sin dificultad que el país está integrado socialmente por dos grupos de personas: las de raza blanca (que tienden a ocupar las posiciones con mayor responsabilidad y más lucrativas=con mejor acceso al turista), y las personas de raza negra (todas las demás). Los primeros son descendientes –y bastante cercanos- de españoles (como el propio Castro, cuyos padres nacieron en Galicia), mientras que los segundos fueron traídos de África como esclavos.
No sé si en Cuba quedará todavía algún descendiente de las poblaciones precolombinas, yo no vi ninguno. En el colegio nos contaban que los pocos aborígenes que vivían en el Caribe a la llegada de los españoles no se habían organizado en sociedades complejas, y fueron rápidamente exterminados por las guerras de conquista y por las enfermedades europeas –la viruela, principalmente-; exterminio que motivó la necesidad de trasladar esclavos negros desde África para poder explotar económicamente la tierra descubierta.
Pero una cosa es evidente: ni blancos ni negros se encontraban en la isla cuando llegaron los españoles, luego difícilmente pueden utilizar en primera persona la expresión “nuestra isla”. Si alguien podría hacerlo serían, caso de sobrevivir, aquellos aborígenes desposeídos, y no los españoles que les conquistaron ni los negros que llegaron obligados a la isla. Bien es verdad que esos aborígenes habrían de hablar de “nuestra isla” con la boca pequeña y sin alardear demasiado, pues probablemente se la habrían usurpado también, previo proceso de exterminio, a otros pueblos que les precediesen en la ocupación de la isla, más débiles que ellos o menos preparados para la guerra.
Me parecería razonable y ajustada a la realidad la expresión “nuestra isla”, si el cartel del museo estuviese escrito en un idioma precolombino, y no en español; si los funcionarios del museo fuesen indígenas, y no blancos o negros; o si el edificio del museo fuese una pirámide, y no un edificio señorial del s. XIX como hay miles en España. Abajo, el salón principal del museo:
Esta misma sensación la tuve también en un museo de Costa Rica –donde se mantenía el mismo mensaje sobre la conquista que en el museo cubano-, ante la visión de una pared sobre la que colgaban los retratos de todos los prohombres que habían dirigido el país desde la época de la conquista hasta la actualidad; estaban todos cortados por el mismo patrón: blancos, regordetes, con pelo blanco a los lados de la cabeza e inexistente en su parte superior… el eterno abuelete español.
El mensaje que trasladan estos museos al visitante –y que lógicamente no se inventan, sino que responde a la “doctrina” oficial del Estado- viene a decir algo así como: “Nosotros estábamos aquí tan tranquilos en nuestra sociedad feliz; llegaron entonces unos tipos barbudos de muy lejos a explotarnos, y nos tuvieron un tiempo dominados, pero luchamos contra ellos y finalmente los expulsamos”
Y sin embargo, valorando todas las circunstancias concurrentes, creo que un mensaje más sincero sería: “Nosotros vinimos de muy lejos para establecernos en esta isla; como nuestro país de origen se aprovechaba de nosotros, y nos obligaba a enviarle la riqueza que producíamos, al final decidimos separarnos de ellos; vencimos a su ejército, expulsamos a sus gobernantes, y formamos nuestro propio Estado”.
El lenguaje “oficial” considera a los españoles como unos extraños que llegaron a “nuestra isla”, obviando el hecho fundamental de que los habitantes actuales de los países “descubiertos” son los descendientes directos de aquellos “extraños” (y más específicamente, de los valientes que se fueron en busca de un futuro mejor, y no de quienes permanecieron en España resignados a su pobreza), y conservan de sus ancestros españoles los elementos esenciales que definen a una cultura, tales como la lengua, la religión, o la raza (ésta última de forma desigual según los países, pero se trata del elemento menos importante de los tres).
Pensando sobre las causas de este desapego tan llamativo con los antepasados, me atrevo a formular una hipótesis. De entrada, hay que considerar que los hechos históricos son los que son, pero el análisis de los mismos pertenece a la época en que se realiza. Al igual que con unos mismos mimbres pueden elaborarse cestos de muy diversos formatos, los hechos históricos también se ordenan y moldean en función del mensaje ideológico más conveniente para quien lo elabora, que naturalmente siempre es la clase dirigente.
La situación social y económica que presenta en la actualidad la mayor parte de los países “descubiertos” por España no es, desgraciadamente, la mejor de las posibles. Se suele decir que el éxito tiene muchos padres, mientras que el fracaso resulta ser huérfano, y en este caso el refrán se cumple; pues en última instancia, el mensaje oficial que se ofrece del descubrimiento y la conquista ampara la idea de que la responsabilidad del fracaso presente debe atribuirse exclusivamente a un factor pasado y externo -el expolio que se habría cometido por los españoles-, y nunca a los actos de la clase dirigente del propio país ya independiente, que se encontraría así automáticamente absuelta por la historia.
