domingo, 18 de enero de 2009

Cow Parade

Fotos frescas de esta misma mañana… aquí os presento a unos visitantes que han aparecido repentinamente en Madrid, unas vacas multicolores (sólo falta que baje Zaratrusta de la montaña):













Nos hemos encontrado estas doce, pero en total hay unas cien vacas por toda la ciudad. Es una exposición que va circulando por todo el mundo y que estará en Madrid hasta el día 21 de marzo. Mucho tiempo me parece, ya veremos cuántas sobreviven al vandalismo y en qué estado lo hacen… estoy pensando que sería buena idea hacer una foto a las mismas vacas el día antes de que las quiten, para comprobar cómo han envejecido. A ver si me acuerdo.

En el vínculo que pongo aquí se ofrece información general sobre este evento, y en este otro vínculo coloco el acceso directo a una página donde se muestran todas las vacas.

Qué cosas…

7 comentarios:

Víctor dijo...

En el periódico de hoy ofrecen el parte de incidencias acaecidas durante el fin de semana... el resultado de la diversión noctura ha sido: una vaca herida grave, nueve heridas leves, y otra que fue secuestrada y posteriormente liberada.

Este último crimen ocurrió así: cinco tipos arrancaron la vaca de su base de hormigón y se la llevaron a su casa, situada en una quinta planta sin ascensor. Un ciudadano ejemplar que les vio, les fue siguiendo hasta su destino final, y luego avisó a la policía...

Me imagino a los secuestradores como cinco chicos jóvenes que, en el tiempo libre que les deje la fiesta y su sueño de ser vaqueros, probablemente sean estudiantes universitarios de fuera de Madrid, que comparten un piso de alquiler. Al Spanish Sherlock me lo imagino como un señor jubilado, con el pelo blanco, y preocupado por el rumbo que está tomando la juventud. Y ahora me imagino la escena: los cinco chicos subiendo una vaca de colores por unas escaleras, muertos de la risa, y el señor decente apoyado en una farola mientras apunta en una libretilla negra la dirección de la casa, tras haber seguido a los secuestradores subrepticiamiente por esas calles oscuras y heladas, plagadas de vacas de colores.

Myriam dijo...

Haz logrado que yo también me imagine la escena y estoy de acuerdo que debieron haber sido cinco chavitos sin mucho quehacer pues no le veo el objetivo de llevarse una vaca de esas dimensiones a un departamento. Creo que los delataría como autores del secuestro vacuno para toda la vida si es que alguien la conservara como adorno de su sala.

A mi me encantó la vaquita #6, esa que parece que la hicieron con plastilina y la dibujaron con plumines, creo que es la que yo hubiera hecho si me hubieran encomendado hacer una vaca.

Ah! y también me encantó el niñito de la derecha en la foto #1, ¡que ternura!.

Trenzas dijo...

¡Si es que hay gente para todo...!
¿A quién se le ocurre llevarse una vaca de recuerdo ?
:DDD
He visto el enlace a todas las vacas y debo decir que los artistas le han echado imaginación al tema. Algunas son verdareramente preciosas y otras tan simpáticas que se merecen el indulto.
Me ha gustado ver esto. Gracias por acercarlo.
Abrazos, Víctor.

Víctor dijo...

Myriam, debo informarte de dos cosas:

Primero: la vaca #6 la diseñó un niño de 7 años.

Segundo: la criatura que sale junto a la vaca #1 no es tierna, es el hijo de la Bestia, el portador del número 666 grabado en el cuero cabelludo... ¡mira la mano! (que me perdonen los padres si leen por casualidad este comentario, y sobre todo ... ¡que no me pinchen con el tridente!)

Víctor dijo...

Trenzas, al final de la exposición las van a vender, así que si tienes sitio en casa ya sabes... sólo es proponérselo.

Me parece que también las venden en miniatura en El Corte Inglés..

Un abrazo

Myriam dijo...

¡Ja ja ja! ¡que observador! creo que me cautivó la carita tierna del niño sin saber que me estaba dejando llevar por el falso encanto del dark side.

Alguna vez platicando con mi hermana que se dedica al diseño gráfico hablábamos sobre una teoría que dice que uno, artísticamente hablando, se puede quedar estacionado en cierta edad si es que uno no procura educarse en ese aspecto, es decir, si a los 10 años dejas de practicar el dibujo, toda tu vida dibujarás como un niño de 10 años.

En mi caso, a los 12 años entré a un taller de artes plásticas y ahí fue donde me di cuenta que los pinceles y los materiales de modelado no se llevan muy bien conmigo. Yo creo que un artista plástico tiene una forma de ver las cosas y retener sus formas en la mente, que los demás no tenemos, o sea, yo nunca podría dibujar un caballo sólo de recordarlo, bueno, si podría, pero puedo apostar lo que quieran a que me saldría un dibujo que podría haber hecho un niño de 10 años.

En conclusión, yo creo que contadas personas pueden cultivar profundamente su intelecto en varias áreas del conocimiento a la vez. Desafortunadamente creo que en mi caso no cultivé más allá mis habilidades correspondiente a las artes gráficas.

Y aunque llevé dibujo técnico 3 años durante la secundaria y puedo hacer buenos dibujos de ese estilo, créanme que cualquier día de estos podría hacer exactamente los mismos dibujos que hacía cuando niña, y podría modelar las mismas figuritas que hacía cuando iba en el kinder (¡todavía me acuerdo!) por eso es que esa vaquita despertó toda la nostalgia por mis bonitos años de la infancia.

Myriam dijo...

... o quizás solo es un niño rockero.