viernes, 15 de julio de 2011

Una comida tonificante

Hoy, después de comer, me han plantado la dolorosa aquí presente:


Tras esta comida, me encuentro absolutamente tonificado..

11 comentarios:

Luz Maria dijo...

¡Qué zusto!

Roberto dijo...

Así que te has tomado... ¡¡56 tónicas!!
Bueno, habrá que pagar tanta "tonificación"

Música para el Búnker dijo...

¡Qué barbaridad! Seguro que no tuviste problemas de digestión...

Myriam dijo...

¿¿Por qué te tomaste 56 tónicas??

Si que te salió cara la salidita a comer.

Abrazo tonificante.

Levemente dijo...

¿Qué pasa... que tenías el estomágo regulín y había que ayudar?... je, je, je... ¿Sería schweppes al menos, no? :-D

Toy pensando yo, que de poder tomarse alguien de sopetón 56 tónicas... ¡se convertiría ipso facto en las cataratas del niágara humanas!... por aquello de la efervescencia, ¿no?

Roberto dijo...

Ahora que han pasado varios días, te consulto:
Eso no fue un clásico "por si pasa" o "por si cuela", ya que era imposible que pasara o colara. Pero, por otra parte, no parece un error inadvertido, ya que hay que digitar bastante en la máquina para que se produzca esa factura... ¿cómo lo interpretas tú?

Saludos desde Buenos Aires.

Víctor dijo...

Bueno Luz María, ya sabes que para que algo te asuste, por lo menos tiene que ser creíble.. Si me hubieran pedido "50 Euros" me hubiera asustado, con "160" me vino una sensación de tranquilidad infinita..

Víctor dijo...

En efecto, McCrow; además, para asegurar una mejor digestión, pedí botellazas de 0,4 litros.. nada de botellines pequeñajos de esos.

Víctor dijo...

Myriam, ¡¡pues porque soy así de chulo!!

O quizás porque acababa de venir de Bilbao, y se me habría pegado algo (en España se dice que la gente de Bilbao es muy exagerada).

Un abrazo

Víctor dijo...

Leve, no creo que haya nadie que sea capaz de tomarse de una sentada 22,4 litros de tónica (56 * 0,4), ni siquiera esos chiflados que salen a veces en la tele batiendo records "gastronómicos"..

Víctor dijo...

Hola Roberto. Te cuento. No soy cliente habitual del sitio, simplemente paré a comer porque pasaba por allí y me dio hambre en ese momento. Es un lugar donde se sirve y se come con prisas. En el momento de pagar, los hechos fueron así: yo tenía ya preparado un billete de 50; la camarera me trajo la cuenta y se fue corriendo; cuando volvió, le comenté el error padecido en la cuenta, y al ver que tenía preparado el billete, me dijo que se lo diera, que me descontaría el error al cobrarme.

Mi sorpresa fue que, al traerme la vuelta, venía con el mismo ticket.

No sé qué pudo pasar exactamente. No me dio la sensación de que se tratara de una estratagema para hacer una "maldad". Pero es cierto que, si no cambiaron el ticket, alguien pudo sacar de caja los 140 euros de diferencia.

Al hacer el arqueo de caja al final del día, cuadraría el dinero en efectivo con los tickets, por lo que no se notaría el robo. La única pista se encontraría en un ticket, perdido entre miles, donde figura que un solo comensal se ha bebido 56 tónicas. Ese ticket quedaría ahí enterrado para siempre... ¡salvo que el comensal tenga un blog y lo ponga a la vista de siete mil millones de personas! ¡Qué mala suerteeeeee..!

Se me ocurre otra cosa... al elaborar el inventario de existencias dentro de unos meses, descubrirán que sobran 56 tónicas.. por lo que si el ladrón no quiere dejar otra pista de su delito, todavía deberá robar 56 tónicas..

Un abrazo