Este mecanismo se pone todavía más de manifiesto si lo contrastamos con el proceso equivalente en los Estados Unidos, un país también “descubierto”, y también nuevo, que ha conseguido sin embargo convertirse en el más importante del planeta. Allí no tienen ningún inconveniente –todo lo contrario- en adoptar el segundo de los mensajes que antes citaba como ejemplo. Para los ciudadanos de origen inglés, es motivo de orgullo poder rastrear su origen hasta la lista de pasajeros del Mayflower. En la zona que ocupaban los ingleses antes de la independencia (las 13 colonias de la costa Este) no queda vivo ningún descendiente de los indígenas norteamericanos, al igual que ocurre en Cuba… pero los modernos estadounidenses no afirman que los ingleses “llegaron a nuestra tierra”, sino que reconocen y asumen que fueron ellos mismos (primero bajo bandera inglesa, luego americana) quienes invadieron unas tierras que pertenecían otros pueblos. Asumen las culpas de sus ancestros en el exterminio de los aborígenes y, a cambio, pueden atribuirse con pleno derecho el mérito exclusivo de haber enviado un hombre a la Luna.
Pero hay algo más. Me temo que esa capacidad de asumir las propias responsabilidades no es una mera consecuencia, ex post, del éxito de un país… sino que constituye la causa misma de su triunfo. Pues -hablando en general y no sólo por el tema que aquí trato-, quien tiene obligación de responder por el resultado de una labor que le haya sido asignada, procurará acometerla correctamente y culminarla con éxito por la cuenta que le trae; y quien, para evitar esa responsabilidad, procura colocarse siembre en el papel de víctima, culpando de sus males a enemigos más o menos inventados, presentes o pasados, internos o externos, al final consigue la impunidad que persigue para el resultado de sus propios actos, por lo que el fracaso de su gestión se encuentra prácticamente asegurado.
Volviendo a nuestros queridos hermanos “descubiertos”, pienso que a sus clases dirigentes, en cuanto redactores del mensaje oficial sobre el descubrimiento y la conquista, cabría plantearles tres o cuatro preguntas muy sencillas, como por ejemplo: ¿en qué cambiaron las cosas tras la independencia? ¿se terminó con la explotación de los indígenas por la minoría criolla? ¿cuánto tardó el país recién nacido en embarcarse en alguna guerra con sus vecinos?.. en resumen, ¿qué han hecho desde hace 200 años para fortalecer los derechos individuales de la población y para aumentar su bienestar económico?
Y aquí me quedo. Podría hablar de otras cuestiones conexas, asomándome peligrosamente al abismo (¿la responsabilidad se limita exclusivamente a las clases dirigentes, o corresponde también a los ciudadanos?... ¿no será la actitud de los dirigentes un reflejo de la actitud individual de los ciudadanos dirigidos?... ¿esa incapacidad para asumir las propias responsabilidades por parte de dirigentes y dirigidos, no será una herencia cultural de España (otra más), y la causa de nuestro propio retraso en relación con los países más desarrollados de Europa?), pero me voy a limitar al objeto estricto de la entrada. Además, estoy cansado de escribir.
miércoles, 21 de enero de 2009
Obama
Pero que no hable de política no significa que no me interese, o que no sepa reconocer un acontecimiento político excepcional cuando se produce. Me refiero, naturalmente, a la toma de posesión de Barack Obama que tuvo lugar ayer, día 20 de enero de 2009.
Pongo un extracto de su discurso, del momento en el que habla sobre política internacional. Si algún día localizo el video del discurso subtitulado en español, lo colocaré aquí en sustitución de éste. Pero por ahora quedará esta versión, que podrá utilizarse también como una breve práctica del idioma inglés.
La toma de posesión, y, sobre todo, la forma en que un político ha sabido inspirar al pueblo de la democracia más antigua del mundo, son hechos históricos. El discurso, son palabras. Habrá que ver en qué se convierten las palabras cuando la Realpolitik llame a la puerta, pero por ahora reconozcamos que hemos sido testigos de unos acontecimientos excepcionales en la Historia.
Se habla mucho de un “cambio de era”. Ya veremos. Para mí sí se produjo ayer algo parecido a un cambio de era, aunque nada tenga que ver con Obama: se cumplieron 100 años del nacimiento del mayor de mis abuelos (hoy los cuatro ya fallecidos). No se puede ser ya muy joven si tienes, o podrías haber tenido, un abuelo de 100 años…
Se inicia también dentro de poco un "nuevo siglo" en el blog, pues ésta es la entrada número 98; no puede ser un blog muy reciente, si tiene ya casi 100 entradas…
domingo, 18 de enero de 2009
Cow Parade












