viernes, 5 de septiembre de 2008

Reliquias sobre ruedas

Aquí va una serie de fotos tomadas a coches americanos de los años 50 que circulan por La Habana. Estos coches deben representar alrededor de un 20% de todos los que circulan por la ciudad, así que no son mayoría pero se ven continuamente.

Empiezo con una foto que me encanta, parece una escena de los años 50 en el medio oeste americano, una imagen amable a lo Norman Rockwell. El estado de conservación de esa gasolinera es completamente excepcional, para tratarse de Cuba. Se advierte la publicidad de dos productos cubanos por antonomasia, el ron “Habana Club” y la cerveza “Bucanero”. Al fondo surgen esos árboles de flores rojas, abundantes en La Habana, que no sé cómo se llaman. La expresión “Oro negro” que da nombre a la gasolinera también evoca a los años 50, cuando el oro era más importante que ahora y esas palabras eran una metáfora viva y llena de significado, no una simple frase hecha. También en 1950 escribió Hergé “Tintín en el país del oro negro”


Muchos de estos coches se veían muy bien cuidados. Un par de ejemplos:



La mayoría, sin embargo, tenían un aspecto algo más abandonado, como el que sale aquí abajo. Este coche y el amarillo de arriba tienen ambos un cisne como símbolo de marca. ¿Alguien conoce esa marca?


Dos coches en plena acción. Me gusta mucho la primera foto, la del coche verde y negro. En muchos coches, como éstos, habían elevado las suspensiones, probablemente para protegerlos de los numerosos baches, o porque circulen habitualmente por carreteras no asfaltadas.



La siguiente foto está tomada desde una ventana del Museo de la Revolución. Parece una foto de estudio, como si a propósito posaran varios especímenes objeto de nuestro interés junto a un vehículo mucho más importante, un héroe de guerra subido a un pedestal: un tanque soviético de los años 40.

Aparecen dos taxis lustrosos en primer plano, preparados para llevar a sus hoteles a los turistas que salgan de Mueso. A su lado, y al fondo en batería, están aparcados varios coches antiguos más en diferente estado de conservación. Incidentalmente salen unos Coco-taxis a la derecha de la foto, y unos turistas que quieren tomar uno. El Coco-taxi es una moto con dos ruedas detrás soportando un pequeño habitáculo, el famoso “motocarro” que salía en los test del carnet de conducir. Un día montamos en uno, y la sensación de inseguridad circulando entre el tráfico del malecón era notable.


La foto que viene corresponde al momento cumbre, nuestro paseo desde el Castillo de El Morro al hotel, a bordo de un Dodge de 1955. También por el malecón, a la derecha.


Estas dos últimas imágenes no son fotos nuestras, sino postales que compré allí y he escaneado. La primera es del Paseo del Prado de La Habana –puse una foto parecida en la entrada anterior- ¿No parece la carrera de “Rebelde sin causa”? La segunda foto no es de La Habana, sino de un pueblo llamado Trinidad. La pongo aquí porque el coche del primer plano es insólito, nosotros no vimos ninguno igual: un deportivo de los año 50.



Se me ocurre que con estos coches hay un negocio latente, sin explotar. Para empezar, debe ser muy complicado que alguien allí te quiera vender un coche de éstos, porque se nota que los necesitan mucho (si no, no habrían sobrevivido). Pero si alguien no lo necesitara por cualquier motivo, es muy probable que el precio por el que lo puedas comprar en Cuba sea inferior al precio por el que lo puedas vender en España. Y en esa diferencia tendríamos un negocio.

Porque pienso que esos coches tendrían salida en España, ¿no? Por supuesto que se podrían vender a coleccionistas, pero para que fuese un buen negocio habría que acceder al gran público... ¿No habría gente dispuesta a conducirlos? Pienso que no hay que ser demasiado excéntrico para tener un coche de esos… ¿o sí? ¿Si trajese alguno, alguien me lo compraría?

Problema, y grave: no quiero ni imaginar los quebraderos de cabeza que me podría suponer subir uno de esos coches a un barco en Cuba y traérmelo para acá, el papeleo necesario podría acabar con un bosque. Y no descarto que fuese todavía más difícil ponerlo en circulación en España, si llego con la historia del coche cubano a las oficinas de Tráfico de la calle Arturo Soria le podría ocasionar una lesión cerebral permanente al funcionario de la ventanilla. Así que negocio concluido, los coches se quedan en Cuba, where they belong...

