El miércoles pasado estuve en Barcelona, y aproveché para comer en un restaurante de comida catalana que me gusta. Es un sitio bueno, bonito, y barato, situado en C/ Valencia nº 324, que se llama Can Cargol. Como su nombre indica, su especialidad son los caracoles, pero sirven los demás platos de la cocina catalana.
El restaurante se encuentra junto a una gran floristería que ocupa buena parte de la acera, por lo que el propio acceso al local ya se hace agradable:
Estando allí se me ocurrió que podría dedicarle una entrada en el blog y recomendarlo sin reservas. Pero lo cierto es que, esta vez, me llevé una pequeña desilusión.
Los caracoles estaban magníficos, como siempre..
.. sin embargo, la carne a la brasa la hicieron de forma bastante chapucera. Y no tenía ninguna justificación que así fuera, porque entré a comer muy pronto –sería la una y cuarto, no más tarde- y el restaurante se encontraba prácticamente vacío. No tenían agobios de ningún tipo.
No obstante, como allí he comido bien bastantes veces, me inclino a pensar que simplemente tuvieron un mal día, por lo que todavía me atrevo a recomendarlo –ahora ya, con reservas- para quien vaya de visita a Barcelona y le apetezca probar especialidades catalanas.
De todas formas, estas recomendaciones pierden importancia en Barcelona, pues allí resulta relativamente seguro entrar a comer en un sitio desconocido.. no así en Madrid, donde elegir un restaurante a ciegas constituye una actividad de alto riesgo.



10 comentarios:
Pensaba en preguntar, al ver la primera imagen, si el dibujo del caracol de la puerta se refería, jeje, a la lentitud del servicio, pero al avanzar... ya he visto que no, jeje.
¡Qué preciosa y florida la entrada!
Que ganas de probar esos caracoles, yo nunca los he probado y se ven bastante bien.
Quizá tu entrada le sirva de referencia a algún comensal que quiera informarse sobre el restaurante, aunque hubieras incluido una foto de la carne que te sirvieron para ver el grado de "chapuceridad" del que estamos hablando.
Te mando un abrazote querido Victorcito, tu como siempre paseándote en los mejores lugares :)
Pues comer en Andalucía, ni te cuento... Por supuesto que hay buenos locales, pero el nivel medio deja mucho que desear. En estos asuntos, la mitad Norte del país se lo monta muchísimo mejor.
Leve, qué mal pensadaaa..
Myriam, los caracoles tienen un sabor realmente suave, por lo que es fundamental el condimento o la salsa que les pongan.
Tendré en cuenta tu consejo sobre la foto de la carne para cuando abra un blog "gore".
Un abrazo
Pues sí, Luz María. Suele relacionarse la cultura culinaria con la general, pero en el apartado de "restaurantes" creo que más bien debería relacionarse con la cultura empresarial de la zona. Si buscas el beneficio fácil y rápido, y metes en la cocina al primero que encuentras por la calle pagándole una miseria, lo normal (perdón, lo inevitable) es que la comida que se sirva en el local no valga nada.
Totalmente de acuerdo!!! Y añadiré: no sólo Madrid es arriesgado para salir a comer, Málaga también...
Besos.
¡¡Marina!! Sabía que empezarías un blog, es que lo sabía.. :-)
Ahora te toca agarrar pico y pala y empezar a escribir entraditas.. ya te iré vigilando.
Y en cuanto a tu comentario: mi experiencia en Málaga es que de los chiringuitos playeros más o menos te puedes fiar.. hay que ser muy bruto para hacer mal una fritura de pescaíto. En la ciudad he comido pocas veces (me han hablado muy bien de un restaurante cuyo nombre he olvidado, si te interesa lo vuelvo a preguntar y te lo digo)
Un beso, y ¡enhorabuena!
Ay Víctor... no quiero desilusionarte, pero en realidad todo empezó porque quise añadir una foto a mis comentarios y el proceso no sé cómo, me llevó a crear un blog! Soy así de simple... ;-)
Pero ahora que lo tengo es verdad que me hace ilusión y puede que me anime algún día a escribir algo. Espero estar a la altura!!
Muchos besos.
Jaja.. bueno, cualquier motivación vale :-). Pues nada, a ver tenemos suerte y escribes algo. Besos
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