En el vínculo que pongo aquí se ofrece información general sobre este evento, y en este otro vínculo coloco el acceso directo a una página donde se muestran todas las vacas.
Qué cosas…
viernes, 16 de enero de 2009
O grelo
"Do nabo sae a nabiza,
da nabiza sae o grelo.
Nabo, nabiza e grelo,
Trinidade do galego.
Son tres persoas distintas,
un só Deus verdadeiro"
lunes, 12 de enero de 2009
Santander
En primer lugar muestro el hotel donde nos hospedamos, situado a pocos kilómetros de la ciudad, muy cerca de la playa. Es un buen sitio para pasar unos días disfrutando de todo lo bueno que tiene la región, aunque no tanto para bañarse. En el agua del Cantábrico, ya se sabe, sólo se puede meter –y en verano- la gente del lugar, más algún oso polar que pase por la zona de vacaciones.
El hotel es el edificio que sale a la izquierda en la siguiente foto. Tiene enfrente un pequeño prado, y enseguida un camino que lleva a la playa.
Las dos fotos siguientes están tomadas desde ese mismo prado. En la primera se ve la playa, y en la segunda, al fondo, los Picos de Europa. 

Aquí, una gaviota dándose un paseo por donde mejor le parece:

Las fotos que vienen son todas de la ciudad de Santander. Ese día había un poco de niebla justo al lado del mar, pero en el interior de la ciudad se disipaba. Las primeras fotos son del paseo marítimo:





Este es el final del paseo marítimo. El edificio más alto de la izquierda es la Catedral.

Aunque hoy en día la verdadera Catedral es esta: la sede central del Banco de Santander.

Este es el mercado:

Y aquí viene una pista de hielo que tenían instalada en la plaza porticada. Como hacía una temperatura bastante agradable, la superficie de la pista se había transformado en una película de agua líquida que provocaba un bonito reflejo. La foto no me quedó perfectamente encuadrada, pero bueno, aquí la pongo:
sábado, 10 de enero de 2009
Restaurante "O Trasmontano"

Se trata de un restaurante de cocina portuguesa que se llama “O Trasmontano”. Está al final de Montecarmelo, camino de El Pardo. Pongo aquí un vínculo a su página web, donde viene un mapita con su ubicación.
En la misma página web viene también la carta. Sirven platos portugueses, con especial atención al bacalao. Los que íbamos hemos pedido cuatro preparaciones diferentes de bacalao como plato principal, y todas estaban muy buenas. De primero hemos pedido todos caldo verde, que también estaba muy rico (aunque para mi gusto particular le faltaba un poco de col), y una feijoada para compartir.
No es un sitio barato (aviso que la carta de la web no está actualizada, los precios son ligeramente superiores), pero considero que la relación calidad/precio es buena, y las raciones son abundantes. La atención también ha sido destacable.
Treinta centímetros