5 comentarios:

Carol dijo...

Jajajaja, muy graciosa tu idea del comercio con coches cubanos, la verdad que concuerdo con tu opinión; mejor que los coches americanos de los años cincuenta se queden en Cuba. Siento no poder ayudarte en el reconocimiento de la marca de coches con un cisne como imagen, pero lo mío no son los coches. A mi, personalmente, me encantó el hecho de encontrarme paseando con esos coches tan antiguos, y en mi opinión mucho más bonitos que los que se fabrican ahora, circulando a mi alrededor. Creo que la imagen de Cuba se vería muy resentida si finalmente quisieses hacer realidad tu idea del comercio con sus coches, así que abogo por la negativa del asunto (y también porque me compadezco del pobre funcionario de la ventanilla que, aunque puedan ser muy bordes cuando se lo proponen, no tienen porque sufrir grabes lesiones cerebrales). Otra cosa que me sorprendió con respecto a estos coches fue que todos siguiesen funcionando a pesar de no ver ningún taller en toda Cuba. Igual me pasaron inadvertidos pero ¿tu viste alguno? Parece que sigan en tan buen estado como por arte de magia...Quien sabe, igual es obra de la Santería cubana...

Víctor dijo...

Como veo que en el fondo te gustan esos coches te apunto aquí en la hoja de pedidos de clientes...no te preocupes, no se notará que falta un coche antiguo en La Habana.

Yo tampoco ví ningún taller. Le pregunté al taxista que nos llevó ese día por el mantenimiento del vehículo y me dijo (como ya suponía) que no existen piezas de recambio "oficiales", sino que las consiguen gracias a gente que las fabrica por su cuenta. De todas formas me dijo que los motores, pese a ser los originales, eran muy fiables.

Realmente deben ser motores muy básicos, así que no te preocupes por el mantenimiento de tu coche cuando lo recibas, seguro que en Barcelona encuentras un manitas capaz de mantenerlo en funcionamiento. Evidentemente, tomaré en consideración estos "problemillas" para fijar un precio de venta competitivo...

¿Alguien más se apunta? ¡Que lo estamos dando señora, que lo estamos regalando.....!

Anónimo dijo...

"CISNE PRATEADO => Carro da década de 50 com motor de caminhão."
Mira lo que he encontrado en un site brasileño " Foras de Série" sobre coches antiguos.... no wonder todavia funcionen y duren, duren...
Continua contando, Victor. Me encanta leerlo. Pena que con mi compu del siglo pasado no puedo escuchar las músicas ni ver los videos de Clarita!!!! Pero por Navidad me voy a dar un regalo y ya podré verlo todo.
Y Alemania? Donde se ha quedado? Después de Cuba debe ser como pasar del vino al agua.... verdad?

Víctor dijo...

Con Alemania empezaré el fin de semana que viene, creo. Hoy estamos de puente ya que mañana es fiesta en Madrid, así que aprovecharé para meter una última entrada larga sobre Cuba. Las entradas de Alemania serán más breves seguro, pues no tendré ya mucho tiempo para dedicarle al blog.

No sé si comparto esa comparación tuya del vino y del agua...en Cuba descubres un mundo exótico, y en Alemania un mundo cómodo y agradable (no hace falta que te cuente nada, la conoces mejor que yo). En Cuba me alegraba de vivir en España, y en Alemania en cambio lo lamentaba... Lo que sí es evidente es que la diferencia entre una y otra es radical.

Víctor dijo...

@ Mati. Ya he visto la página que dices, creo que se refieren a coches modificados en Brasil, pero no fabricados allí inicialmente.

Después de investigar un poco el tema creo que se trata de coches "Packard" americanos, que salen con un cisne en muchos modelos. El amarillo en concreto se parece mucho a una foto que he localizado de un Packard 200 de 1951.

Lo que me ha llamado la atención es la producción tan escasa que tenían esos modelos comparada con las producciones actuales (del orden de 20.000/30.000 coches aprox.). Los coches cubanos deben representar un porcentaje muy importante sobre los que sobrevivan en todo el mundo.