También me viene a la cabeza la diferencia que existe entre poder vivir en una casa, o tener que hacerlo en la calle.
Ayer estuvo nevando todo el día en Madrid y hoy hemos amanecido con niebla y seis grados bajo cero, de manera que estamos experimentando por unas horas el ambiente blanco-fantasmal de los inviernos del Norte. Dentro de unos meses estaremos otra vez soportando los cuarenta grados, esta ciudad tiene un clima de lo más “divertido”.
Hoy habíamos quedado para salir a comer con unos amigos, pero creo que será mejor cancelarlo pues con toda probabilidad habrá hielo en la carretera. Es un buen día para quedarse en casa leyendo y, si se tercia, escribiendo alguna entrada para el blog.
miércoles, 7 de enero de 2009
Borges: "Historia de Rosendo Juárez"
Pues bien, algún tiempo después de escribir esa entrada leí otro libro de Borges titulado “El informe de Brodie”, un libro de cuentos como muchos de los suyos. Para mi sorpresa, mientras leía uno de esos cuentos (“Historia de Rosendo Juárez” -que no he localizado colgado en internet-) descubrí que se hacía referencia en él a la misma riña tabernaria contenida en “Hombre de la Esquina Rosada”, sólo que en esta ocasión le era relatada a Borges por otro de los allí presentes.
Nos encontramos, por lo tanto, ante unos mismos hechos, pero contados desde las dos perspectivas diferenciadas que, inevitablemente, ofrecen dos personas distintas. ¡Me parece una fórmula magnífica! Y en manos de Borges, el resultado es magistral, naturalmente.
Comprobamos todos los días (sea en nuestra vida personal, sea al abrir el periódico) que unos mismos hechos son percibidos y valorados de forma radicalmente distinta por quienes participan en ellos, o simplemente los presencian. Una preocupante conclusión de esta circunstancia, perfectamente contrastada, sería que la percepción completa y absoluta de una realidad determinada no resulta alcanzable para ninguno de nosotros, si no es mediante la comprensión e integración de todas las percepciones individuales involucradas. Para nuestra realidad diaria, este método de conocimiento no parece factible, se me antoja demasiado exigente o arriesgado para el acomodaticio espíritu moderno. Pero como fórmula literaria, como diversión intelectual, para mí ha sido todo un hallazgo.
La historia de que la tratan estos cuentos, tomando sólo los puntos que ambos tienen en común, es la siguiente. Se encuentran en un bar un grupo de hombres, una banda cuyo líder es Rosendo Juárez, a quien todos consideran el más duro entre los duros. En esto que entra en el bar otro tipo, El Corralero, acompañado de algunos hombres. El Corralero reta a Rosendo Juárez, pero éste evita la pelea y huye. La chica de Rosendo Juárez, llamada La Lujanera, presencia la escena avergonzada y se termina yendo con El Corralero. Esta es la historia en esencia, de la que omito únicamente una pequeña sorpresa.
En “Hombre de la Esquina Rosada”, la historia se la cuenta a Borges uno de los hombres de Rosendo Juárez, un gaucho. Narra cómo ha sido testigo de la completa humillación de Rosendo Juárez, y con él de toda su gente. Aunque al final no resulta ser un espectador tan pasivo como a primera vista parece...
En “Historia de Rosendo Juárez”, es el propio Juárez quien le cuenta a Borges cómo fueron las cosas. No tuvo miedo ante el reto, simplemente tenía otros planes en su vida y no quería sacrificarlos por un desconocido y por una mujer que ya no le importaba, como le había ocurrido poco tiempo antes a un amigo suyo…
Me pregunto si existirá otra versión de la misma historia en la obra de Borges.
En conclusión, y como antes decía, me parece una técnica literaria magnífica y perfectamente viable para historias cortas con pocos personajes, que ofrece muchísimas posibilidades narrativas y que permite efectuar una descripción muy certera de la realidad, tal cual es, multipolar. Me parece extraño que no haya sido más utilizada, la verdad.
domingo, 4 de enero de 2009
Luces de Navidad (II)
La Carrera de San Jerónimo:

La entrada al hotel Ritz:

La calle Goya:

El Paseo del Prado:

El Paseo de Recoletos. Esto sí que parecía Encuentros en la Tercera Fase:

Y la Puerta de Alcalá:
Esto es todo. Espero que estas fotos os hayan servido, a los de fuera, para conocer algo más esta ciudad. Y, a los de dentro, para que la hayáis podido ver, aunque sea por un momento, con los ojos de toda la gente que nos visita y se pasea en estos días por Madrid, andando despacito y con cara de despiste.



